Blogia
CENTRO DE INVESTIGACIÓN DE LOS ANDES

99 MACHU PICCHU 100

CAMPAÑA MUNDIAL

Agence France-Presse

Perú anuncia campaña mundial para que Yale devuelva tesoros de Machu Picchu

El gobierno peruano no está dispuesto a cruzarse de brazos en su reclamo judicial a la universidad estadounidense de Yale para que le devuelva más de 46.000 piezas incas de la ciudadela de Machu Picchu y anunció el sábado una campaña mundial para sensibilizar a la opinión pública para lograr su objetivo.

El gobierno peruano no está dispuesto a cruzarse de brazos en su reclamo judicial a la universidad estadounidense de Yale para que le devuelva más de 46.000 piezas incas de la ciudadela de Machu Picchu y anunció el sábado una campaña mundial para sensibilizar a la opinión pública para lograr su objetivo.

Las presiones peruanas incluirán, además, reforzar los juicios en Estados Unidos para lo cual Lima "evalúa enjuiciar penalmente al presidente de la universidad de Yale", dijo el primer ministro José Antonio Chang.

La meta peruana es recuperar las 46.332 piezas que fueron extraídas de Machu Picchu antes del 7 de julio de 2011, cuando se celebre el centenario de su hallazgo por el aventurero y explorador estadounidense Hiram Binghman.

"No hay buena voluntad (de la universidad de Yale), por eso vamos a iniciar una campaña muy fuerte, a nivel legal y mediático" para sensibilizar a la opinión pública", declaró Chang en la radio limeña RPP.

Bingham, suerte de Indiana Jones de la época, es percibido en Perú como un héroe y villano pues cuando descubrió Machu Picchu, con apoyo de la prestigiosa National Geographic Society, el gobierno de entonces le prestó las piezas para investigación por 18 meses, según Lima.

Perú ya lleva adelante contra Yale un juicio en Connecticut (noreste de Estados Unidos) desde 2007. En abril de 2009 presentó otra demanda ampliada ante la Corte Distrital de Washington. National Geographic Society respalda a Lima, según Eduardo Ferrero, procurador especial peruano del caso.

La campaña mediática prevé paneles en lugares públicos y avisos en medios de prensa internacionales con mensajes como "Yale devuelve las piezas al Perú", acotó el primer ministro José Antonio Chang, también titular de Educación.

La Universidad de Yale asegura que las piezas están en su poder en base a un usufructo de 99 años sobre las piezas que considere de interés, lo que rechaza el gobierno peruano.

La ofensiva peruana se inscribe en el marco de los intentos del presidente Alan García de poder cerrar su gestión, que finaliza el 28 de julio de 2011, con la recuperación de las piezas entregadas a préstamo.

El mandatario ya ha señalado que pasaron casi 100 años desde que las piezas salieron de Perú: "un siglo es suficiente para estudiar esas piezas arqueológicas".

Alan García dio una pauta de la campaña cuando anunció el 27 de septiembre lo que algunos analistas ven como una gesta épica que exigirá en todos los foros de la ONU que Yale devuelva las piezas.

"No pasemos del 7 de julio (de 2011) porque esa fecha es una línea divisoria: o nos entendemos y fraternizamos en torno a la integridad de Machu Picchu o nos caracterizamos sencillamente como saqueadores de tesoros", dijo.

Los abogados de Yale en Lima rechazaron que el presidente García acuse de ladrones a los directivos del centro académico, señalando que "no tiene fundamento alguno para afirmar, que Yale robó o hurtó o saqueó esos objetos".

"Yale considera que legalmente tiene derechos de buena fe para poseer, al igual que muchos otros museos y colecciones privadas en el Perú y otros lugares del mundo, objetos provenientes de los incas", resaltaron.

Machu Picchu es la mayor joya turística de Perú y Bingham es formalmente considerado el descubridor de la ciudadela, el 7 de julio de 1911, según una placa de metal que recuerda ese hecho al ingreso de la ciudadela.

La ciudadela de piedra está ubicada en la cima de una montaña de más de 2.000 ms en Cusco (sudeste). Su origen se remonta al siglo XV cuando el inca (emperador) Pachácutec la mandó construir. Machu Picchu es imperceptible desde el llano y fue refugio de los incas tras la invasión española en 1532.

OTROS ATRACTIVOS DE MACHU PICCHU

Por Mónica Martínez - EFE Reportajes

Cusco, no todos los caminos llevan a Machu Picchu

La antigua ciudad peruana del Cusco es un imán para los turistas por los restos incaicos que la han hecho famosa, pero también se puede gozar en un SPA, conocer el trabajo de sus tejedoras artesanales o visitar las pozas salineras de los Andes.

.(El conjunto arqueológico de Moray, compuesto por unas graderías circulares de 50 metros de profundidad, donde los antiguos peruanos investigaban las características de sus cultivos, especialmente tubérculos, a 3.500 metros de altura. EFE)

Cusco está situada a 3.350 metros sobre el nivel del mar, al sureste de Perú, y las caminatas entre sus calles empedradas se ven, algunas veces, cortadas por la fatiga y el mal de altura o "soroche", que afecta a muchos de sus visitantes.

Pero la visita a ese importante centro arqueológico bien vale la pena y los malestares suelen ser espantados rápidamente con una taza de mate de coca (un té preparado con hojas de coca que funciona como reconstituyente).

Los que prefieren evitarse el soroche en su visita al Cusco tienen desde hace pocos años una nueva oferta hotelera en el cálido valle del Urubamba, camino a la ciudadela de Machu Picchu, donde los turistas pueden moverse más cómodamente a 2.700 metros de altura.

Spa en Urubamba

A través de este valle corre el río del mismo nombre, en medio de bosques de eucalipto y campos de frutales, con cielos despejado e intenso calor la mayor parte del año.

En esta zona, a sólo 40 minutos por carretera de la ciudad del Cusco, se han levantado hoteles que imitan las construcciones campestres con bungalows equipados con jacuzzi y calefacción, en medio de extensos campos de flores y arbustos.

El hotel Sol & Luna es uno de los preferidos de viajeros como el diseñador Calvin Klein o la heredera del desaparecido presidente estadounidense John F.Kennedy, Caroline Kennedy, que se hospedaron recientemente en sus suites.

Este alojamiento tiene un spa llamado "yacu wasi", o "casa del agua" en idioma quechua, donde el viajero puede recibir un tratamiento corporal, de pies a cabeza, con masajes, mascarillas de barro, chocolate y hierbas aromáticas, sauna y duchas a presión.

Recuperada la energía, el mediodía invita a almorzar en uno de los restaurantes del hotel preferidos por los amantes de las parrillas, el rancho "Wayra" ("viento" en quechua), donde hay una exhibición de caballos de paso, los equinos criados en Perú que tienen un suave trote, muy peculiar, y que simulan bailar un vals.

Félix, el jinete estrella del rancho, suele encabezar también cabalgatas para los visitantes por las inmediaciones del hotel, y conduce por los estrechos caminos que dividen la propiedad de Sol & Luna con las construcciones campestres vecinas, acondicionadas igualmente para hospedaje o restaurantes.

Al caer la noche, la cena es servida en la cava del rancho, donde el chef Nacho Selis presenta un elegante menú con productos locales, como la carne de cuy (conejillo de indias), la quinua (semilla local), el aguaymanto (una especie de pequeño tomate dulce) y la hoja de coca, en diversos platos de fondo o de postre.

Un despliegue de gastronomía de este tipo no puede dejar de lado una buena copa y, por eso, el sommelier del hotel, José Bracamonte, invita a los comensales a un maridaje, entre plato y plato, con vinos y cavas de diversos países.

.(Los comuneros de Maras y Pichincoto recolectan manualmente los cristales de sal que emergen a la superficie, y con esta técnica pueden llegar a extraer hasta 200 kilos mensuales de sal. EFE)

Sal en maras y andenes de Moray

Saliendo de Urubamba, a una hora por carretera de la ciudad del Cusco, se encuentran las salineras de Maras, un conjunto de 3.000 piscinas naturales en las faldas de los cerros, de las cuales se extrae sal para el consumo humano desde la época incaica (hace más de 800 años).

Los comuneros de Maras y Pichincoto se sumergen en las pozas -de la cintura para abajo- en la época de seca (que va de junio a octubre) para recolectar manualmente los cristales de sal que emergen a la superficie, y con esta técnica pueden llegar a extraer hasta 200 kilos mensuales de sal.

Aparentemente, esta zona estuvo bajo el mar y al producirse el levantamiento de la cordillera de los Andes, hace más de seis millones de años, quedó este depósito natural de sal con los sedimentos marinos.

Muy cerca de las salineras se puede visitar también el conjunto arqueológico de Moray, compuesto por unas graderías circulares de 50 metros de profundidad, donde los antiguos peruanos investigaban las características de sus cultivos, especialmente tubérculos, a 3.500 metros de altura.

Los andenes o terrazas circulares fueron utilizados como un laboratorio para desarrollar cultivos de papa y maíz a distintas temperaturas, altitud y características de tierra.

La zona, distante a 74 kilómetros de la ciudad del Cusco, es ahora un conjunto arqueológico protegido por el Instituto Nacional de Cultura, pero los campesinos cultivan cerca para aprovechar las características de ese lugar privilegiado para la agricultura.

.(A una hora por carretera de la ciudad del Cusco, se encuentran las salineras de Maras, un conjunto de 3.000 piscinas naturales en las faldas de los cerros, de las cuales se extrae sal para el consumo humano desde la época incaica. EFE)

Las tejedoras de Chinchero

Otro destino interesante en los alrededores de la mítica ciudad es el taller de mujeres tejedoras de Chinchero, que han formado una cooperativa para preservar su tradicional método de confeccionar mantas y bolsos con lanas de maravillosos colores teñidos en forma natural.

La cooperativa dirigida por Nilda Callañaupa está formada por 37 mujeres que se dedican a teñir los ovillos de lana de alpaca (camélido de la familia de la llama) y oveja sumergiéndolos en grandes ollas de agua hirviendo con hongos, cochinilla, musgo y pimienta para obtener hilos de colores turquesa, verde petróleo, rojo granate, morado o anaranjado.

El teñido natural asegura que el tejido final nunca pierda el color y, por ese motivo, los telares que son usados como cinturones por las mujeres o las mantas de distintos tamaños y diseños mantienen una calidad permanente.

El trabajo de las mujeres abarca todo el proceso de confección: desde el teñido al torcido de la fibra para formar los hilos, y, luego, el tejido en telar con diseños geométricos propios.

Callañaupa se muestra orgullosa de que 18 jóvenes de Chinchero estén actualmente entrenándose en el tejido pues el objetivo era que las nuevas generaciones no pierdan sus conocimientos ancestrales y, además, dar continuidad a las ventas de sus confecciones en Europa y Estados Unidos.

Cusco tiene infinidad de lugares para el visitante curioso, de la mano de la historia, de sus artesanos o de su impresionante naturaleza.

MACHU PICCHU EN CINE DE LA INDIA

En la realidad Machu Picchu acaba de sorprender por las nuevas construcciones descubiertas al pie del abismo. En la ficción, la ciudadela inca tampoco deja de hacer noticia: es el escenario de la última película hecha en la India que promete ser todo un éxito en taquilla.

“Endhiran (The Robot)”, ambientada en el año 2200 d.C. narra la historia de científico enamorado de una bella mujer. Tras recibir el encargo de construir un robot -el cual tiene entre sus destrezas y encanto el combate, el canto y el baile- este empieza a demostrar actitudes y comportamientos humanos y se enamora de la misma mujer. Frente a este embrollo, el infaltable malo de la película se aprovecha del problema para sacarle provecho para sus propios fines.

El musical producido por Kalanidhi Maran y Sun Pictures es considerado el más caro de Bollywood. Ha costado 162 crores, lo que equivale a alrededor de 36 millones 500 mil dólares (las películas más costosas de dicha industria bordean los 20 millones).

Es también uno de los más ambiciosos en tecnología. Por algo lo dirige S. Shankar, cineasta acostumbrado a trabajar en filmes de alto presupuesto.

El elenco es de lujo: participan Rajinikanth, un actor de 35 años pero bastante experimentado, y Aishwarya Rai, Miss Mundo 1994.

Pero seguramente lo más atractivo de la cinta, al menos para los peruanos, es la inclusión de Machu Picchu como escenario del filme. Como se puede ver en los diferentes tráilers y videos sobre la película, los actores principales y extras, malos y buenos, tomarán la ciudadela por asalto para realizar sus ya conocidos bailes para la pantalla grande.

Ayer 01 de octubre fue el estreno de la cinta en la India y Estados Unidos.

EL INKARAQAY EN MACHU PICCHU

Por: Roxabel Ramón - El Comercio

Las crónicas coloniales no mencionan a Inkaraqay. Los especialistas del Ministerio de Cultura de Cusco (antes Instituto Nacional de Cultura) no encuentran referencias escritas sobre este sitio inca, que hasta hace muy poco yacía oculto en el lado desconocido de la montaña Huayna Picchu.

Para llegar a la nueva zona descubierta hay que abordar el tren que sale de Aguas Calientes hacia Hidroeléctrica de Machu Picchu. En pleno camino hay que pedirle al maquinista que pare en el kilómetro 117 de esta vía férrea, a solo 20 minutos de la partida. Luego hay que cruzar el río Vilcanota sobre un precario puente de madera y afinar la vista en dirección a las laderas empinadas.

Inkaraqay se presenta como una fortaleza colgante, pues sus muros y terrazas bordean los abismales farallones que se alzan desde la base del valle. Es un emplazamiento inca, de 4.500 metros cuadrados, dedicado a la agricultura y al culto a la luna*.

El sitio lo integran cinco niveles de terrazas agrícolas, una plataforma para rituales, un observatorio con perspectiva a la cima de la montaña Yananti y un muro inca que se extiende hasta el Templo de la Luna, a medio camino de la cima de Huayna Picchu.

“La arquitectura de andenes es superior aquí que en el mismo Machu Picchu”, dice Piedad Champi, arqueóloga residente. Lo dice por los canales de agua que aparecen y desaparecen entre las terrazas. También por las escalinatas con peldaños que sobresalen hasta 70 centímetros de los muros.

“Este era uno de los sectores de donde proveían de alimentos que se consumían en Machu Picchu. Está conectado con ese centro a través de escalinatas que van al Templo de la Luna y luego van por Huayna Picchu”, sostiene Champi y con esto rebate una de las hipótesis entorno a Machu Picchu: que era la hacienda aislada de Pachacútec.

EL CAMINO
Seguir la ruta que propone Champi requiere olvidarse del vértigo para vencer una escalera infinita y escarpada por siete horas. En ciertos tramos el camino se suspende y hay que seguir a través de sogas sujetas a rocas y de escaleras de madera. Un guía, un machete y antiofídicos (tratamiento contra mordeduras de serpientes) son necesarios, aunque los últimos escasean entre quienes ahora realizan los trabajos de limpieza y restauración. “A mi abuelo le ha picado la jergona varias veces. A mí no me pican; ya me conocen”, dice Hebert, uno de los colaboradores, con una sonrisa que deja al descubierto residuos de haber chacchado coca.

Su abuelo, don Germán Echegaray, vive desde hace 70 años en las tierras donde se asienta Inkaraqay. Allí cultivó paltas, café y frutas que vendía en Cusco. Él cuenta que en la década del 40 limpió la maleza que cubría el sitio. “Solo quería aprovechar los andenes para mis cultivos. Además, yo no descubrí nada, porque antes ya habían pasado por acá los madereros”, dice.

Pedro, el único hijo varón de Germán, apoyó hace 30 años la primera iniciativa del entonces Instituto Nacional de Cultura por promover el sitio arqueológico. El proyecto quedó en nada y Pedro volvió a la agricultura, pero la inquietud renació en su sobrino Hebert. Ahora, a sus 26 años, Hebert se ha unido a las filas de los restauradores del ministerio. Es el que más conoce la zona, junto a sus perros Chocolate y Piraña. “Hay 16 tipos de culebras, pero solo la jergona es mortal. También hay gallitos de las rocas, sihuayros y osos de anteojos. Y al menos diez tipos de orquídeas endémicas”, ilustra. La información es corroborada por el biólogo del ministerio, Julio Ochoa.

Inkaraqay, junto al sitio denominado Andenes Orientales (en el lado este de la montaña Machu Picchu) serán integrados al circuito turístico del Parque Arqueológico. Así lo informó el jefe del parque, Fernando Astete. “Andenes será parte del circuito el próximo año. En el caso de Inkaraqay tomará más tiempo”, agregó.

PRECISIONES
El santuario y el parque
1. El Santuario Histórico de Machu Picchu tiene 32 mil hectáreas y fue creado para proteger áreas naturales de gran importancia para el ecosistema, así como varios sitios arqueológicos.

2. El Parque Arqueológico de Machu Picchu, en tanto, ocupa 11 hectáreas. Allí se ubican la ciudadela y sus anexos.

3. El historiador Julio C. Tello no llegó a conocer el sitio de Inkaraqay. Él llegó hasta la zona conocida como Wiñay Wayna. Ese sitio arqueológico está ubicado en el Camino Inca que lleva hasta la ciudadela.

EL TESORO DE MACHU PICCHU

Agence France-Presse

Perú exigirá que Universidad de EEUU devuelva tesoros de Machu Picchu

El presidente Alan García anunció el lunes que en todo escenario internacional donde se encuentre exigirá que la universidad estadounidense de Yale devuelva los tesoros de la ciudadela incaica Machu Picchu que tiene desde hace casi un siglo.

"No dejaré de hablar todos los días hasta el 7 de julio del 2011, esté donde esté, en las Naciones Unidas, OEA, Unesco o en una embajada para exigir las cosas que son del Perú", dijo García en una conmemoración por el centenario del descubrimiento de Machu Picchu.

García llamó así a Yale a devolver antes del 7 de julio de 2011 las piezas de Machu Picchu que fueran trasladadas por el estadounidense Hiram Binghman en 1911.

Las autoridades peruanas sostienen que esa universidad tiene en su poder 46.332 piezas que fueron extraídas de Machu Picchu -la mayor joya turística de Perú- por este aventurero y explorador.

"No pasemos del 7 de julio porque esa fecha es una línea divisoria: o nos entendemos y fraternizamos en torno a la integridad de Machu Picchu o nos caracterizamos sencillamente como saqueadores de tesoros", dijo.

El mandatario recordó que han pasado 100 años desde que las piezas fueron extraídas y precisó "un siglo es suficiente para estudiar esas piezas arqueológicas".

Si la universidad no accede al pedido "entonces sus propias acciones definirán qué es lo que se quiso hacer cuando se llevaron vestigios, rastros, y componentes básicos de la historia", agregó.

"Faltan estos meses para comenzar a empaquetar y entregarlas, todo lo demás será silencio y auto declaratoria y autoinculpación de robo", señaló.

Hiram Bingham era hasta hace poco considerado el descubridor de la ciudadela, ubicada en lo alto de una montaña en Cusco (sudeste), pero historiadores señalan que ya había sido descubierta por el peruano Agustín Lizárraga nueve años antes, en julio de 1902.

Las piezas de Machu Picchu fueron sacadas del país entre 1911 y 1916 por Bingham con destino a Yale, universidad que supuestamente se comprometió a devolverlas después de 18 meses.

LA JOYA DE LA HUMANIDAD 01

 
Machu Picchu (del quechua sureño machu pikchu, "Montaña Vieja") es el nombre contemporáneo que se da a una llaqta (antiguo poblado andino inca) de piedra construida principalmente a mediados del siglo XV en el promontorio rocoso que une las montañas Machu Picchu y Huayna Picchu en la vertiente oriental de los Andes Centrales, al sur del Perú. Su nombre original habría sido Picchu o Picho.

Según documentos de mediados del siglo XVI, Machu Picchu habría sido una de las residencias de descanso de Pachacútec (primer emperador inca, 1438-1470). Sin embargo, algunas de sus mejores construcciones y el evidente carácter ceremonial de la principal vía de acceso a la llaqta demostrarían que ésta fue usada como santuario religioso. Ambos usos, el de palacio y el de santuario, no habrían sido incompatibles. Algunos expertos parecen haber descartado, en cambio, un supuesto carácter militar, por lo que los populares calificativos de "fortaleza" o "ciudadela" podrían haber sido superados.

Machu Picchu es considerada al mismo tiempo una obra maestra de la arquitectura y la ingeniería. Sus peculiares características arquitectónicas y paisajísticas, y el velo de misterio que ha tejido a su alrededor buena parte de la literatura publicada sobre el sitio, lo han convertido en uno de los destinos turísticos más populares del planeta.

Machu Picchu está en la Lista del Patrimonio de la humanidad de la Unesco desde 1983, como parte de todo un conjunto cultural y ecológico conocido bajo la denominación Santuario histórico de Machu Picchu.

El 7 de julio de 2007 Machu Picchu fue declarada como una de las nuevas maravilla del mundo en una ceremonia realizada en Lisboa, Portugal, luego de la participación de cien millones de votantes del mundo entero.

Emplazamiento

Se encuentra a 13º 9’ 47 "latitud sur y 72º 32’ 44" longitud oeste. Forma parte del distrito del mismo nombre, en la provincia de Urubamba, en la Región Cusco, en Perú. La ciudad importante más cercana es Cusco, actual capital regional y antigua capital de los incas, a 130 km de allí.

Las montañas Machu Picchu y Huayna Picchu son parte de una gran formación orográfica conocida como Batolito de Vilcabamba, en la Cordillera Central de los Andes peruanos. Se encuentran en la rivera izquierda del llamado Cañón del Urubamba, conocido antiguamente como Quebrada de Picchu. Al pie de los cerros y prácticamente rodeándolos, corre el río Vilcanota-Urubamba. Las ruinas incas se encuentran a medio camino entre las cimas de ambas montañas, a 450 metros de altura por encima del nivel del valle y a 2.438 metros sobre el nivel del mar. La superficie edificada es aproximadamente de 530 metros de largo por 200 de ancho, contando con 172 edificios en su área urbana.

Las ruinas, propiamente dichas, están dentro de un territorio intangible del Sistema Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (SINANPE), llamado Santuario Histórico de Machu Picchu, que se extiende sobre una superficie de 32.592 hectáreas, (80.535 acres o 325,92 km²) de la cuenca del río Vilcanota-Urubamba (el Willka mayu o "río sagrado" de los incas). El Santuario Histórico protege una serie de especies biológicas en peligro de extinción y varios establecimientos incas, entre los cuales Machu Picchu es considerado principal.

MUCHO MÁS DE LO QUE IMAGINAN

ITINERARIO DE MARAVILLA

EL SANTUARIO DE MACHU PICCHU LO ESPERA CON SU INSUPERABLE RIQUEZA ARQUEOLÓGICA Y DIVERSAS ALTERNATIVAS PARA DISFRUTAR DE LA NATURALEZA EN ESTE IMPORTANTE CORREDOR BIOLÓGICO

Por: Milagros Vera Colens

Si cree que ya vio todo en Machu Picchu, porque alguna vez recorrió la zona, le comentamos que está totalmente equivocado. Esta maravilla, que el próximo año cumplirá cien años de descubierta, tiene muchas novedades por estrenar y gran variedad de actividades que realizar en sus alrededores.

Lo ideal es disponer de un par de días para visitar la ciudadela y probar alguna de las alternativas que aquí presentamos.

BELLEZA NATURAL
Aunque muy pocas personas lo saben, para conocer las especies nativas que habitan en todo el santuario no necesita pasar varias noches en el Camino Inca. A solo 30 minutos de caminata desde el pueblo de Aguas Calientes encontrará el jardín botánico del Instituto Nacional de Cultura (INC) de Cusco.

En este lugar se exhiben más de 150 especies de orquídeas que habitan el santuario. Le recomendamos partir al amanecer para deleitarse con el canto de las aves y no acalorarse con las altas temperaturas que se presentan en esta temporada. El ingreso cuesta S/.11 y con ello puede recorrer, también, el pequeño museo Manuel Chávez Ballón donde se muestran algunos vestigios incas.

Pero eso no es todo. Si camina una hora junto a la vía férrea que va de Cusco a Hidroeléctrica encontrará los hermosos Jardines de Mandor. Un espacio destinado a la conservación de especies donde le complacerá caminar por sus pequeños corredores, acondicionados con plantas tradicionales, árboles nativos y orquídeas propias de la zona, que lo llevarán hasta las cataratas de Mandor.

Destinar unas 3 horas a esta excursión y dejarse envolver por la calma de este rincón de ceja de selva es lo más aconsejable. No olvide llevar repelente y si desea traje de baño, porque algunos visitantes se refrescan en las pozas que forman las cataratas.

OTRA MIRADA
Si es amante de la adrenalina y las empinadas cuestas no le generan vértigo, anímese a ascender la montaña Putucusi.

La jornada empieza con una suave caminata de unos 15 minutos hasta llegar al pie de este gigante. En este punto trepará las escaleras de madera que están pegadas a la roca hasta toparse con un camino inca donde transitará unos 30 minutos. Una inmensa plataforma de piedra lo espera para que vea la ciudadela inca como si fuera una pequeña maqueta.

Antes de ir averigüe en las oficinas del INC de Cusco, ubicadas a pocos metros de la Plaza de Armas de Aguas Calientes, por el estado de la vía, ya que las escalinatas que sufrieron daños debido a las fuertes lluvias de no hace mucho están siendo restauradas.

POR ESTRENAR
Un conjunto de andenerías incas permaneció bajo las enormes ramas de árboles nativos, helechos y hermosas orquídeas hasta que en 1985 un grupo del INC lo halló. No fue si no desde hace tres años que se iniciaron los trabajos de recuperación y a partir del 2011 se prevé abrir al turismo este sector oriental que cuenta con más sorpresas.

“Se trata de 5 sectores de andenes de muro aparejo rústico, además de 5 fuentes de manufactura rústica que se están trabajando y que estará abierto al público a inicios del 2011”, precisa el maestro de obra del INC de Cusco, Roberto Ccahua.

Interminables escalinatas en piedra lo conducen a esta zona tan verde como impresionante, desde donde se observan las montañas Putucusi, Machu Picchu y el Huayna Picchu, con sus valientes transeúntes.

ALCANCE LA MARAVILLA
Son muchas las formas de llegar al santuario. La más conocida es la aventura en tren que parte del distrito de Ollantaytambo. El viaje dura hora y media y, según el servicio que contrate, podrá disfrutar de cómodos asientos, atención a bordo, deliciosas muestras de gastronomía nacional y hasta un espectáculo de música peruana. En el trayecto observará el hermoso paisaje verde de la provincia de Urubamba, los imponentes nevados que acompañan la ruta, el puente que lo lleva hacia el Camino Inca y algunos pobladores realizando sus labores cotidianas.

Y mientras muchos se deleitan desde las ventanas de los trenes, otros prefieren caminar por los senderos de piedra por los que transitaron nuestros antepasados. Lo más común es partir desde el sector de Piscacucho, en el kilómetro 82 de la vía férrea, y disfrutar del Camino Inca por cuatro días. También existe una travesía de dos días y una noche, que se inicia en el sector de Chachabamba.

Otra ruta es por el nevado de Salkantay, donde uno de los mayores atractivos es la llegada a pie de este gigante y ascender por sus más de 6.000 metros de altura. Una experiencia que pocos se atreven a vivir, pero que vale la pena.

Finalmente, la novedad es llegar a Machu Picchu en auto. Sí, así como lo lee. Son decenas las agencias que ofrecen esta ruta, que cuesta 120 dólares e incluye transporte, algunas comidas, alojamiento por una noche en Machu Picchu y el servicio de guiado. La ruta va desde Cusco hacia Ollantaytambo, el abra Málaga, los distritos de Santa María y Santa Teresa y culmina en Hidroeléctrica donde pasará al tren o caminará hasta llegar al pueblo de Machu Picchu.

DE SABOR NACIONAL
Acompañe al equipo del hotel Sumaq por una inolvidable aventura culinaria que le dará a conocer la riqueza gastronómica del norte, centro y sur del país. De la mano del chef Carlos Mayta, aprenda a preparar un delicioso cebiche de trucha, con ajíes norteños y el insuperable rocoto. Para acompañarlo déjese llevar por el barman Cristian Buleje, que le contará los secretos de un buen pisco sour o le dará a probar un sumaq suquy, bebida elaborada con aguaymanto, o un chilcano de los andes, donde la estrella es el sacha tomate.

Si está interesado en tomar una de estas entretenidas clases coordine sus horarios con el hotel Sumaq. Y no olvide que esta actividad está incluida en el costo de su estadía.

EXCURSIONES
Hotel Sumaq
Escriba a: reservas@sumaq hotelperu.com
www.sumaqhotelperu.com

Los jardines de Mandor
www.losjardinesdemandor.com
Horario: De lunes a domingo de 6:30 a.m. a 4 p.m.

MACHU PICCHU 100

Por Javier Otazu - EFE Reportajes.

La fascinación inca

Machu Picchu, la "Montaña Vieja" en lengua quechua, está a punto de cumplir cien años de su descubrimiento por el mítico explorador Hiram Bingham en 1911. El monumento, verdadera razón de ser del turismo en Perú, ha sufrido este año lo peor que le podía ocurrir: ser cerrado a los visitantes durante dos meses por culpa de las lluvias torrenciales.

 

.(Se saben ya muchas cosas de Machu Picchu: se sabe que la ciudad no llegó a ser terminada, ya que los españoles llegaron a Perú durante su construcción y los incas no quisieron dejarles ese regalo. Foto: EFE)

Aquellas trombas de agua caídas a fines de enero fueron tan impetuosas que arrancaron kilómetros enteros de raíles del tren, única vía de acceso a la ciudadela a excepción del Camino Inca, solo apto para espíritus aventureros pues requiere al menos cuatro días de marcha.

El gobierno peruano ha trabajado duro durante estos dos meses para rehabilitar al menos la cuarta parte de la vía (28 kilómetros de un total de 102) y el pasado 1 de abril pudo así reabrir el monumento, mientras repara el resto de las vías.

Ahora el viaje a la mítica ciudadela inca, al menos hasta el próximo agosto, es un engorroso itinerario que comienza en la ciudad de Cuzco, desde donde hay que cubrir dos horas en coche o autobús, más la hora y media que cuesta recorrer los 28 kilómetros de tren, para terminar en otro autobús que transporta en media hora al viajero desde el río Urubamba, causante del desastre, hasta la cima donde está el monumento.

Y sin embargo, nada de esto parece arredrar a los turistas que desafían una temporada de lluvias inusualmente larga: ese primero de abril, cerca de 1.500 viajeros soportaron la lluvia y el caos y pagaron sus 40 dólares para ingresar en este lugar, una de las nuevas siete maravillas del mundo.

Los profesionales del turismo en Perú hablan de la necesidad de "desmachupizar" el país y promocionar entre los viajeros otras de las muchas riquezas que atesora este país, pero la realidad es tozuda: de los dos millones de turistas que ingresan en Perú, la mayoría lo hace para ver el famoso monumento; tan es así, que su cierre durante dos meses ha ocasionado pérdidas cercanas a los 200 millones de dólares solo en el sector turismo.

.(La fascinación de Machu Picchu es comprensible. La ciudadela inca se encuentra a medio camino entre los agrestes Andes y el bosque amazónico. Foto: EFE)

El genio urbanístico

La fascinación de Machu Picchu es comprensible: encaramada en unos imponentes cerros que besan las nubes cargadas de agua, la ciudadela inca se encuentra a medio camino entre los agrestes Andes y el bosque amazónico, dentro de la llamada "ceja de selva", y todo alrededor es verde y exuberante.

En ese lugar único y casi inaccesible, los incas levantaron una ciudad para cuya construcción tuvieron que transportar prácticamente todo: la arena, la arcilla y las piedras. De poco les sirvieron las únicas bestias de carga que entonces conocían, las llamas, pues apenas pueden con 25 kilos, por lo que se da por hecho que fueron brazos humanos los que transportaron las toneladas de materiales que hizo falta encaramar hasta las alturas.

Ahí no quedó todo: los incas desmocharon literalmente un cerro para crear una meseta artificial donde instalar su ciudad, y sobre esa meseta dispusieron varias capas de arcilla y arena que dieran estabilidad a sus construcciones.

Cuando la meseta se les quedó pequeña, comenzaron a "domesticar" la montaña circundante creando un conjunto de andenes o terrazas donde cultivar su muy sofisticada agricultura.

Se saben ya muchas cosas de Machu Picchu: se sabe que la ciudad no llegó a ser terminada, ya que los españoles llegaron a Perú durante su construcción y los incas no quisieron dejarles ese regalo.

Se sabe también que sus únicos habitantes fueron los 60.000 trabajadores que construyeron la ciudad durante 60 años, y que supuestamente la iban a destinar a viviendas de la clase noble inca en aquella sociedad tan jerarquizada.

Por último, se sabe, o en este caso se cree, que la función de Machu Picchu era algo así como ser "cabeza de puente" hacia la zona selvática de los incas, un imperio que logró una formidable expansión en su cortísima vida, como cuenta Edgar Mendívil, arqueólogo cusqueño que ha dedicado gran parte de sus estudios a desentrañar los misterios de la ciudadela inca.

Machu Picchu es además uno de los pocos monumentos que son "étnicamente puros", como se diría ahora, pues todo el resto de templos o viviendas incas se encuentra modificado por la herencia española o bien se levanta sobre civilizaciones anteriores. En esta ciudadela, se ha rescatado ya un 65 por ciento del total, como proclaman orgullosos los arqueólogos.

No era la ciudadela un santuario, como a veces se le llama, sino una ciudad multifuncional. Claro que hubo templos y palacios, pero lo que hoy más llama la atención a los turistas es el reloj solar (que marcha las estaciones, más que las horas), el observatorio astronómico o la Casa del Cóndor, donde los incas homenajeaban a su ave sagrada.

.(El hallazgo de Machu Picchu se debió al azar, o al menos así lo quiso contar su protagonista: el explorador Hiram Bingham. Foto: EFE)

Un poco de historia

Como muchos de los descubrimientos históricos, el hallazgo de Machu Picchu se debió al azar, o al menos así lo quiso contar su protagonista: el explorador Hiram Bingham, un americano nacido en Hawai interesado en disciplinas tan diversas como la geografía, la historia y la arqueología, llegó a Perú en 1911 en busca de otras metas distintas: dibujar la ruta del libertador Simón Bolívar y encontrar la montaña más alta del mundo.

Iba acompañado de 37 exploradores, muchos de ellos verdaderos filibusteros, piratas de la arqueología, cuando el 23 de julio llegó a Vilcabamba, el último bastión inca caído en manos de los españoles. Allí el alcalde habló a Bingham de un agricultor llamado Melchor Arteaga que dice conocer un lugar en las montañas lleno de restos arqueológicos.

Cuenta Bingham en sus memorias que a la mañana siguiente el grueso de su expedición se quedó "a hacer lavandería" (así habló Bingham) a orillas del Urubamba, y solo él, su guardaespaldas y un biólogo interesado en las orquídeas se animaron a trepar hasta el lugar. Fueron ellos quienes se quedaron boquiabiertos al sentir que estaban hollando un secreto oculto durante cuatro siglos.

La vida de Bingham es fascinante: regresó a Perú con una autorización oficial de exploración, se llevó con todos los permisos necesarios abundantes piezas que hoy forman la polémica "colección de Yale", pero algún alma envidiosa lo denunció por supuesto tráfico arqueológico y tuvo que permanecer un año bajo investigación sin poder abandonar Perú.

.(La ciudadela inca es el lugar más visitado de Perú. Foto: EFE)

Cuando finalmente pudo salir, estaba tan amargado que pasó 37 años sin publicar nada sobre "su" monumento hasta que en 1948, ya anciano, publica la mítica "Historia perdida de los Incas" y obtiene un clamoroso éxito.

Dicen los arqueólogos que aquel libro contiene no más de un veinte por ciento de verdades. Qué más da, Bingham pasó a la historia como el precursor y las verdades de la Historia se fueron abriendo paso con el tiempo.