Blogia
CENTRO DE INVESTIGACIÓN DE LOS ANDES

LA GASTRONOMIA EN EL ANTIGUO EGIPTO

Costumbres y aspectos importantes de sociedades antiguas como la cultura Egipcia, así como un análisis del texto de Maquiavelo, un humanista con nostalgia de grandeza en la antigua Roma, fueron algunos de los temas que se expusieron en el “XII Encuentro de Estudiantes de Historia del Altiplano Central”, que lleva a cabo la Facultad de Filosofía y Letras de la BUAP.

Sofía Maya Celis, Estudiante de la Escuela Nacional de Antropología e Historia, quien habló sobre “Las viviendas y demás aspectos de la vida cotidiana en el Antiguo Egipto”, explicó cómo era la rutina diaria de los habitantes, sus oficios, economía, vestimenta, la importancia de su alimentación, necesidades y beneficios.

Expresó que uno de los aspectos más importantes de la vida cotidiana que transcurría dentro de los hogares Egipcios, era la preparación de los alimentos y a pesar de que las casas eran pequeñas, contaban con una especie de sótano para conservarlos.

“La carne de buey, aves, pescado, ajo, lechuga, legumbres y algunas frutas que se cosechaban en las huertas particulares, eran algunos de los elementos primarios de los que se componía la comida egipcia. Sin embargo, la carne sólo estaba reservada para los pudientes por su alto costo, así que el pescado era el principal aporte de proteínas del pueblo”.

Destacó que los egipcios comían sentados solos o entre dos, al menos tres veces al día y los más adinerados pasaron de comer en el suelo a sillones y mesas altas.

“La cultura Egipcia puede resultar muy ajena, pero si se estudia a fondo se puede encontrar una gran similitud con nuestra sociedad”, puntualizó.

Aunque disponemos de mucha información sobre templos y tumbas del Antiguo Egipto, hay aspectos de la vida cotidiana que a menudo no se mencionan en los libros.  Esto suele ocurrir con la alimentación.  No es preciso decir que la alimentación es de crucial importancia en cualquier cultura, y que puede incluso ser de utilidad para la correcta comprensión de los demás aspectos de dicha cultura.

Afortunadamente, contamos con una gran profusión de representaciones de todo tipo haciendo referencia a la comida y la bebida, lo cual nos permite adentrarnos en este tema de manera que podamos hacernos una idea bastante aproximada de qué comían los egipcios.

Es evidente que a los egipcios les gustaba comer, y temían el hambre. En el papiro Harris se hace mención a los alimentos casi tantas veces como al oro, los metales preciosos o los cosméticos.  En el cuento de Sinuhé, el protagonista nos menciona que en el país de Iaa, en Siria,  encontró un lugar donde había, y cito textualmente: "más vino que agua, miel y aceite, toda clase de frutas, cebada, almidoneros y rebaños sin fin", es decir que podía disfrutar de los mismos recursos que en una buena región de Egipto. Dice también que "había dulces, vino en todas las comidas, carne y aves asadas además de los animales salvajes que cazaban con trampas y luego presentaban en mi honor".

El náufrago también tuvo mucha suerte, ya que encontró una isla en la que había; "higos y uvas, toda clase de verduras, magníficos puerros, pepinos, sandías y melones, aves y peces.  No existe nada que no se pudiera encontrar allí".

Los testimonios también nos dan a entender que para los egipcios la alimentación no era una mera necesidad biológica. Y para ello no hay más que observar la cantidad de ofrendas y escenas de banquetes funerarios que aparecen en sus tumbas, en las que los comensales se representan sentados ante mesas repletas de provisiones.  De hecho, un difunto no parecía estar bien abastecido hasta que no tenía en su lista de ofrendas al menos

10 clases de carnes diferentes - 5 clases de aves - 16 tipos de pan y pasteles, 6 clases de vino - 4 tipos de cerveza - 11 de frutas y todo tipo de cosas dulces

Debido a la naturaleza perecedera de los alimentos, aún permanecen sin respuesta muchas preguntas acerca de lo que comían y bebían.  Tampoco sabemos como producían, almacenaban y preparaban sus comidas, ni las cantidades consumidas habitualmente.  Aunque si sabemos que las recetas no solo pasaban de generación en generación, sino que al igual que hoy en día estaban sujetas a modas y a tendencias llegadas del extranjero.

A pesar de que los alimentos se estropean y las bebidas se evaporan si no son consumidas, aún contamos con bastantes evidencias que informan de cuales eran los alimentos de que disponían los antiguos habitantes del Nilo.  Estas fuentes de información están principalmente en los relieves y en las pinturas murales de las tumbas, así como en las maquetas de madera que reproducen escenas de la vida cotidiana, y también en las estatuillas de piedra que representan a sirvientes en diversas fases de la preparación de los alimentos.

También obtenemos información adicional gracias a los textos religiosos, a las listas de ofrendas y a los registros de los templos, que, aunque más prosaicos, también resultan muy útiles. Igualmente, en algunos asentamientos y tumbas  se han descubierto cerámicas, herramientas y demás elementos usados en la preparación de la comida.

De hecho se conservan restos de verdadera comida egipcia en muchos museos (Ashmolean, British, Louvre, etc. Aunque algunos de ellos se encontraron en yacimientos como el de Amarna o Malkatta, la mayoría provienen de contextos funerarios.  Conviene recordar que los egipcios equipaban sus tumbas con todo lo necesario para el Más Allá, y esto incluía la comida.  Al menos en siete tumbas del Valle de los Reyes (las 34, 35, 36, 43, 46, 60 y 62) así como en  otras tumbas del área tebana, se encontraron ofrendas momificadas de carne y aves, junto con pan y frutos secos. También en tumbas privadas desde la época predinástica se encontraron ofrendas de frutas, vegetales y carnes (sin momificar);  y en el enterramiento nº 3477 del Periodo Arcaico había restos de una comida funeraria completa colocada en vasijas de cerámica ante la cabeza del difunto.

Todas estas fuentes arqueológicas están reforzadas por los testimonios de eminentes viajeros del Valle del Nilo a lo largo de todos los periodos, como fueron Herodoto, Diodoro, Próspero Alpini y John Bruckhardt.

0 comentarios