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CENTRO DE INVESTIGACIÓN DE LOS ANDES

02 PERSONAJES

AGUSTE ESCOFFIER

Por: Debora Femenia

 

Nació en d Villeneuve-Loubet, cerca de Niza. A los 13 años, y a pesar de dar muestras de sus dotes artísticas, empezó de pinche en el restaurante de su tío Le Restauran Français, en Niza. Siguió allí hasta que estalló la Guerra franco-prusiana en 1870, cuando se hizo cocinero del ejército. La experiencia militar le llevó a estudiar la técnica de las conservas en lata. Poco antes de 1878 abrió su propio restaurante Le Faisan d'Or (el faisán de oro) en Cannes. En 1880 se casó con Delphine Daffis. En 1884 la pareja se trasladó a Monte Carlo, donde Escoffier se puso al mando de la cocina del Grand Hotel. Durante los veranos llevaba la cocina del Hotel National en Lucerna, donde conoció a César Ritz. Los dos se asociaron y en 1890 se trasladaron al Hotel Savoy de Londres. Desde esta sede establecieron unos cuantos hoteles de renombre, incluyendo el Gran Hotel de Roma y numerosos Hoteles Ritz por todo el mundo.

Obras - En las cocinas del Savoy, Escoffier creó muchos platos famosos. Por ejemplo, en 1893 inventó el melocotón Melba en honor de la soprano australiana Nellie Melba. También puso nombre a los Tournedos Rossini en honor del compositor italiano Gioacchino Rossini (aunque algunos rumores dicen que se lo copió a Antoine Carême).

El Hotel Ritz en la actualidad - En 1889 Escoffier y Ritz abrieron el Hôtel Ritz en París. Siguió en 1899 el hotel Carlton de Londres, donde Escoffier introdujo por primera vez el menú "a la carta". Ritz sufrió una crisis nerviosa en 1901, dejando a Escoffier al mando del Carlton hasta 1919, poco después de la muerte de Ritz.

En 1902 Escoffier publicó su primer libro de éxito, La Guía Culinaria, que contenía 5.000 recetas. Este libro tuvo una importancia capital en la cocina Francesa y se sigue utilizando hoy en día como libro de texto de cocina clásica, o como recetario. En 1904 y 1921 la compañía de cruceros "Hamburg-Amerika Lines" le encargó el diseño de las cocinas de sus barcos. En el segundo viaje el Kaiser Guillermo II felicitó a Escoffier diciéndole "Yo soy el emperador de Alemania, pero usted es el Emperador de los cocineros".

Alrededor de 1920 Escoffier se convirtió en el primero cocinero que recibió la Legión de Honor y en 1928 se le nombró Oficial de la Legión. Murió a los 89 años, pocos días después que su mujer.

Gran parte de la técnica de Escoffier se basaba en la de Antoine Carême, el fundador de la haute cuisine (alta cocina) francesa, pero el gran logro de Escoffier consistió en simplificar y modernizar el estilo elaborado y decorado de Carême. Junto con las recetas innovó, otra de las contribuciones de Escoffier fue elevar la categoría social y el respeto a la profesión de cocinero, introduciendo disciplina y sobriedad donde antes había rudeza y embriaguez. Organizó sus cocinas con el sistema de brigadas, con cada sección dirigida por un jefe de partida. También cambió la práctica del "servicio a la francesa" (todos los platos a la vez) por el "servicio a la rusa" (servir los platos en el orden en que aparecen en la carta).

Uno de los estudiantes más famosos de Escoffier, y no por razones culinarias, fue Ho Chi Minh.

Publicaciones - Le Traité sur L'art de Travailler les Fleurs en Cire (Tratado del arte de trabajar con flores de cera) (1886). - Le Guide Culinaire (Guía de Cocina) (1903). - Les Fleurs en Cire (nueva edición, 1910). - Le Carnet d'Epicure (Cuaderno de un Gourmet) (1911). - Le Livre des Menus (Libro de recetas) (1912). - Le Riz (El arroz) (1927). - La Morue (El bacalao) (1929). - Ma Cuisine (Mi cocina) (1934) Este se sigue publicando en español, y no es difícil de encontrar. - Memories of My Life (Memorias de mi vida (1985, a partir de notas recopiladas por su nieto)

TRIMALCIÓN EL EXPLENDIDO

Por: Jaime Ariansen Céspedes - Instituto de los Andes

 

Alfredo La Torre, mi profesor de Historia de la Civilización, entró al aula del Colegio Claretiano como de costumbre, a la hora exacta, nos miro de reojo a los del tercero de media, ensayo un rápido saludo, luego ceremonialmente nos dijo: "Pido toda su atención y mucho respeto" mientras nos enseñaba su delgada y vieja libreta de notas, "Hoy les voy a leer y comentar algunos párrafos del  Satiricón de Petronio...   tienen que poner en juego toda su imaginación para viajar por el  tiempo y el espacio...  pueden acomodarse al lado de mis amigos Escolpio y Ascilto, invitados principales, al más fantástico banquete de la historia romana".

Es una noche de verano del año 21... ¿Ya están todos en su sitio?... Entonces podemos comenzar a servir los entremeses, muy opíparos y variados, para cada manjar tendremos fuentes de oro con el nombre grabado de nuestro anfitrión...  Trimalción el Espléndido.

En ese banquete, sirvieron como entrada principal, mejillones condimentados con miel y semillas de adormidera. En el centro del recinto, en una enorme parrilla de plata humeaban diversos tipos de carnes, en los costados habían colocado racimos de ciruelas y granadas, como decoración, arregladas de modo que parecieran llamas que brotaban del carbón.

Los invitados estaban degustando esos suculentos potajes, cuando de pronto sonaron las trompetas y una marcial guardia ingresó portando a Trimalción, recostado en una litera mullida con pilas de minúsculos cojines de colores, su cabeza estaba pelada al rape, había  sido maquillado  con sombras azules alrededor de los ojos y lucia una impresionante túnica escarlata de fuego. Como otro detalle de última moda, se limpiaba la dentadura con un mondadientes de plata, mirando al infinito con   aire distraído, mientras los invitados lo recibían con aplausos.

Inmediatamente después fue traída una mesa con ruedas, en realidad era un carro alegórico, encima en espectacular fuente, una enorme ave de madera batía rítmicamente sus alas abiertas, forradas de plumas multicolores, parecía estar empollando. Los esclavos se acercaron, y al dar la orquesta unos sonoros acordes, revolvieron entre la paja y sacaron huevos pintados de pava real, los cuales distribuyeron entre los comensales.

Trimalción, que seguía la escena muy atento, dijo: "Amigos, había ordenado que pusieran huevos frescos, pero temo que hayan empollado" y luego pidió que con las cucharas de plata, que habían sido distribuidas y que pesaban por lo menos media libra, rompieran las cáscaras, comprobando que unos contenían sabrosas pastas y otros exóticas flores bien sazonadas con especias.

La orquesta volvió a sonar y la vajilla fue retirada de las mesas por hermosas esclavas. En la confusión una pequeña fuente de plata cayó al suelo; inmediatamente llegó pisando suavemente un servidor provisto de una escoba, con la cual barrió la valiosa fuente y la arrojó en una esquina junto con los demás desechos, mientras los invitados ovacionaban entusiasmados el gesto de derroche.

El acto siguiente fue un sensacional show de magia. Ingreso lentamente al salón por la puerta de tramoya, un enorme globo, color naranja, transparente y luminoso, suspendido en el aire y girando lentamente. Los invitados quedaron estupefactos, sin explicarse como habían logrado ese mecanismo. Alrededor del globo, como un marco protector, había un rectángulo brillante, con blancas esculturas de  los doce signos del Zodíaco. Delante  de cada figura, que estaba  adornada  con una joya sensacional, un cocinero hacía volar por los aires cuchillos y tridentes de oro. En la mesa habían colocado manjares alusivos a cada un de los signos:

Aries: Una alegoría de fuego, adornada con una joya de rubí, presentaba una humeante sopera de garbanzos.

Tauro: Diversos tipos de espadas, con esmeraldas en las empuñaduras, clavadas en un escudo traspasaban trozos de carne asada.

Géminis:  Los mellizos Cástor y Pólux, lucían escudos tachonados con topacios, y a sus pies fuentes con criadillas, riñones y carne picada.

Cáncer: De una olla nacarada y adornada con perlas, brotaban volutas de una sopa de cangrejos.

Leo: Una hermosa cabeza metálica de un felino con ojos de diamantes, las   fuentes contenían, corazón de león africano, trozado y macerado en vino tinto y ajos, dorado a la parrilla.

Virgo: Una estatua de una virgen, con una espiga en la mano y vestida con una túnica de coral, adornada con jade, azurita y turquesas. Las fuentes contenían vulvas de marrana de leche adornadas con flores y manzanas.

Libra: Una balanza giratoria, que lucia al centro un enorme zafiro, tenia en uno de los platillos porciones de pastel y en el otro frasquitos de miel.

Escorpio: Una enorme langosta roja de berilio, se movía al ritmo de un exótico compás. En las fuentes pasteles de mariscos de diferentes colores.

Sagitario: Un centauro, con incrustaciones de turquesa, calamita y turmalina verde. Las bandejas lucían doradas liebres bañadas con una salsa de caracoles.

Capricornio: Una cabra montesa de ámbar, en  las fuentes trozos de costillar, bañados con salsa de miel y especias.

Acuario: Un cántaro de oro suspendido, dejaba caer un chorro de aguamarinas, simulando el liquido elemento, en las fuentes multicolores ensaladas.

Piscis: Dos impresionantes peces de plata, atados por la cola, con una cuerda de amatistas, al parecer nadando en sentidos opuestos. En las fuentes infinidad de frutos del mar.

Mientras los finos vinos corrían a raudales, especialmente el Falerno Opimiano, llegaron unos criados que pusieron en los divanes fundas bordadas con escenas de caza. Los invitados se preguntaban que significaría eso, cuando de pronto entraron dando saltos unos enormes mastines espartanos, seguidos por guerreros con uniformes camuflados con ramas frescas, algunos cargaban en una especie de litera, una jabalina parada realmente inmensa, parecía viva.

De sus colmillos colgaban dos cestas de palma llena de dátiles, y prendidos de sus tetas había lechoncillos simulados de pasta de almendra. Se aproximó, para trinchar la jabalina, un mulato gigantesco de gran barba, con rústica capa de cuero echada a los hombros, el cual sacó su cuchillo y lo clavó de un bárbaro golpe en el flanco de la jabalina. La carne se abrió, estalló la herida y, con un zumbido salieron volando docenas de estorninos vivos!. Varios cazadores de pájaros acechaban, provistos de unas especiales redes, muy pronto los atraparon a todos y desaparecieron tras una cortina musical.

Después, unas sensuales danzarinas limpiaron el recinto, con una especial coreografía y el respectivo acompañamiento musical. Siguiendo la función, los auxiliares trajeron tres marranos vivos, con bozales y cascabeles, Trimalción preguntó: ¿Cuál eligen para comerlo?...y sin aguardar el resultado de la votación, dio orden de que se sacrificase el de mayor edad, los camareros regresaron enseguida con un enorme cerdo asado, casi tan grande como la mesa principal, los invitados se quedaron atónitos ante la celeridad del cocinero, pero Trimalción rugió: .....¡Cómo!... ¿Qué es esto?... ¡Por los dioses, este cerdo no ha sido destripado! ¡Traedme inmediatamente al cocinero!.

Un joven cocinero se acercó arrastrando los pies, con cara muy compungida, y confesó que se había olvidado de limpiar al cerdo. ¿Qué te olvidaste? - Tronó Trimalción - ¿Qué te has olvidado de destripar el cerdo?, ¡Quitad a este hombre sus túnicas!... y en un instante el cocinero quedó allí desnudo y desesperado... entre dos enormes guardias, amenazantes y con la espada en alto.

Los invitados, después de un breve y expectante silencio, intercedieron por él, pero Trimalción dijo: "Pues, ya que tu memoria es tan mala, puedes destripar el cerdo ahora mismo, aquí delante de todos, para comprobar tu destreza y con ella te va la vida"...  el desnudo cocinero tomó un cuchillo con mano temblorosa y dio un tajo en el vientre del animal... de pronto brotaron, no las tripas, sino ¡abundantes ristras de salchichas y morcillas! Que fueron servidos por un armonioso tropel de mozos y mozas completamente desnudos, mientras los asistentes aplaudían complacidos.

En un momento, el artesonado del techo empezó a retumbar como un terremoto y la sala entera vibró, varios saltaron aterrorizados, súbitamente los paneles se abrieron y por las brechas comenzó a descender pequeños aros, de los que pendían collares de oro y frasquitos de perfume, todo según se dijo, eran obsequios para los invitados a esta cena memorable...

El  aula del Colegio Claretiano quedo en silencio, mis jóvenes condiscípulos, estaban todavía con la boca abierta por el impacto del relato, hasta que un comentario fuera de lugar, rompió el hechizo romano. Fue el mío,  que alzando mi mano izquierda, y con el signo de la "v" de la victoria, que en este caso significaba "permiso para hablar", le dije: "Profesor... El tal Petronio es un exagerado, su historia es increíble" y Alfredo La torre, me respondió... "Jaime, eres de verdad un atrevido, tratas de enmendarle la plana a uno de los grandes de la historia,... seguramente serás ingeniero, no te importara la historia y te perderás la principal sustancia de la vida, el encanto del pasado que debería guiarte el futuro. la historia no hay que creerla solamente, hay que sentirla, pobre de ti si no la haces"... sentencio, mientras  yo me sentaba y bajaba mi mano izquierda algo desconcertado.

Algunas décadas después de esta inolvidable lección, yo acostumbro a preparar mi conferencia sobre "Historia de las Cenas Memorables", recordando a mi querido maestro Alfredo La Torre, leyendo su apreciado cuaderno de apuntes, escrito a mano, con letras grandes y perfectas, que me dejó como preciada herencia. Después he leído muchas versiones sobre este episodio de la historia, las tengo archivadas todas, pero por supuesto, ningún interprete tiene la pasión y minuciosidad de Alfredo La Torre.

Comienzo mi curso de Historia de la Gastronomía, comentando a mis alumnos sobre la existencia a través del tiempo de cientos de fantásticos personajes, protagonistas de maravillosas historias, pidiéndoles su respeto absoluto... y en este caso en particular, por ese extraño personaje que fue Trimalción el Espléndido.

PIERRE TROISGROS

El chef francés es el padre de la llamada 'nouvelle cuisine'

Por: hugo urquiza - pamplona. El cocinero francés Pierre Troisgros fue galardonado ayer con el Premio Pamplona de Gastronomía. Troisgros, uno de los profesionales de la cocina más aclamados del mundo, es uno de los pocos chefs franceses que posee tres estrellas en la guía Michelín.

El encargado de entregarle el premio fue su compañero y amigo Juan Mari Arzak, quien calificó al francés como "el cocinero más grande que ha dado la historia de la cocina". El restaurador vasco sólo tuvo palabras de elogio para Troisgros y aseguró que "él es lo que siempre quise ser", al tiempo que alabó el modo en que dirige su negocio: "tiene una cocina feliz, no militarizada".

El acto de entrega tuvo lugar en el marco de la segunda jornada del Congreso Internacional de Gastronomía, que se celebra estos días en el Baluarte de Pamplona.

Pierre Troisgros mostró su gratitud al recibir el premio, que valoró como "una recompensa colectiva al trabajo de toda mi familia y amigos".

Troisgros creó en los años 60, junto a otros cuatro restauradores, la llamada Nouvelle Cuisine , una vanguardia que creó platos que eran al mismo tiempo saludables y placenteros. Precisamente, sobre este tema, la gastronomía asociada a la salud, versa este año el Congreso Internacional de Gastronomía.

El concepto de Nouvelle Cuisine partió de dos periodistas gastronómicos que se quedaron encantados tras degustar las delicias de varios restaurantes franceses en los años sesenta, entre los que se encontraba el del premiado Pierre Troisgros.

Unos años más tarde, en 1974, un grupo de cocineros firmó el Manifiesto de la Nouvelle Cuisine , acotando así las características de esta nueva forma de cocinar, basada en platos sencillos, sanos y saludables. Según Troisgros, "antes de la Nouvelle Cuisine sólo importaba el placer del comensal".

revolución culinaria Pierre Troisgros repasó el contexto en el que fue posible la creación de la Nouvelle Cuisine , "en una época de postguerra y algo sedentaria, donde la sociedad demandaba que se aligeraran los platos". En ese momento, aseguró Troisgros,"no imaginábamos que estuviéramos haciendo algo revolucionario, pero lo cierto es que provocamos una reflexión sobre la cocina en todo el mundo", opinó.

Una de las señas de identidad de esta vanguardia culinaria es el característico emplatado que hoy día se observa en los restaurantes de alta cocina, cuyo precursor fue precisamente Pierre Troisgros. El cocinero galo explicó que esta forma de servir los alimentos -en grandes platos y pequeñas raciones- nació con el objetivo de economizar las raciones y permitir que el cocinero dispusiese él mismo -y no los camareros- la proporción de ingredientes que debían llegar a cada comensal.

Durante los años 60 y 70, con la llegada de esta vanguardia culinaria, que cambió las reglas de la gastronomía tradicional, fueron muchos los cocineros que viajaron a Francia para conocer las nuevas recetas y técnicas, como es el caso de Juan Mari Arzak. Sin embargo, hoy día la tendencia se ha invertido y son los cocineros franceses, entre ellos el galardonado Pierre Troisgros, los que vienen aquí para estar a la última en cuanto al arte de la cocina.

"Es cierto que la cocina española ha evolucionado mucho y que despierta gran curiosidad entre los profesionales franceses", explica Troisgros. "Los papeles se han invertido y ahora mis nietos estudian aquí. Esto no quiere decir que la cocina francesa haya decaído. Además, creo que esta situación le vendrá bien a nuestros profesionales, que, quizá por su hegemonía anterior, se mostraban muy prepotentes".

El chef galardonado cree que la finalidad esencial de la cocina es alimentar a los comensales. "La principal preocupación de nuestras abuelas y tatarabuelas era alimentar a sus maridos para que fueran a trabajar o a cazar", explica el restaurador. "Después se pensó que podía constituir un placer. Grandes culturas, como la francesa o la china, empezaron a transformar la simple alimentación en un placer combinando sabores para crear otros sabores. Así, la alimentación unida al placer se convirtió en un arte, y los cocineros son los ejecutores de ese arte", sentenció el restaurador francés.

Aunque Troisgros admitió que, en un inicio, la cocina de vanguardia se apartó de los hábitos alimenticios populares, explica que, actualmente, "hay una democratización de la alta cocina. Hoy en día, el foie grass está al alcance de cualquiera en el supermercado. Además, éste es de calidad, porque muchos cocineros trabajan como consultores de los distribuidores alimentarios. Al fin y al cabo, la gran cocina ha llegado ya al gran público", explicó.

ANFITRIÓN

Instituto de los Andes - Panel: Personajes 

ANFITRIÓN - 1495 (a.C) - Mítico rey de Tirintia, cuya fama de amabilidad y buena atención han superado tiempo y distancia, su también famosa y hermosa esposa Alcmena, entra a la historia por la puerta grande del escándalo, cuando accede en el colmo de la amabilidad y a pedido de su muy cordial esposo, calentar con su cuerpo en una noche muy fría a un huésped muy importante, nada menos que al rey de reyes, Zeus, de esta efímera pasión fruto de tan extrema generosidad en el hospedaje, de este celebre encuentro nacería meses después el también famosísimo Hércules.

 

Otra versión señala que Zeus sedujo a su esposa Alcmena, aprovechando que éste se encontraba en el campo de batalla, tomando la forma de Anfitrión; de esta relación nació Heracles (también llamado Hércules). Él celebre escritor Plauto (254-184 a.C.) señala este drama en una de sus obras, y por supuesto el personaje principal es Anfitrión.

Anfitrión es hijo de Alceo, nieto de Perseo y rey de Tirintia. Su madre es Hiponoma hija del rey de Tebas. Su esposa Alcmena es hija de su tío, Electrión. Tendrían primero un hijo llamado Ificles y luego Hércules.

Anfitrión muere en su ley de hombre honorable, en la guerra contra Egino, rey de Orcomene.

 

Posteriormente, allá por el año 1668, Moliere (1622-1673), el gran dramaturgo francés recupera y adapta esta comedia de Plauto y es en la escena final donde se habla de un estupendo banquete. En esa escena final, se representa un gran banquete, donde Socia , que era el mensajero del capitán Anfitrión, habla con su amo, o con el dios Zeus convertido en éste (el no sabía con quien estaba hablando) . Como su mensajero de confianza, se le invita a sentarse a la mesa, a participar del banquete, y entonces dice esta frase : "le véritable Amphitryón est l`Amphitryon où l`on dine..." , que podría traducirse como: "El verdadero Anfitrión, es el que invita a cenar".

 

En 1810 el gourmet Grimod de la Reynière, inventa y acuña otro concepto para "Anfitrión" al escribir el "Manuel des Amphytrions", manual para anfitriones, refiriéndose, con cierta malicia y burla escondida, al rey de Tirintia, y explicando que es lo que deberían hacer las personas para velar celosamente para crear las condiciones de una buena atención de hospedaje y cocina y brindarla a los demás.

La primera edición del diccionario de la Real Academia Española de la Lengua que recoge esta acepción es la edición de 1869. Define anfitrión como: (De Anfitrión, rey de Tebas, espléndido en sus banquetes). 1. Persona o entidad que recibe en su país o en su sede habitual a invitados o visitantes. 2. Persona que tiene invitados a su mesa o a su casa.

Aunque el término parece que viene de los fabulosos banquetes que organizaba este Rey, algunos autores como nosotros los Gastronautas no lo tienen tan claro y aceptamos otras posibilidades, ya que buenos banquetes los daban muchas personalidades. Lo que es indiscutible es que el término es bueno y popular debido al uso generalizado de la palabra. "Amphitryon" se incorpora primero a la lengua francesa con el significado de: "El que invita a cenar". Y luego su uso se extiende poco a poco por todo el mundo. http://groups.msn.com/HISTORIAGASTRONOMIA

jaimeariansen@hotmail.com

AULO VITELIO GERMÁNICO

Instituto de los Andes - Panel: Los Personajes 

Por: Jaime Ariansen Céspedes - jaimeariansen@hotmail.com

AULO VITELIO GERMÁNICO (14 - 69) - Este singular personaje ocupa un lugar en nuestra galería de ilustres de la gastronomía universal, por su calidad de gourmet y por la cantidad de fantásticos banquetes que organizo en su vida que han dejado huella hasta nuestros días. Vitelio reunió para su servicio a los mejores cocineros de la época. y su bodega de especias y vinos fue esmerada y famosa.

Nacido el 24 de septiembre del año 14, Aulo Vitelio Germánico, es el hijo predilecto del censor Claudio Lucio Vitelio. Noble y rico, creció y vivió en el entorno de todos los emperadores de su época, desde Tiberio, junto al cual fue educado y con el que compartió sus desenfrenos sexuales y gastronómicos, pasando por Calígula, Claudio y Nerón hasta llegar a Galba otra joyita de la historia.

Vitelio era simpático, deportistas, jugador, mujeriego, es decir los que ahora llamaríamos todo un "play boy" en el sentido mas amplio de la palabra. Su habilidad como piloto de cuadrigas es legendaria, su pasión por el juego le costo fortunas y su sentido de fidelidad con sus amigos le hicieron ganar el favor y el reconocimiento de todos ellos, por supuesto también entre los emperadores de turno, a los que les alegraba el entorno.

Durante su vida militar ocupo importantes cargos en el imperio, siendo muy comentada su actuación como Procónsul de Africa durante el año 61 de nuestra era. En donde descubrió nuevos sabores de alimentos sofisticados mientras gozaba del favor de las hermosas diosas de ébano. 

En el tumultuoso año 68, el emperador Galba, encargo a su amigo Vitelio una jefatura en Germania, pensó que era prudente tener a ese popular político lo mas lejos posible. Pero la decisión de exiliar a Vitelio no fue la correcta, las tropas de esa región disconformes por los numerosos reclamos no atendidos, dejaron sentada su protesta ante su nuevo jefe militar, y no se les ocurrió una mejor manera que proclamarlo emperador, situación que le gusto mucho a nuestro personaje, pronto se unieron a la rebelión otras importantes legiones, esta vez de la Britania. El Imperio Romano tenían un nuevo líder de las legiones, Aulo Vitelio Germánico.

A comienzos del año 69, Roma estaba más convulsionada que de costumbre, otro político poderoso, Otón considero que había llegado el tiempo de acabar con el gobierno de Galba y lo mando asesinar en el Foro, ese mismo sangriento día, Otón recibe el mando y él titulo de Augusto.

Lo primero que hizo Otón como nuevo emperador fue dar una ordenanza de amnistía para Vitelio y sus tropas rebeldes y lo llamo a unirse con el en Roma. Vitelio emprendió de inmediato la marcha hacia la capital, pero con la espada desenvainada.

Los dos ejércitos se encontraron en la batalla de Bedriacum, cerca de Cremona. Otón y su ejercito sufrieron una aplastante derrota y el 16 de abril del año 69 se suicido, había sido emperador solo tres meses. Vitelio era el nuevo soberano, sin embargo, en Oriente, empezaron a emerger otras ambiciones y en esta región nunca se llegó a aceptar a Vitelio como gobernante. De esta época es su celebre frase, que ha pasado a la historia: "El cadáver de un enemigo siempre huele bien".

El nuevo emperador empezó a celebrar con singular entusiasmo su triunfo, organizó una serie interminable de banquetes y orgías, despilfarrando las arcas fiscales a manos llenas. Llego al extremo de publicar un rol de fiestas con las que deberían agasajarlo los personajes más ricos e influyentes de Roma, alentando una absurda competencia, en la que se evaluaba la calidad y abundancia de comida y bebida y también la sensualidad y sofisticación, que llegaron a limites insospechados.

Se atribuye a Vitelio, la introducción de una nueva forma de "fuente" en su mesa, nada menos que una hermosa joven desnuda, pintada y adornada con diferentes salsas y manjares, que el emperador lamía y comía, utilizando cadenciosamente sus manos para mezclar sabores y aromas a voluntad.

Existía una cierta divergencia protocolar, que discutía que alimento o sabor, ya sea agrio, dulce o salado, iba mejor en una u otra parte del cuerpo de la doncella. Pero lo que parece que sí pusieron de acuerdo es en donde debería ir la cereza del pastel, lo ultimo en ser devorado, la dulce y rojita fruta era colocada directamente en su ombligo, una a una, antes de ser degustada. La segunda opción para la cereza era la boca, sujetada por los dientes de la joven, cosa que junto con la fruta iba un dulce y apasionado beso.

También parece que existía consenso en determinar la "fuente" y el recorrido de los vinos, que deberían pasar por el "monte de venus" y deslizarse suavemente hasta los orígenes de la vida y del placer, de donde eran absorbidos gota a gota, cuanto mas lento mejor.

Mientras se desarrollaba la arquitectura de la nueva moda, en el Oriente, al severo general Vespasiano no le parecían correctos los desenfrenos del nuevo emperador y decidió marchar sobre Roma para poner orden en la ciudad eterna. Vitelio trato de detener a las tropas de Vespasiano en las afueras de Roma, pero relajadas, mal preparadas y peor dirigidas por el general Fabio Valente fueron fácilmente derrotadas.

Vespasiano intentó ofrecer un plan de rendición, pero cuando su hermano, Sabino y el cónsul Quintio Atico fueron a negociar con Vitelio, se les dio cobarde muerte. La reacción de venganza fue inmediata el 20 de diciembre del año 69, las tropas de Vespasiano había conquistado Roma a sangre y fuego.

Vitelio fue encontrado escondido en su cuarto de especias, embriagado de sabores y aromas, fue abucheado por el pueblo, ajusticiado a golpes y finalmente arrojado al Tiber. Al año 69 se le conoce como el de los cuatro emperadores. Galba, Otón, Vitelio y Vespasiano. 

INCA GARCILASO DE LA VEGA

Instituto de los Andes - Panel: Personajes 
  
Gómez Suárez de Figueroa - Primer Mestizo (1539 - 1616)

Por: Jaime Ariansen Céspedes - jaimeariansen@hotmail.com

Nuestro singular personaje nació en el Cusco el 12 de abril de 1539. Su padre fue el capitán español don Sebastián Garcilaso de la Vega y Vargas, natural de Badajoz de Extremadura y miembro de una ilustre familia de escritores, emparentado con Iñigo López de Mendoza, el muy famoso Marqués de Santillana, con el fino poeta toledano Garcilaso, con el bardo enamorado Garci Sánchez de Badajoz y del insigne Jorge Manrique. Su madre fue la Palla Chimpu Ocllo, una princesa real, hija del Infante Huallpa Túpac, nieta de Túpac Yupanqui y sobrina del Emperador Huayna Cápac.

Comienza esta historia en 1536, cuando el Capitán Garcilaso y sus tropas en orden de combate ingresaron a la ciudad del Cusco. Los conquistadores, con los hermanos de Pizarro al frente, reciben alborozados el refuerzo. Habían podido vencer el cerco de Manco Inca y ahora tienen medios para igualar a los del insolente Almagro que reclama poder.

Los soldados de Sebastián Garcilaso de la Vega desfilan por las estrechas y quebradas callejuelas del Cusco y llegan hasta el convento de Santo Domingo, en donde los aguardan cruces de oro y ramos de flores. Cerca de la puerta se congregan un grupo de indios nobles, descendientes de Huascar, salvados de la represión de 1531, son enemigos jurados de Atahualpa y sus generales. Están en las cercanías del Convento de Santo Domingo, donde los españoles han construido muros de mampostería sobre la majestad pétrea del antiguo templo del Coricancha, la Casa del Sol.

El capitán mira al multicolor grupo, aún ataviado con lujo. Un dulce rostro juvenil, de ardientes ojos y largas trenzas, impresiona al gallardo capitán. Ella también se siente impactada y sonríe. El capitán la saluda desde su silla de guerra. Ella baja los ojos, palpitante el seno.

- ¡Que linda mujer!

- ¡Es una princesa real, Capitán! Su padre fue el noble Huallpa Tupac y su abuelo el poderoso Emperador Tupac Yupanqui. Es pariente directa de Huascar y Atahualpa.

Garcilaso se acuerda y se nutre de la relación de Francisco Pizarro y la Ñusta Quispe Sisa. Después se suceden los hechos naturalmente, el rubio y rizado capitán visita en su retiro a la hermosa princesa de hoyos en las mejillas. El español la adula galantemente, ronda a los nobles parientes, enciende el corazón de la doncella, la bautiza con el nombre de Isabel, la seduce, la goza, la hace su mujer y tiempo después, la soleada mañana del 12 de abril de 1539, nació el primer fruto de ese amor. Lo inscribe con los nombres de algunos de sus antepasados: Gómez Suárez de Figueroa y luego será conocido en la historia como Garcilaso Inca de la Vega. El siguiente año, llegará al mundo una preciosa indiecita, otra Isabelita color capuli.

 

Los primeros años del Inca Garcilaso y su hermana se estremecen por la cruenta guerra civil entre los conquistadores, Pizarristas y Almagristas se desangran en luchas sin cuartel, más puede la ambición y el desencuentro por el poder, que la razón por la lógica de las circunstancias. Se impone el caos absoluto y la ley está junto al más fuerte y con  la espada desenvainada.

Durante esas turbulentas épocas murieron los principales: Francisco Pizarro, su hermano Juan, su medio hermano Martín de Alcántara, Diego de Almagro, su hijo Diego de Almagro el Mozo, Juan de Rada, Francisco Chávez, Gómez de Tordoya... y decenas de fieles seguidores de ambas causas. De los jefes supervivientes, Hernando Pizarro está preso en España, cumple condena de 20 años por la muerte de Almagro y Gonzalo Pizarro está perdido en el Amazonas. El Perú reclama un líder gobernante.

Carlos V, rey de España, decide que el Perú necesita orden y un especial representante de la corona, nombra como primer Virrey, a Blasco Núñez de Vela, que llega a Lima el 17 de Mayo de 1544, también trae el título de Presidente de la Real Audiencia, es decir, tiene todo el poder.

Gonzalo Pizarro surge de las sombras verdes y lluviosas del Amazonas, viene a reclamar lo que es suyo, le ha costado sangre, sudor y lágrimas. La luz de la selva lo ha iluminado y su propio resplandor le impide aceptar el poder real de la metrópoli.

Le dicen: "Ha llegado un Virrey y reclama las tierras dejadas por los conquistadores muertos..." y él, convencido que tiene la razón, contestó: "Hermano, soy de Francisco, de Hernando y de Juan Pizarro y también de Francisco Martín de Alcántara. Conquistador del Marañón por mi esfuerzo; dueño de una hacienda propia; por lo tanto, la Gobernación del Perú es mía, mientras viva, y la defenderé para mí y luego, cuando yo muera, para el Rey,  él verá lo que se hace con tanta tierra. Y que este hidalguillo o virreyzuelo se marche o se someta".

Las disputas entre el virrey Blasco Nuñez de Vela y Gonzalo Pizarro duran casi tres años, muy difíciles, llenos de desencuentros con pólvora y afilados aceros, la sangre corre a raudales. Llega a su fin el 18 de Enero de 1546, en la Batalla de Iñaquito, donde termina este episodio de la Historia del Perú. El virrey Blasco Nuñez de Vela es derrotado y muerto en la contienda. El "Muy Magnífico" Gonzalo Pizarro gobierna en el Perú.

Pero esta situación no quedará así mucho tiempo, el Rey de España nombra a un "Pacificador" que de eso solo tiene el título, el Comisionado Real Pedro de la Gasca, viene con instrucciones precisas de someter a sangre y fuego a Gonzalo Pizarro y su temible lugarteniente Francisco de Carbajal, el Demonio de los Andes. El 9 de Abril de 1548 se encuentran en un último combate, en la batalla de Xaquixaguana, donde Gonzalo Pizarro y Francisco de Carbajal son derrotados por las tropas reales al mando de Diego Centeno. Pedro de la Gasca celebra su victoria en el balcón de la casa de Garcilaso en el Cusco.

Al día siguiente, a las diez de la mañana, el verdugo Juan Enríquez ajusticia a los rebeldes, El Magnífico y El Demonio de los Andes, fueron decapitados y descuartizados y sus restos son enviados a diversas ciudades del Virreinato, como ejemplo de escarmiento para el que intente quebrar la obediencia que se debe tener al gobierno de su augusta majestad Carlos V.

En todos estos años de guerra interna entre los conquistadores, el Capitán Sebastián Garcilaso de la Vega se ha ganado un sobrenombre cruel, pero preciso: "El leal de las tres horas", porque decían que no podía ser fiel a una causa por más de ese lapso..

Repasemos los hechos. Comienza esta historia como diligente oficial de Francisco Pizarro. Luego corre para incorporarse a las fuerzas del licenciado Diego Vaca de Castro, quien ha llegado para investigar sobre la muerte de Almagro el Viejo, al que se ofrece como "colaborador eficaz". Oportunamente, se alista en el bando de Diego de Almagro el Mozo. Después, ofrece su espada al Virrey Blasco Nuñez de Vela. Pasado un tiempo y de acuerdo a las circunstancias regresa al bando del rebelde Gonzalo Pizarro y en plena batalla de Xaquixaguana, se pasa a las tropas reales de Diego Centeno. Es para no creer este periplo, sino sería por las extraordinarias dotes de persuasión y mimetismo del increíble ajedrecista de la intriga, Don Sebastián Garcilaso de la Vega y Vargas.

Muchas veces su cuello ha pendido de un hilo, ha generado iras tormentosas y amargos reproches, especialmente de Gonzalo Pizarro, que en 1545 ordena a su fiero capitán Hernando de Bachicao le imponga ejemplar castigo por su traición. Garcilaso escapa a tiempo, su mujer Isabel Chimpu Ocllo y sus dos hijos se esconden en el campo, familiares y amigos los protegen. La casona del barrio de Cusipata queda abandonada. Bachicao emplaza la artillería y ordena fuego, deja en escombros parte de la mansión y ordena que nadie ingrese a este "monumento de la infidelidad".

Luego en 1548, sin Gonzalo, sin Carbajal, sin Bachicao, cambia la suerte para el "leal de las tres horas", en Huaynarima. El Pacificador La Gasca ordena un nuevo repartimiento de tierras del Perú. El Capitán Garcilaso queda convertido en muy rico terrateniente, le devuelven con creces riquezas perdidas, pero no puede recuperar el honor.

La juventud de su hijo Gómez Suárez transcurre mayormente en el Cusco, el joven Inca cabalga con su padre por verdes y extensas propiedades, al regreso siempre encuentra diligente a su bella madre, la princesa Isabel Chimpu Ocllo y adorable y bulliciosa a su querida hermanita. El fiel Juan de Alcobaza es su sabio maestro y consejero. El canónigo Juan de Cuéllar, oriundo de Medina del Campo le enseña artes y latinidad. Sus parientes maternos le hablan de las grandezas de los Incas, le cuentan las historias de la fortaleza de Sacsahuamán y las hazañas del héroe Cahuide.

Sus principales amigos son el príncipe Paullu, Juan Pechuta y Titu Auqui, indios como su madre. Juntos aprenden en el campo historias sobre los fundadores del imperio del Tawantinsuyo,  Manco Cápac y Mama Ocllo. En el mismo cerro Huanacaure, meditan sobre como comenzó la historia de sus antepasados, los Incas.

El joven Garcilaso se expresa mejor en quechua que en castellano, en sus pupilas brilla el resplandor del Tawantinsuyo, en su corazón late la gallardía de Manco Inca y de los suyos. Entonces el Capitán resuelve terminar con esa situación, es imprescindible  rodear a su hijo de un entorno de españoles. Comienza dándole un padrino noble, el Conde de Cifuentes. Ahora, sus principales compañeros impuestos son: Diego de Silva, Gómez de Tordoya, Gonzalo Mejías de Figueroa, Pedro del Barco, Pedro de Candia y Mancio Sierra de Leguísamo, hijos de los conquistadores de los mismos nombres.

Por aquellos días sucede algo especial, un ilustre español, cercano a los Garcilaso de la Vega, el cronista Juan de Betanzos se ha casado, ha oficializado su unión ante las leyes divinas y humanas con Huaylas Ñusta, quien después de su bautizo católico recibe el nombre de Angelina Yupanqui. Cada año han venido aumentando los matrimonios entre indias y españoles. Al gallardo Sebastián, no le gusta el tema, lo elude, tiene otros planes para su vida. Su hijo no comprende el significado de esta situación, pero algo le dice en su interior que la amarga traición, esta vez, está mas cerca que de costumbre.

Mientras tanto, los viejos conquistadores discuten sobre la veracidad y contenido del libro "Historia General de las Indias" escrito por Fernández de Oviedo. Algunos dicen es veraz y honesto, otros es pícaro e ignorante. Al mozuelo Inca Garcilaso todavía le retumban los recuerdos cuando lee las historias sobre los cañones de Bachicao demoliendo su casa de Cusipata.

En los meses siguientes, todavía habrá algunas insurrecciones contra la corona, que son rigurosamente sometidas, como la de Francisco Hernández Girón. El Inca Garcilaso recordará siempre el ajusticiamiento de algunos de sus conocidos, del entorno social de su padre, como: Francisco de Miranda, Alonso Hernández Melgarejo, Alfonso de Barrionuevo y Diego de Henríquez.

En 1549, Sucede un cataclismo en la familia del Inca Garcilaso de la Vega. Su padre decide que debe tener una esposa española. Ha encontrado la perfecta opción, se llama Luisa Martel de los Ríos y para completar su nueva estratagema, fuerza con dinero y poder un matrimonio entre Isabel Chimpu Ocllo y Juan del Pedroche, de un tajo saca de su vida y de su casa a la princesa Inca y su hija. Retiene a su hijo que tiene diez años, pero con el corazón destrozado.

En los próximos años el Capitán Garcilaso de la Vega es nombrado Alcalde, después Corregidor y Justicia Mayor del Cusco. En 1557, mientras Gómez Suárez juega cañas en el Cusco por la jura de Felipe II, nace Blanca de Sotomayor hija del Capitán Garcilaso y de Luisa Martel.

En 1558, sucede un hecho trascendente en la vida del joven Gómez Suárez, conoce a Sayri Túpac. El Inca ha salido de su refugio en las selvas del Vilcabamba, se incorpora a la sociedad española, se bautiza en el Cusco y viaja a Lima para el reconocimiento de su linaje. Gómez Suárez recordará en sus escritos, como el Inca en su paso por el Cusco, ofrecía su mano con majestad para que sea besada por las autoridades españolas.

En 1559, el Capitán Garcilaso enfermo, otorga testamento, deja 4000 pesos de oro a su hijo Gómez Suárez para que vaya estudiar a España. Luego recibe a Francisca de Mendoza, su segunda hija con Luisa Martel y solo unos días después, el 18 de Mayo, fallece en el Cusco, en su casa de Cusipata.

En 1560, Gómez Suárez de Figueroa, de 21 años, decide viajar a España para conocer a sus ilustres familiares y para hacer gestiones que le permitieran conseguir una pensión, por los servicios que su padre había prestado a la corona.

Poco antes de su partida, el Corregidor Polo de Ondegardo, haciendo una concesión especial, le muestra las momias de los Emperadores Incas, es el depositario oficial, las tiene a buen recaudo. Aquí se inicia uno de los misterios de la historia del Perú, poco después, las sagradas reliquias y sus tesoros desaparecen, sin dejar rastro alguno, nada se sabe en concreto sobre su paradero hasta nuestros días. A través de los años han circulado diversas teorías y pistas sobre su destino. En mi juventud, lleno de ilusiones patrioteras y deseos de aventura, traté de organizar una expedición para buscar tan preciado tesoro histórico, pero circunstancias de la vida real me lo impidieron, pero allí esté intacto el desafío de esta gran misión.

El viaje a España de Gómez Suárez de Figueroa es largo, interesante, lo describe minuciosamente. Parte del Cusco el 20 de Enero de 1560, luego pasa por Anta, Apurímac, Pachacamac, Lima, el puerto del Callao, Panamá, Cartagena, las Azores, Lisboa, Sevilla, Extremadura y finalmente se instala en la casa de su tío, el Capitán Alonso de Vargas en Montilla.

En 1561, en sus frecuentes viajes a Madrid, se encuentra con Hernando Pizarro, con Vaca de Castro, con el Padre Las Casas y otras personalidades, los temas de conversación son nutridos y variados: la Conquista, el imperio del Tawantinsuyo, el Cusco, las guerras y sus personajes.

Los trámites de probanza ante el Consejo de Indias fueron largos, engorrosos, inútiles y no pudo conseguir renta alguna. En una curiosa sentencia el tribunal resuelve que no le corresponde una pensión, porque: "el Capitán Garcilaso de la Vega, actuando contra la corona, en plena batalla, entregó su caballo "Salinillas" a Gonzalo Pizarro, lo que le permite huir".

Tiempo después, en Montilla, las comarcas andaluzas se alistan para la guerra contra los moriscos, se arman mesnadas señoriales, entre ellas la del Marqués de Priego. Se presenta al servicio de su causa don Gómez Suárez de Figueroa, quien llega a recibir el despacho de Capitán. Combatirá en forma destacada durante tres años de la guerra de Granada.

A la muerte de Alonso de Vargas, su sobrino Gómez Suárez es uno de los herederos de sus bienes en Montilla, nuestro personaje vivirá allí en los próximos años y desarrollará sus actividades como escritor. En 1571 muere en el Cusco su madre Isabel Chimpu Ocllo, en su testamento firma con su nombre cristiano Isabel Suárez.

En 1586 Garcilaso termina la traducción de "Diálogos de Amor" de León Hebreo y planea su historia de "La Florida" y de los "Comentarios de los Incas". Ese año muere en Córdoba Luisa Ponce de León, viuda de Alonso de Vargas y le deja la mitad de su fortuna.

En 1587, es nombrado Procurador del Cabildo de Montilla, porque "de su persona, crédito, suficiente se tiene y la satisfacción que conviene".

En 1588, nace Diego de Vargas, hijo de Garcilaso y su ama de llaves Beatriz de Vega, quien había entrado a su servicio para poner orden en su casa, y al parecer también para cuidarlo a él, claro, muy especialmente.

En 1591, Garcilaso vende su hermosa casa en Montilla y se traslada a Córdova, mientras el éxito literario de sus "Diálogos de Amor" amerita una nueva edición en Madrid. En esta época le llegan del Perú semillas de quinua, está convencido de la importancia de su difusión, es el "Grano de Oro de los Incas", el más nutritivo alimento que existe en el mundo.

En 1594, por influencia y pedido del Padre Pineda, Garcilaso trabaja en las "Lamentaciones de Job", de Garcí Sánchez de Badajoz, proyecta "devolverle su verdadero sentido espiritual".

El 11 de agosto de 1597, se oficializa su creciente religiosidad, aparece por primera vez como "clérigo" en una escritura.

En 1598, Muere en Málaga el escritor peruano Padre Blas Valera. Los Jesuitas, cumpliendo un encargo expreso, entregan a Garcilaso valiosos documentos, son sus "papeles rotos" en el saco de Cádiz de 1596.

En 1603, los Incas de sangre real del Cusco le remiten un poder a Garcilaso para que sea su representante en los trámites legales ante la Corona. El Padre Alcobaza le envía una novedad literaria, "El Confesionario", impreso en Lima por Antonio Ricardo, un italiano muy especial, pionero de la imprenta en el Perú. El arzobispo de Lima había solicitado al Rey tecnología, pues era evidente, lo dificultoso que era hacer catecismo a mano. Con el apoyo de la Real Audiencia y el Superior de la Orden de los Jesuitas, en 1580, en el navío Santa Lucía, llegaron al Callao una prensa, muchos tipos, papel, barriles de tinta, marcos de madera y metal y el impresor piamontés Antonio Ricardo. De este modo, Lima fue la primera ciudad sudamericana en contar con una imprenta. "El Confesionario" fue uno de sus primeros frutos.

En 1604, Garcilaso recibe la autorización real para imprimir la historia de "La Florida" en Lisboa y termina de escribir los "Comentarios Reales de los Incas". Este mismo año Juan Martínez publica su "Vocabulario" en la lengua quechua, Lope de Vega "El Peregrino en su Patria" y Shakespeare su "Otelo".

En 1609, en casa de Pedro Craasbeck, en Lisboa, se presentan los "Comentarios Reales", aparece impreso por primera vez el escudo de armas del Inca Garcilaso de la Vega.

En 1612, Garcilaso publica en Córdova el piadoso "Sermón del Padre Alonso Bernardino", termina la Segunda Parte de los "Comentarios Reales de los Incas" y compra una capilla para su enterramiento en la Mezquita-Catedral.

Viejo y enfermo, nuestro personaje se nutre solo con la idea de ver publicada la segunda parte de sus "Comentarios Reales", espera impaciente, tiene tiempo para reflexionar sobre su vida, están más cerca que nunca los recuerdos en el Cusco de su madre y hermana fallecidas, le cuesta dibujar en su memoria sus queridos rostros, siente remordimiento por la distancia, por las caricias nunca compartidas, por los diálogos jamás realizados y siente en su corazón un vacío intenso.

Desfilan en las penumbras de su alcoba, sin orden ni razón alguna, las siluetas etéreas de muchos personajes, los Pizarro, los Almagro, el Padre de las Casas, Juan de Betanzos, su ayo Alcobaza, el príncipe Paullu, Angelina Yupanqui, Cristóbal de Molina, son tantos que algunos no los reconoce, los confunde.

En el fondo brumoso, está el Capitán Garcilaso de la Vega, su padre. Trata de recordarlo imponente encima de "Salinillas", recuerda su humilde petitorio al Sumo Pontífice Romano para que le permita traerlo a tierras españolas, atesora la alegría que le dio recibir la Bula correspondiente, sabe que debe reunir fuerzas para visitarlo en la iglesia de San Isidro de Sevilla, tiene que hablar con él, hay muchas cosas que quiere decirle. Pero tiene otra cita impostergable que cumplir.

Falleció en Córdoba, España, la noche del 22 de abril de 1616, sobre su tumba fue inscrito el epitafio que él mismo redactara para su losa sepulcral: "El Inca Garcilaso de la Vega, varón insigne, digno de perpetua memoria, ilustre de sangre, perito en letras, valiente en armas, hijo de Garcilaso de la Vega, de las casas ducales de Feria e Infantado, y de Elizabeth Palla, sobrina de Huayna Cápac, último Emperador de Indias. Comentó "La Florida", tradujo a León Hebreo y compuso los "Comentarios Reales".

"Vivió en Córdoba con mucha religión, murió ejemplar; dotó esta capilla; enterróse en ella; vinculó sus bienes al sufragio de las ánimas del Purgatorio: son patronos perpetuos el Deán y Cabildo de esta Santa Iglesia"

En 1617, su impresor publica la Segunda Parte de los "Comentarios Reales". Muy tarde para el Inca Garcilaso de la Vega, a tiempo para los hombres que aprecian la cultura universal.

El 25 de noviembre del año 1978, los restos de Garcilaso Inca llegaron al Cusco, después de un exilio cuatricentenario, de un descanso obligado en una fría capilla secundaria de la morisca Catedral de Córdova. Viene a encontrarse con su familia, los Incas, en el ombligo del mundo, la ciudad de piedra, de cielo azul intenso, de perpetuo aroma a eternidad, está nuevamente en su casa.

Doblé lentamente las hojas de esta crónica, después de leerlas, las guardé en un sobre y me detuve en silencio ante su tumba, no hay nadie cerca de mí, de pronto llegaron vertiginosos los siglos de la eternidad, me envuelven, siento un profundo estremecimiento interno, es la fuerza de las cosas importantes.

ANTHONY BOURDAIN

Instituto de los Andes - Panel: Personajes

Vivir para comer / Anthony Bourdain, uno de los grandes de la cocina Por Kendon MacDonald Smith - Estaba muy escéptico con la conferencia de Anthony Bourbain. La verdad es que, con pocas excepciones, todos los 'grandes' de la cocina que he conocido no me han impresionado. Más bien han sido un fraude. No me han ofrecido nada. ¡Me mandan a dormir!

 

No tienen nada nuevo y son famosos porque salen en la televisión, no porque tengan algo que decir. Es parte del fenómeno del chef celebridad. La gente está feliz de verlos hacer cualquier cosa y todo le parece perfecto. Se ha llegado al extremo de que, cuando el famoso chef Emilio, que sale en el canal Gourmet, en los Estados Unidos, apenas dice que va a usar ajo, el público susurra "Oh, oh" y lo ovaciona de pie.

Acudí porque el evento estaba organizado por unos amigos que trabajan en Familia y Sin Padres (nadie entre el público notó la ironía de la diferencia entre los dos nombres). El evento se llevó a cabo en el Centro de Convenciones y no tuvo la asistencia que merecía. Participó un público muy entusiasta y había muchos aficionados y pocos profesionales. Supongo que estos últimos pensaron lo mismo que yo.

También es un hecho que, como ocurre en todo el mundo, el ego de los chefs ha subido como un soufflé bien hecho y muchos de los colegas se han vuelto inmamables. Pero los buenos sí estaban, los que creen que hay que seguir estudiando. Vi a Leo Katz, Leonor Espinosa, Daniel Kaplan y Juan Carlos Troya.

Bourdain es el infante terrible del gremio en el mundo. El que ha hecho todo al revés y realizado una carrera siendo irreverente. ¡Y sigue así, aunque está más cerca la segunda niñez que de la primera! No creo que haya sido un gran chef, pero, eso sí, pasó muchas horas frente a los fogones. Tiene sus fans y trabajó en restaurantes buenos. ¡Pero gran chef, no!

Él cuenta que entró a la cocina lavando platos. Y que llegó allí porque no había tenido éxito en la escuela y lo habían botado de todos los trabajos. En su época, la profesión no tenía nada de glamorosa. Era para fracasados. Progresó rápidamente en los restaurantes de Nueva York, tal vez el mercado más complicado del mundo. Alcanzó la fama con su libro 'Confidenciales de la cocina', que se convirtió en un best seller mundial. En él revela los secretos malos de algunos de los mejores restaurantes de la ciudad. Más que afectar a los chefs, influyó en el público, que se fascinó con las revelaciones. Durante el evento dijo que para ninguna de ellas había lugar en una cocina profesional de hoy día.

Es un excelente expositor; tiene carisma y dominio de su público.
Aunque pensé que iba a quedarme dormido, nada de eso. Su irreverencia y su sentido del humor son enormes. Nunca he escuchado tantas groserías en mi vida. Menos mal que habló en inglés y la traducción no fue tan lanzada. Si no, más de una tía cachaca se hubiera desmayado.

Uno de los secretos de las buenas exposiciones es la honradez con uno mismo. No hay que proyectar una imagen acartonada, en la que nadie cree. Bourdain entiende esto muy bien. La suya fue una de las presentaciones más honestas que haya visto.

Más que un chef, el señor es un filósofo de la cocina. Lo ha demostrado en su programa de televisión, que parece ser, por lo menos entre ese público, el más visto. El hombre viaja por el mundo probando las comidas y hablando con los personajes que se encuentra en el camino. Como todos los buenos programas de televisión, su éxito se basa en la personalidad del presentador. ¡Y él lo tiene todo!

Está en contra de la comida fusión (el público no estaba muy de acuerdo con él, porque todavía esa comida está de moda aquí). Le gusta la comida sencilla, la de las calles y plazas de mercado, la típica, y conoce a todos los grandes del mundo. Hasta la semana pasada se fumaba dos paquetes de cigarrillos al día. Le encanta tomar trago, sobre todo cuando los restaurantes están cerrados y se puede sentar con el chef a hablar de cocina, y prueba los tragos del país que está visitando.

Mostró su talento cuando llegó el momento de las preguntas, que contestó con honradez y humor. Fueron muchas y todas respondidas debidamente. El señor Bourdain es una superestrella de la cocina y el primero en visitar el país en esta nueva época de la gastronomía. Yo me declaro su fan y prometo no perderme su programa nunca. Mis felicitaciones a Familia por ser tan lanzados y arriesgados y traer a semejante figura. KENDON MACDONALDSMITH - vivirparacomer@eltiempo.com.co

LA LEYENDA DE SARAH HELLEN

La leyenda de Sarah Hellen, una inglesa acusada de practicar la brujería que fue asesinada en su país y enterrada hace más de un siglo en Pisco, revive tras el seísmo que hace una semana destruyó esta urbe peruana pero dejó intacta su tumba, alimentando la creencia de quienes la consideran una santa.


Un niño en la cima de una montaña de escombros por un edificio derruido tras el terremoto en la localidad peruana de Pisco el 20 de agosto.
Escombros de una casa en perú.
El pabellón de siete niveles en que se encuentra su tumba, en el cementerio de Pisco, quedó intacto y soportó la violencia del terremoto que asoló a las ciudades de la región al sur de Lima el pasado 15 de agosto.

A su alrededor otros pabellones se desmoronaron, esparciendo por tierra antiguos ataúdes y dejando a la vista osamentas que datan de hace más 100 años.

El nicho en que reposan los restos de Sarah Hellen es el único en esa parte del panteón que tiene flores frescas que dejan casi diariamente visitantes anónimos, cuyo número ha comenzado a incrementarse poco después del seísmo, según David Ramos, administrador del lugar.

'Aquí hay mucha gente que cree que es una santa y hasta dicen que ha hecho milagros, pero antes la llamaban la mujer vampiro y hasta decían que era la mujer de Drácula', relató el encargado del panteón.

En la lápida que cubren sus restos se han colocado placas, donde se lee 'Gracias por el milagro concedido'.

Rosa Alfaro, una anciana de 86 años nacida en Pisco, refirió 'que algunas personas han comenzado a decir que hay algo sobrenatural' en el hecho de que su tumba quedara intacta.

El poblador Nilto Meléndez no cree en lo supuestos milagros de Sarah Hellen pero admite que parte de la población piensa que su imagen debería estar en los altares.

La Iglesia Católica de Pisco siempre sostuvo que el culto a la inglesa no pasa de ser un tema de superchería.

La historia de Sarah Hellen se remonta al siglo XIX en la ciudad de Blackburn, donde nació su afición por la magia negra, siendo asesinada en 1893.

La leyenda cuenta que antes de morir amenazó con resucitar 100 años después para vengarse de los habitantes de Blackburn que la condenaron, quienes obligaron entonces a un familiar a llevar su cadáver de allí. Fue así como el cuerpo llegó a Pisco, según consta en los archivos de la ciudad.

No se sabe la forma en que se conoció la historia en Perú, pero en Pisco en 1993, cuando se iban a cumplir los 100 años de su muerte, se desató una ola de pánico. La noche en que supuestamente resucitaría, cientos de personas la esperaban en el cementerio armados de crucifijos y estacas para rematarla, aunque al final quedaron frustrados pues nada pasó.

Años después, tampoco sin saberse por qué, Sarah Hellen de bruja y hechicera pasó a ser catalogada como santa y su leyenda ha vuelto a revivir a raíz del terremoto que respetó su tumba. Fuente: Terra.com