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CENTRO DE INVESTIGACIÓN DE LOS ANDES

COMO HACER SUSHI EN CASA

El sushi, esos bocaditos japoneses, están arrasando en todo el mundo. Ya es muy fácil ver distintas variedades en muchísimas cartas de restaurantes, no sólo japoneses, sino en todo tipo de locales orientales e incluso de comida rápida.

Pero comer un buen sushi en un restaurante japonés resulta bastante caro, y no todos nos lo podemos permitir. Por tanto, una buena solución es hacerlo en casa. Además, ahora en Mumumío, puedes comprar los ingredientes para sushi.

Parece muy complicado, pero en realidad no lo es. Te damos unas pautas para que puedas disfrutar de tu propio sushi hecho en casa.

El primer paso, es cocer el arroz. Necesitarás 300g de arroz especial para sushi. Hay que lavarlo muy bien debajo del grifo, un buen rato frotándolo hasta que el agua salga clara, para que pierda el almidón y no nos quede como una pelota. Una vez limpio, lo ponemos en una cazuela con 350g de agua y lo dejamos reposar 10 minutos.

Pasado este tiempo, lo colocamos tal cual en el fuego, y en cuanto rompa a hervir, tapamos y ponemos a fuego mínimo 10 minutos. A continuación, lo retiramos del fuego y dejamos reposar otros 15 minutos. Es fundamental no abrir la tapa en todo este tiempo.

Ahora que está listo el arroz, viene el conocido paso de abanicarlo, para bajar su temperatura. Primero añadimos 3 cucharadas de condimento para sushi, y vamos removiendo el arroz mientras lo abanicamos hasta que quede a temperatura ambiente.

Para elaborar los makis, colocamos la esterilla, Makisu, sobre la mesa, y sobre ella una hoja de alga nori. Extendemos una capa fina de arroz con las puntas de los dedos humedecidas en agua con un poco de condimento, dejando una pequeña franja libre para que se cierre el rollo. Por último, ponemos los ingredientes de nuestro sushi.

Haciendo presión con la esterilla, vamos enrollando el maki sobre si mismo. Al completar el rollo, se cerrará sólo, pegándose el alga. Tan sólo queda cortarlo en 6 u 8 trozos iguales.

Si queremos hacer Nigiris, tan sólo hay que coger una pequeña porción de arroz con la mano y darle vueltas para formar una croqueta con ella. Cogemos un trozo de pescado, untamos sobre él una pizca de wasabI y lo colocamos sobre la bola de arroz.

Como veís, disfrutar de un rico sushi en casa es bastante sencillo y divertido, tan sólo hace falta un poco de paciencia y unos buenos ingredientes.

Fuente y paso a paso: Anitacocinitas

EL VERMUT

El vermú o vermut (del francés vermout o vermouth y éstos del alemán wermut, ajenjo) es un vino fortificado y maerado con hierbas y flores, servido durante los aperitivos que está compuesto entre otros por vino blanco o tinto, ajenjo y otras sustancias. Estos vinos son típicamente europeos, con un aroma característico que les da una elegancia particular para un cóctel o aperitivo. Generalmente se puede encontrar dos tipos: rojo y blanco. Para los aperitivos se suele usar mejor los vinos blancos.

El vermú rojo (italiano) es dulce; en tanto que el blanco (francés) es seco, aunque en ambos países hay de las dos variedades.

Según un relato, estas bebidas fueron inventadas por Hipócrates, célebre médico de la antigüedad, nacido el 460 a. C. Puso a macerar en vino flores de ajenjo y hojas de díctamo y obtuvo lo que en la Edad Media fue llamado "vino hipocrático" o, sencillamente, "vino de hierbas".

A partir de fines del siglo XVIII, con la llegada de nueva tecnología, el vino aromatizado entró en una nueva dimensión de productividad, en la que destacó la experiencia de los pioneros piamonteses, pero fue en 1838, cuando por mérito de los hermanos Luigi y Giuseppe Cora, la preparación del vermouth adquirió un caracter industrial.

Con el paso del tiempo la palabra ha adquirido también un sentido genérico para definir el aperitivo –cualquier bebida con unas tapas– previo a la comida. De aquí proviene la expresión "¿quedamos para tomar el vermú?".

El vermut es un vino blanco de color ambarino y sabor dulce y alcohólico, al cual se añaden diversas sustancias vegetales aromáticas y amargas.

No debe ser demasiado aromático, ni tan amargo que se desvirtúe el sabor agradablemente dulce de este caldo, porque entonces más que vino, parecería un medicamento.

Se le conoce ordinariamente con el nombre de Vermouth di Torino, porque fue en la capital del Piamonte donde el licorista Antonio Carpano lo preparó por primera vez en 1786. Pero la fabricación en gran escala no empezó hasta 1838, iniciándose también en aquella época la exportación a Europa y fuera de ella.

No hay duda que el vermut italiano, por la buena calidad del vino que se emplea para su fabricación y por la crianza a la que se lo somete, es uno de los mejores caldos de Italia.

Los mejores vermuts piamonteses se preparan con mosto de moscatel filtrado como el que se utiliza para la elaboración del moscatel espumoso, salvo el encabezado que se practica en le vermut para que quede dulce.

Se trasiega dos veces durante el transcurso del invierno, en primavera se clarifica, se filtra y añade alcohol para llevarlo a 13° – 14°. Se lo tiene en madera dos y a veces tres años antes de emplearlo, trasegándolo anualmente dos veces y rellenándolo periódicamente.

Los vinos que se destinan a la preparación del vermut deben ser sanos y de paladar delicado, preferible sí a más de estas condiciones reúnen las de buen bouquet y ser dulces y alcoholizados.

Como estas dos últimas características no son frecuentes en los vinos blancos ordinarios, antes de procederse a la aromatización se le añade alcohol y azúcar. Hechas estas correcciones debe dosificar el 14 – 15% de alcohol, y en los vermuts de exportación hasta el 17% con el 10-15% de azúcar.

Ordinariamente se emplea alcohol finísimo de 95 – 96% y azúcar de caña o de remolacha, pero en la preparación del vermut de bajo precio se substituye este último por la glucosa. Se prepara un buen vermut con vino blanco adicionado de uvas pasas de moscatellone en vez de azúcar.

Desde 1904 se elabora con éxito en le Piamonte vermuts con vinos dulces y alcohólicos de Puglia, obtenidos con mostos concentrados.

Drogas empleadas en la fabricación del vermut

Son numerosas, caracterizándose la mayor parte por su sabor amargo; sus aromas son varios.

Los gustos y olores de estas drogas deben pasar tan solo en la proporción conveniente, ya que son extraños a él. A la habilidad del enólogo debe unirse la del licorista, para saber valorar la naturaleza e intensidad de los diversos productos con el fin de obtener un todo homogéneo, agradable y constante.

No es fácil conocer las fórmulas con las que se preparan los buenos vermuts. Generalmente, cada fabricante mantiene su secreto.

Plantas enteras u hojas secas - Ajenjo (Arthemisa absinthium,L). La planta tiene olor fuerte y agradable, debido a un aceite esencial que puede extraerse de la planta fresca. - Camedrio (Teucrium Chamaedrys, L). Contiene un aceite esencial y un principio amargo. - Cardo santo (Centaurea Benedicto).Sabor muy amargo. - Centaura menor ( Erythroea centaurum). Sabor muy amargo - Coca boliviana (Erythroxylon coca). Contiene un alcaloide, la cocaína, un líquido volátil cuyo olor recuerda el del trimetilamina y un principio anestésico como la cocaína (tripsina). - Hisopo (Hyssopus officinalis) El olor es debido a un aceite esencial muy persistente y tiene sabor algo amargo. - Sumidades secas de mejorana ( Origanum majorana). Tiene un olor agradable a alcanfor. - Sumidades secas de melisa (Melissa officinalis,L).Exhala un aroma parecido al limón.

Hojas secas de dictamo crético (Oreganus dictamos) Sus hojas despiden un fuerte olor - Sumidas secas de orégano (Origanum vulgare) Las hojas y flores tiene un aceite esencial de sabor penetrante y amargo. - Salvia (Salvia Sclarea). Cotiene un aceite esencial y substancias tánicas y amargas.

Flores - Flores secas de manzanilla (Anthemia nobilis). - Clavos de especia (Eugenia cariophylata) Contiene eugenol y trazas de vainilla. - Flores secas de lúpulo (Humulus luppulus). Se usa para aromatizar la cerveza y darle sabor amargo debido a la lupulina - Flores secas de sauco (Sambucus nigra) - Azafrán (Crocus sativa). Exhala un fuerte olor y sabor amargo.

Frutos - Semillas de anís estrellado (Illicium anisalum). Contiene un aceite esencial formado en su mayor parte de acetol. - Corteza de naranjas amargas - Cardamono - Semillas de culantro - Semillas de hinojo - Macis nuez moscada - Vainilla


Raíces - Raíces de angélica - Raíces de cálamo aromático - Enula campana - Raíces de Genciana - Raíces de genciana - Raíces de imperatoria - Raíces de lirio - Cúrcuma - Maderas y cortezas. - Canela de Ceilán - Corteza seca de crotón - Quina calisaya - Corteza de granado Madera de cuasía

Preparación del vermut - El vermut se prepara por dos procedimientos: por infusión y por adición de extractos. - El primero consiste en suspender en el centro de la masa del vino una muñequilla o saquito con las substancias vegetales que constituyen la infusión, divididas en trozos o machacadas. - A los 45 días se extrae la muñeca, se exprime para que suelte el líquido que la embebe, el cual se une al del envase, hecho esto, se suspende de nuevo. Esta operación de extraer, escurrir y volver a colocar la muñequilla en su sitio se repite varias veces con el intervalo de 5 a 6 días.

Al cabo de un mes o más tarde, si se quiere preparar un vermut rico en aroma, se quita la muñeca y se somete a una pequeña prensa para quitarle el vino que contiene, que se une al resto. Luego se cata el vermut y si es poco arompatico se le pone la misma muñeca u otra nueva; si por el contrario, el vermut resulta aromático por exceso se le añade más vino normal.

Esta infusión de hierbas y drogas en lugar de hacerse directamente en le vino, suele hacerse en alcohol, de alta graduación (95%); la infusión alcohólica, preparada en forma análoga a la explicada, se añade después al vino.

HIRAM BINGHAM

AFP - Nieta de Hiran Bingham dice que su abuelo no descubrió Machu Picchu

Marian Bingham, nieta del explorador estadounidense Hiram Bingham, afirmó que su abuelo no fue el descubridor de la ciudadela inca de Machu Picchu en Perú y negó que haya sido un saqueador de ese santuario arqueológico.

 

"No, no lo descubrió, porque Machu Picchu ya estaba ahí y la gente lo sabía. Él se enteró de eso y dio un paso más allá: atraer la atención del mundo sobre la ciudadela inca" en julio de 1911, subrayó al diario El Comercio de Lima tras visitar Machu Picchu, la mayor joya arqueológica peruana.

La nieta también rechazó las acusaciones de que se apropió de las piezas que encontró en ese lugar.

"No creo que él haya tenido intención de eso (saquear tesoros)", dijo Marian Bingham, de 71 años, al subrayar que comparte "la opinión de que él quería proteger los objetos".

"Pero estos son puntos de vista personales; seguramente habrá otros que tengan una idea distinta", anotó.

Machu Picchu, declarada patrimonio cultural de la humanidad por la UNESCO, fue construida entre el siglo XV y XVI en lo alto de una montaña en la ceja de selva del departamento de Cusco (sudeste) y es considerada ahora como una de las siete maravillas del mundo moderno.

Bingham, aventurero y explorador, era considerado su descubridor, pero diversos historiadores señalan que la ciudadela ya había sido descubierta por el hacendado peruano Agustín Lizárraga nueve años antes, en julio de 1902.

Los expertos también ponen en tela de juicio el papel del explorador estadounidense y señalan que acaso fue el saqueador de las riquezas de la ciudadela incaica.

Tras llegar a Machu Picchu en 1911, Bingham extrajo más de 40.000 piezas arqueológicas que se llevó a su país y las entregó a la universidad de Yale con el compromiso de que serían devueltas por esa casa de estudios en 18 meses, plazo que nunca se cumplió.

En noviembre pasado tras casi cien años Yale llegó a un acuerdo con el gobierno peruano y aceptó devolver las piezas luego de que Lima iniciara una campaña internacional para recuperarlas.

Marian Bingham se congratuló de la devolución de los objetos de Machu Picchu y dijo sentirse "muy feliz de que los peruanos las vayan a tener aquí y que estén cerca del lugar donde fueron encontradas".

En julio tras recibir el primer lote de piezas de Yale, el gobierno celebrará los cien años de haber sido dada a conocer la existencia de Machu Picchu al mundo por Hiram Bingham.

LA TRIACA, EL PRIMER ELIXIR DE LA JUVENTUD

La triaca o teriaca era un preparado polifármaco compuesto por varios ingredientes distintos (en ocasiones más de 70) de origen vegetal, mineral o animal, incluyendo opio y en ocasiones carne de víbora. Se usó desde el siglo III a. C., originalmente como antídoto contra venenos, incluyendo los derivados de mordeduras de animales, y posteriormente se utilizó también como medicamento contra numerosas enfermedades, siendo considerado una panacea universal. Se popularizó en la Edad Media, y durante muchos siglos se empleó con variaciones en su formulación, registrándose en las principales farmacopeas de la época hasta que perdió auge en los siglos XVIII y XIX.

Los ingredientes utilizados variaron en número, cantidad y condición, dependiendo de la época, del uso al que fuera dedicada y del farmacéutico encargado de su elaboración. El número de sus componentes podía variar entre los 4 de la triaca diatessaron y 78 de la de Nicostrato. La cantidad utilizada de cada ingrediente era minuciosamente pesada, a veces hasta la sexagésima parte de un denario (0,08 gramos).

Algunos de los componentes utilizados en las triacas elaboradas en la antigüedad no han podido ser todavía identificados. Entre los conocidos destacaba el uso del opio como componente principal, así como de numerosas especies vegetales entre las que se incluyen eléboro, jengibre, iris de Florencia, valeriana, acorus aromático, ruibarbo, potentilla, raíz de aristolochia, raíz de asarum, raíz de genciana, madera de aloe, canela de Ceylán, escila, díctamo de Creta (mejorana), rosa roja, azafrán, champiñón de París, zumo de regaliz, extracto de acacia catechu, goma arábiga, mirra, olíbano, benjuí y otras muchas más. También se usaron ingredientes de procedencia animal, como castóreo o carne de víbora, y minerales, tales como terra sigillata, betún de Judea o sulfato de hierro.

Todas estas sustancias eran convenientemente desecadas, trituradas hasta formar una mezcla homogénea y disueltas en trementina, vino y una cantidad abundante de miel, que actuaba como excipiente, siendo la triaca, por esta razón, considerada un electuario.

La fórmula exacta fue recogida en numerosos tratados, desde la Theriakà de Galeno en el siglo I hasta la Pharmacopoeia augustana de 1653 de Johann Zwelfer, el Codex francés de 1758 o las farmacopeas españolas de principios del siglo XX.

Para las afecciones internas la dosis habitual era de 4 gramos para los adultos, y de entre 50 centigramos a 2 gramos para los niños, según su edad, pudiendo tomarse en estado sólido o disuelta en agua o vino. Para su uso externo podía untarse a modo de pomada; José Arnau, médico valenciano del siglo XVIII, era partidario de administrarla estopada: disuelta la triaca en vino y aplicada sobre una estopa a modo de cataplasma.

Su antecedente se atribuye a los preparados elaborados en la Escuela de Alejandría, aunque más conocido fue el mitridato o mithridatium, así llamado en recuerdo de Mitrídates VI, rey del Ponto del siglo II a. C., en Asia Menor. En un intento por protegerse de posibles envenenamientos, Mitrídates experimentaba los efectos de distintos venenos y antídotos con delincuentes convictos y consigo mismo. Según Apiano, cuando fue derrotado por Pompeyo, Mitrídates VI intentó suicidarse ingiriendo veneno para evitar su captura por los romanos, pero al estar inmunizado contra todo tipo de tóxicos, debió recurrir a uno de sus oficiales para que le provocase la muerte a espada. Aulio Cornelio Celso, enciclopedista romano del siglo I a. C., recogió en su obra De Medicina (V.23.3) la composición del mithridatium.

También en el siglo II a. C. se conocería la triaca de Nicandro, recogida por Nicandro de Colofón en su poema Theriakà.

En el siglo I Andrómaco, médico del emperador romano Nerón, mejoró la fórmula del mithridatium, ampliando el número de sus ingredientes e incluyendo la carne de víbora. La composición de la triaca de Andrómaco o triaca magna quedó recogida en un poema compuesto por el propio Andrómaco. Antipater, Nicostrato o Damocrates también dejarían constancia de otras tantas triacas.

Plinio el Viejo, en su Naturalis Historiæ (siglo I) se muestra escéptico de la utilidad de las triacas, dado lo reducido de algunos de sus ingredientes y lo absurdo de sus proporciones.

En el siglo II se haría famosa la gran triaca de Galeno, quien dedicaría un libro completo a este compuesto.

El Antidotarium Nicolai, publicado en Italia a mediados del siglo XI o el Tratado de la teriaca del siglo XII, en árabe, también harían referencia a la triaca.

Francisco Franco, médico español del siglo XVI, les dedicaría un capítulo de su obra Libro de enfermedades contagiosas y de la preseruación dellas detallando el proceso de su elaboración, al igual que Fray Esteban Núñez en Miropolio general y racional de botica (1680) o Juan Francisco Capello en Epílogo de maravillosos, y experimentados antídotos contra la peste de 1721.

La triaca se convirtió posteriormente en un artículo importante de comercio en la Europa Occidental; la triaca veneciana era especialmente valorada. Durante el siglo XVIII, en las grandes ciudades europeas la pomposa ceremonia de elaborar las triacas corría a cargo de farmacéuticos destacados bajo la supervisión, normalmente, del Collegium medicum local.

En los siglos XVIII y XIX, con el desarrollo de la química, comenzaron a aparecer las primeras discusiones serias sobre la efectividad real de las triacas, y su importancia empezó a decaer.

En 1745 William Heberden, médico inglés del Royal College of Physicians de Londres, publicó un tratado (Antitheriaka:Essay on Mithridatium and Theriaca) recogiendo los efectos inútiles de los ingredientes, lo que motivó la exclusión de las triacas de la farmacopea londinense al año siguiente.

En Bolonia desapareció a finales del siglo XVIII, en Venecia a mediados del siglo XIX y en Nápoles a principios del siglo XX.

En México fue retirada en 1908, cuando salió publicada la edición del Códex Francés. En España, el Colegio de Farmacéuticos de Madrid decidió en 1920 dejar de preparar el medicamento.

QUIMICA PARA EL ELIXIR DE LA JUVENTUD

MADRID [EFE]. Científicos de EE.UU. y España desarrollaron un modelo celular para el estudio en el laboratorio del envejecimiento humano, tras rejuvenecer el núcleo de las células de enfermos con un síndrome muy raro de envejecimiento precoz, cuyo promedio máximo de vida es de 15 años.

La investigación, que se publicó en la revista “Nature”, favorecerá la búsqueda de compuestos químicos para alterar el proceso del envejecimiento humano, así como una mayor comprensión de las enfermedades cardiovasculares.

También puede dar esperanzas de curación a los enfermos con el síndrome de envejecimiento prematuro Hutchinson-Gilford, conocido también como progeria.

La extrema complejidad del proceso de envejecimiento y las patologías asociadas al mismo han supuesto desde siempre insalvables barreras para su estudio que ahora podrían empezar a derribarse.

Los afectados con el rarísimo síndrome de Hutchinson-Gilford, del que se conocen unos 100 casos en el mundo, sufren en plena infancia patologías asociadas a la vejez, como la arteriosclerosis, la trombosis o ataques de corazón.

Los síntomas principales de esta enfermedad causada por un defecto genético que produce una acumulación de una proteína, la progerina, causante de la aceleración del envejecimiento, son: baja estatura, alopecia, ausencia de grasa subcutánea, osteoporosis o rigidez articular.

EL SEÑOR DE WARI

Agence France-Presse,

El hallazgo de la tumba de un gobernante de una civilización prehispánica de hace un milenio abrió nuevas perspectivas sobre la historia de los antiguos peruanos, en un acontecimiento calificado de espectacular y comparable al descubrimiento de la ciudadela inca de Machu Picchu, opinaron expertos.

Arqueólogos peruanos encontraron un complejo funerario conformado por nueve tumbas perteneciente a la cultura Wari, anterior a los incas, que tuvo su época de esplendor entre el año 600 al 1.200 de nuestra era, una civilización que se extendió por gran parte de la costa peruana y la región andina.

Entre esas tumbas, encontradas en la zona selvática del departamento de Cusco -antigua capital del imperio incaico-, sobresalen los restos de un personaje de alcurnia, adornado de piezas de oro y plata, bautizado como el Señor de Wari.

"Es un impresionante hallazgo Wari en plena selva cusqueña que abre un nuevo capítulo en las investigaciones arqueológicas y obliga a escribir la historia de nuevo", dijo Juan García, director regional de cultura de Cusco, la noche del miércoles al dar a conocer el hallazgo.

"El descubrimiento es uno de los más importantes y comparable a Machu Picchu, la fortaleza incaica que es máxima atracción turística peruana, y al Señor de Sipán", descubierto en el norte peruano en 1987, perteneciente a la cultura Moche, añadió.

El complejo funerario fue descubierto en la ciudadela arqueológica de Espíritu Pampa, en la provincia amazónica de La Convención, distrito de Vilcabamba, en Cusco (1.100 km al sureste de Lima).

En la tumba del Señor de Wari se encontraron un pectoral de plata en forma de ’Y’, una máscara -también de plata- con una figura antropomorfa, junto con dos brazaletes de oro que muestran figuras de felinos, dos báculos de chonta (madera selvática) forrados con láminas de plata, además de otras piezas.

El arqueólogo Luis Lumbreras, ex director del Instituto Nacional de Cultura, opinó a la AFP que se trata de un descubrimiento "espectacular, realmente sorprendente".

"Esto va a permitir revisar parte de la historia incaica", dijo explicando que se tenía la idea de que la zona selvática de Espíritu Pampa en Vilcabamba, se consideraba el último refugio de resistencia de los incas ante los españoles.

"Pero esto no es así, pues la zona ya era conocida desde mucho antes por los wari", precisó.

Hizo notar que hasta ahora nadie en Perú había encontrado un vestigio de los wari en la selva, sobre todo un complejo funerario que albergaba la tumba de "un dignatario orlado por una máscara preciosa que se parece un poco a la máscara del tipo de Tutankamon en Egipto".

Lumbreras aseveró que tras este hallazgo no le extrañaría que haya en esa zona amazónica una ciudadela wari "que quizás tendría algo que ver con leyendas y fábulas como la del Paititi".

Paititi, según una antigua leyenda, es una ciudad perdida en alguna parte de la selva, rica en oro, que muchos exploradores españoles buscaron afanosamente sin éxito en las selvas de Perú, Bolivia y Brasil.

El ministro de Cultura, Juan Ossio, dijo que a partir de este hallazgo ahora surgen una serie de interrogantes sobre la expansión de esta civilización y sobre sus relaciones con el imperio incaico.

Resaltó que los incas y los wari "son las dos grandes expresiones de Estado del Perú prehispánico".

Los primeros indicios de este descubrimiento se encontraron en julio pasado, al hallarse vasijas y otros objetos. Tres meses después se hallaron las nueve tumbas, determinándose que correspondían a la cultura wari.

MIURA

Más ligada que nunca a su tierra, la ex de Manuel Díaz ’El Cordobés’ se ha mostrado muy ilusionada con un nuevo proyecto: la concesión de su imagen al licor andaluz Miura. "Es un honor porque representa a mi tierra", comentó.

El momento profesional que atraviesa Vicky Martín Berrocal es magnífico. Recientemente, participó como diseñadora en el XVII Salón Internacional de Moda Flamenca, donde estuvo arropada por su madre, su hermana Rocío y su hija Alba durante todo el desfile. Además, amigos tan cercanos como Virginia Troconis, Marta Sánchez y Arantxa de Benito viajaron hasta Sevilla para conocer las nuevas propuestas de Vicky Martín Berrocal. Quienes tampoco quisieron perderse el evento fueron Ana García Siñeriz, Pastora Soler, Jorge Cadaval, Elisabeth Reyes o Irene Meritxell.

Vicky Martín Berrocal apareció con unos leggins de vinilo, chaqueta de paillette negro y con el pelo recogido en una romántica trenza ladeada, la diseñadora estaba radiante posando para la prensa antes de declarar lo inmensamente feliz que se hallaba.

Para aquellos que saben degustar una buena copa de licor de guindas como digestivo, como desayuno, a la hora del cafe... porque cualquier momento es bueno para disfrutar de una copa de miura.

Siguiendo la tradición que durante siglos forjaron los monjes franciscanos, Miura elabora una gama de licores que, respetando la esencia del pasado, se adapta a los gustos del presente

En Cazalla de la Sierra, al norte de Sevilla, reinan la paz y la tranquilidad. Allí, el campo y la ganadería son desde la antigüedad la base de la economía local. A ella se sumó hace siglos la actividad de los monjes franciscanos, quienes emplearon técnicas de destilación para la elaboración de aguardientes en los que luego macerarían frutas procedentes de la región.

Este legado es el que Miura ha sabido guardar hasta hoy, respetando la tradición para ofrecer una gama de licores auténticos y capaces de satisfacer los gustos actuales. Cazalla fue hace más de 500 años una importante zona vinícola. La composición de sus tierras, junto a su clima y la calidad de sus vides, propiciaban la obtención de generosas vendimias que posteriormente daban lugar a los vinos de la región.

Los excedentes de dichas cosechas se empleaban en la destilación, naciendo así una tradición que ha llegado inalterada hasta nuestros días. Diferentes avatares, como el florecimiento de otras zonas vinícolas, conllevaron el decaimiento de la actividad vinatera en la sierra de Sevilla, que no obstante siguió adelante con su labor destiladora.

En las destilerías de Miura rezuman aromas a piedra, a cobre y a frutas. El que fue Convento de San Francisco o Convento de los Diezmos, fundado a finales del XV, era el lugar en el que durante siglos los franciscanos se dedicaron a desentrañar los secretos del arte de la destilación.

Siguiendo sus pautas y al abrigo de esos mismos muros, utilizando las mismas alquitaras árabes que se empleaban entonces, Miura da forma actualmente a una gama de cremas que, fieles a la tradición, satisfacen las necesidades de un mercado cada vez más ávido de nuevas texturas y sabores.

La Crema de Guindas Miura, convertida en icono de Cazalla, es la base a partir de la cual se han desarrollado las recién lanzadas Crema de Picotas y Crema de Moras.

EL BRANDY

El brandy, es una bebida destilada obtenida a partir del fermento de vinos, jugo de uvas fermentado u otras frutas también fermentados. Esta bebida, como todas las bebidas destiladas, es de alta graduación alcohólica, para este caso es de 42º grados, aportan 290 kilocalorías por cada 100 mililitros tomados.

Según sea el brandy producido a partir de vino o frutas, es denominado. El cognac, es la versión más conocida del brandy, es elaborado a partir de uvas de la región de Francia que tiene ese mismo nombre.

Con el propósito de mantener su calidad, se controla rigurosamente, los cognacs y solo podían llevar ese nombre en la etiqueta si son producidos en la región lindera al pueblo de Cognac en el oeste de Francia.

Las uvas de la región usadas para la elaboración de los cognacs de mas alta calidad, son las de la región de Grande Champagne y Petite Champagne, aunque también de Borderies y Bois à Terroir.

El Cognac, como así también las otras variedades de brandy, son bebidas que luego de una muy lenta destilación son añejadas por periodos prolongados en toneles de roble. Esos mismos barriles, suelen ser envejecidos para lograr un mayor efecto sobre la destilación que alojarán, e inclusive, luego de ser vaciados para el embotellado, son lavados al vapor e inmersos durante ciertos períodos en soluciones con alcohol para preservar sus propiedades saborizantes sobre el brandy.

La palabra brandy llego al uso por su utilización en el lenguaje inglés, lugar donde tampoco fue bautizada. La palabra original de la que derivó como brandy es de brandewijn, que en holandés que es la conjunción de branden y wijn o traducido 'vino quemado en barril'; que se fue deformando en su pronunciación desde brandewijn a brandwine y luego a brandy.

La bebida original se remonta a Italia en el siglo 10, cuando se preparaba una bebida llamada acqua di vite (agua de vida) o arzente. De Italia fue llevada por comerciantes a Francia, país donde comenzaron a producirla como eau-de-vie (pocas veces se respeto tanto una traducción tan literal), y tras la influencia francesa sobre Moros, siguió su periplo a España. Para este momento, ya habrían transcurrido varios siglos, entonces el brandy sería una bebida alcohólica producida y consumida en toda Europa y luego en el mundo entero.