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CENTRO DE INVESTIGACIÓN DE LOS ANDES

07 HOTELES

LOS MEJORES HOTELES DE ESPAÑA

Hotel Barceló La Bobadilla

EUROPA PRESS - MÁLAGA.- La revista británica 'Tatler', del Grupo Condé Nast UK, ha seleccionado a cuatro hoteles entre los 101 mejores del mundo en su guía de viaje para el presente año 2008. Dos establecimientos están en Andalucía, uno en Barcelona y otro en la Rioja.

Uno de los hoteles es el Barceló La Bobadilla, ubicado en la localidad granadina de Loja, un cinco estrellas gran lujo con 70 habitaciones, tres restaurantes - uno especializado en cocina creativa, otro experto en cocina española y regional y uno para verano -, un spa de 700 metros cuadrados y piscina exterior de 1.500 metros cuadrados.

La Bobadilla, miembro de la cadena 'The Leading Hotels of the World', ya fue elegido por la prestigiosa guía 'Johansens', también de la editorial Condé Nast, como mejor 'Hotel de Campo de Europa' en el año 2005.

La revista nomina a este establecimiento entre los mejores hoteles familiares y destaca que se trata de un lugar de "ensueño" en Andalucía. Resalta su estilo "rural y antiguo" y la atención a los niños, así como su cercanía a Málaga, Córdoba, Sevilla y Granada.

 

Hotel Trasierra 

En Sierra Morena - Por otro lado, el otro hotel andaluz seleccionado por la publicación es el Trasierra, un establecimiento familiar ubicado en la localidad sevillana de Cazalla de la Sierra y regentado por una familia británica.

Se trata de una finca del siglo XVI en las montañas de Sierra Morena, gestionado como un hotel privado y especialmente diseñado para gente que aprecie "la belleza, el confort, la buena comida y la paz".

 

Hotel Omm Barcelona 

Junto a estos dos establecimientos de Andalucía, 'Tatler' selecciona entre los mejores hoteles de su guía de viaje otros dos hoteles en España, como son el Omm de Barcelona o el Marqués de Riscal, diseñado por el arquitecto Frank Gehry y situado en la localidad riojana de Elciego.

Hotel Marqués de Riscal

HOTELES DEL FUTURO - EL BURJ AL ARAB

   

La empresa Gettys, de Chicago, y el Hospitality Design Group reunieron, a principios de año, a 100 expertos del sector de compañías como Starwood Hotels, Whirlpool y Phillips para dilucidar qué tecnología esperarán encontrar en sus alojamientos los turistas del futuro. El resultado han sido 1000 ideas como la incorporación de botones robot y cuartos de baño que monitorizan la salud. Qe fuerte !!!   Una de las principales ideas, que consiste en convertir las habitaciones de los hoteles en escaparates donde los huéspedes pueden probar y, posteriormente, comprar los objetos incluidos en ellas, ya se ha implementado en cadenas como Hyatt y Kimpton. Según los expertos, el siguiente paso serán los hoteles temáticos de varias marcas conjuntas: por ejemplo, un hotel deportivo de Nike y Starwood.  

Para evitar posteriores decepciones, los clientes podrán elegir sus habitaciones basándose en fotos en 3D y en los comentarios de los clientes anteriores. Los botones tradicionales desaparecerán; en su lugar, un robot mayordomo no sólo subirá las maletas a la habitación, sino que permanecerá en ella durante todo el tiempo de estancia del cliente, pudiendo ser programado para realizar el servicio de habitación y retirar los desperdicios y platos sucios. Todo ello sin pedir propina a cambio.  

Los pasillos detectarán la presencia humana por las emisiones de CO2, y automáticamente unos paneles LCD instalados en el techo mostrarán un manto de estrellas y signos iluminados indicarán el camino hacia sus habitaciones a los clientes. Además, las nanofibras de las alfombras evitarán el ruido y la suciedad.

La llave de la habitación, el teléfono del hotel y la figura del conserje se fundirán en uno y, una vez escaneada la huella del cliente, éste podrá leer su correo electrónico, comprar entradas para el teatro y llamar al servicio de habitaciones por medio de un dispositivo inalámbrico controlado por tacto y voz.   Los azulejos del baño serán antibacterianos y las bañeras se amoldarán a la forma del cuerpo del cliente. Además, el cuarto de baño en su totalidad será respetuoso con el medioambiente: el agua del lavamanos y de la ducha se reutilizará para el váter y todos los envases de productos de aseo serán biodegradables.   

 

El Burj Al Arab Hotel de Dubai está considerado como el hotel más lujoso del mundo. En muchos aspectos también es el hotel que anticipa el futuro, a través de sus ideas, servicios y de algunos avances tecnológicos.   Hace cinco años era difícil pensar que exigiríamos a un hotel tener conexión a Internet en las habitaciones y hoy lo consideramos indispensable. Los frecuentes desplazamientos y estancias de un trabajo cada vez más "globalizado" obligan a los hoteles a dar más y mejores prestaciones que las que incluso disfrutamos en casa.   ¿Cómo va ser hotel del futuro? Seguro que a todos nos gustaría que fuera como el Burj Al Arab Hotel, considerado por los expertos como "el mejor hotel del mundo".  

Su arquitectura impresiona, pero son los pequeños detalles los que hacen de este gigante un referente de futuro. En cada habitación se aplican desde redes de sensores combinados con los servicios de corte más clásico y tradicional. El mayordomo de cada planta del hotel se integra en un ambiente sosfisticado y digital.   El hotel Burj Al Arab está construido sobre una isla artificial, tiene 321 metros de altura (más alto que la Torre Eiffel) y con Helipuerto. Un ejemplo de lo que pueden dar de sí la moderna arquitectura y la ingeniería de la construcción nos lo muestran sus fotografías de noche o de día su presencia no parece irreal, es una obra del futuro.  

 

Materiales especiales (mármoles italianos, metales preciosos), hoy inacesibles para los hoteles que no sean de gran lujo, pueden ser de consumo estándar con la nanotecnología. El potencias impacto de esta en la generación de nuevos materiales de latas prestaciones contribuirá a superar las limitaciones actuales. Es previsible que en pocos años será posible obtener con bajo coste materiales de altas prestaciones estéticas y funcionales.   

En cada suite de lujo hay desde un ordenador portátil, fax y todos los elementos para la comunicación. Internet imprescindible. Las luces, las cortinas, el aire acondicionado se activan con un simple roce de sensor. La nueva generación de sensores permite racionalizar y llevar nuestra comodidad a límites increíbles.

Abrir o cerrar puestas con un mando a distancia. En realidad se incorporan muchas de la ideas a las que nos hemos referido en el hogar digital. Salas de cine privadas en las suite... Colosales jacuzzi, camas giratorias... algunas buenas ideas del presente deben continuar sin cambios en el futuro. Por: Carlos Diaz http://gerencia.blogia.com/

LOS MEJORES HOTELES DE ESPAÑA

Cinco hoteles españoles, galardonados en los premios a la excelencia de Condé Nast Johansens 2008

Cinco hoteles españoles han sido galardonados por el jurado de Condé Nast Johansens Recommended Hotels & Spas, Europe & The Mediterranean, la guía británica que recoge los hoteles más selectos de Reino Unido, Europa continental y el Mediterráneo, en la edición 2008 de los Premios Anuales a la Excelencia Condé Nast Johansens.

Los galardonados han sido el Gran Hotel Atlantis Bahía Real, Fuerteventura (Mejor Hotel Europeo), Hotel Orfila, Madrid (Mejor Hotel con Encanto), Casa Palacio Conde de la Corte, Extremadura (Mejor Hotel Relación Calidad-Precio), Hospes Palacio de los Patos, Granada (Mejor Hotel de Diseño e Innovación), Derby Hotels Luxury Collection (Mejor Marketing Partner).

La guía 2008, que incluye 410 hoteles de 21 países europeos y de la zona del Mediterráneo, cuenta con la recomendación de 104 hoteles españoles repartidos por toda la geografía, 120 hoteles en Italia y 94 en Francia, entre otros.

En esta edición, 48 hoteles de la guía han optado a cada una de las doce categorías establecidas para ser premiadas. Durante 2007, los huéspedes e inspectores independientes de las diferentes regiones han ido depositando su valoración acerca de los mismos. El jurado, compuesto por el Consejo Directivo de Condé Nast Johansens, ha tomado la decisión final valorando los cuestionarios de calidad rellenados por los huéspedes y las nominaciones de los inspectores.(Terra)

CAESAR PARK BUENOS AIRES

El ranking, realizado por la votación de los lectores, fue publicado en la última edición de la revista de turismo, una de las más prestigiosas en el segmento del turismo y que elige anualmente a los mejores hoteles y resorts del mundo.

Así, Caesar Park Buenos Aires agrega otra distinción a las que obtuvo anteriormente, cuando fue elegido como uno de los mejores 500 Hoteles del Mundo por lectores de la revista Travel + Leisure NY - Enero 2005 y entre los 100 mejores de Latinoamérica y Caribe, Marzo 2005 . A fin del 2006 fue premiado por "World Travel Awards" como "Leading Business Hotel de Argentina" y "Leading Conference Hotel de Sudamérica". Asimismo, a principios del 2007 fue elegido como uno de los mejores 500 Hoteles del Mundo por la revista Travel + Leisure NY y entre los más exclusivos de Argentina.   Caesar Park Buenos Aires es reconocido a nivel mundial como líder en su región por la excelencia y alta calidad del servicio que ofrece a sus huéspedes.

LOS HOTELES SUBMARINOS

Los hoteles en primera línea de playa ya se han pasado de moda. Ahora, la última tendencia para los amantes del agua, es dormir bajo el océano, y así lo demuestra el gran éxito que están teniendo los complejos hoteleros submarinos.

Los promotores están construyendo hoteles sumergidos en algunos de los puntos costeros más paradisiacos del mundo. El precio por noche, ronda los 600 dólares, y se trata de habitaciones fabricadas como si fuesen barcos, en las que cuando se mire por la ventana, sólo se verán las profundidades del mar. Un ejemplo sería el Hotel Submarino de Jules, en el Callo Largo del sur de Florida, donde los clientes deben bucear más de seis metros bajo la superficie del mar para entrar a sus habitaciones.

En hoteles como éste, las habitaciones están equipadas al detalle, como por ejemplo con un sistema de sonido Dolby Sorround, un dispositivo que permite conectar la música del iPod al hilo musical, o incluso una cafetera. Para los claustrofóbicos en el hotel también disponen de habitaciones que en lugar de estar inmersas, están sobre el nivel del mar, y tienen suelos transparentes para ofrecer la sensación de estar suspendido sobre el agua. Diariosigno.com

HILTON EN MEXICO

Instituto de los Andes - Panel: Hoteles

El Financiero en línea - México, El corporativo Hilton Hotels, -con más de 2 mil 800 hoteles y 480 mil habitaciones en 76 países-, anunció nuevos planes de desarrollo para México, que incluyen el desarrollo de seis hoteles de la firma Hampton en los próximos tres años.

El consorcio internacional concretará el plan de crecimiento a través de la mexicana Tenedora Augusta, que contempla una inversión inicial de 23 millones de dólares para la edificación de establecimientos hoteleros en Reynosa, Tamaulipas, y en Cancún, Quintana Roo.

Tenedora Augusta es actualmente propietaria y operadora de tres hoteles Hampton en las ciudades de Monterrey, Saltillo y Torreón (con un total de 602 llaves) y "mientras la economía mexicana continúa estable, el crecimiento de hoteles de alto nivel aumenta potencialmente", dijo su presidente, Víctor Zorilla Vargas.

Tom Keltner, presidente para las Americas and Global Brands de Hoteles Hilton, destacó que "este es otro gran paso en nuestro plan de asociación con empresas bien establecidas y experimentadas, para continuar con el crecimiento internacional de la familia Hilton". http://groups.msn.com/historiadelagastronomia

HOTEL RITZ

Instituto de los Andes - Panel: Hoteles

HOTELES CON HISTORIA - El lujo según Alfonso XIII se llamaba Ritz. Nació como émulo de los refinados establecimientos parisinos y vieneses de fin del siglo XIX, en un Madrid huérfano de alojamientos insignes. Por sus «suites» han pasado espías, magnates de prensa, actores, toreros y hasta maharajás. En los años 50 tuvo un código interno de buenas maneras que impidió el acceso a actores y toreros. Los denominaban NTR (No Tipo Ritz). En 2010 el hotel celebrará centenario.

Inauguración. Momento de la apertura, en el año 1910. Inauguración. Momento de la apertura, en el año 1910.

Realeza inglesa. Los duques de Windsor, en el año 40. Realeza inglesa. Los duques de Windsor, en el año 40.

Monegascos. Rainiero y Grace Kelly se alojaron en 1956. Monegascos. Rainiero y Grace Kelly se alojaron en 1956.

Por Gonzalo Ugidos - Da igual por dónde se empiece una historia, siempre hay algo anterior. Antes de su inauguración en 1910, el Ritz de Madrid ya tenía prehistoria. El jueves 31 de mayo de 1906 el rey de España se casaba con una princesa inglesa y rubia. Había coronas de toda Europa y maharajás de media India que abandonaron deprisa y corriendo la ciudad cuando, al regreso de la comitiva hacia palacio, Mateo Morral arrojó una bomba que mató a 23 personas. Cuando el trauma de la tragedia se fue amansando en la memoria, Alfonso XIII tuvo tiempo de reparar en que muchos de sus invitados tuvieron que alojarse en casas particulares por la insolvencia de la oferta hotelera. El monarca había conocido los esplendores del París de la Belle Époque, de la Viena de fin de siglo y del Londres eduardiano del Savoy. No le costó convencer a sus amigos financieros para levantar el Ritz. El rey se convirtió en accionista principal de la Compañía de Desarrollo del Ritz.

César Ritz, un suizo hecho a sí mismo, había sido el inspirador de un nuevo estilo de hostelería, bajo su iniciativa se habían construido el Carlton de Londres y el Ritz de París. Generalizó el baño en cada habitación, la iluminación indirecta, el servicio de habitaciones, la exquisitez de la cocina, la calidad de los vinos y los ámbitos esplendentes. Era la última palabra en elegancia, higiene y acoso a la belleza. El príncipe de Gales, futuro Eduardo VII, se convirtió en uno de sus valedores y al suizo recurrieron para diseñar el Ritz madrileño sobre un solar que antes habían ocupado los Jardines del Placer. Como el lujo y el savoir vivre venían de París, contrataron al arquitecto Charles Mewes, que había construido el Ritz parisino.

El Ritz importó la inglesa ceremonia del té de la tarde. Hasta entonces, la infusión era cosa de excéntricos o de enfermos de los nervios, lo suyo era tomar chocolate. La compañía londinense The Goldsmiths lo abasteció con 15.000 piezas de cubertería de plata y 750 de oro puro; de Limoges (Francia) se trajeron 200.000 piezas de la más fina porcelana; los tapices y alfombras eran de la Real Fábrica de Madrid; las sábanas y mantelería, de la firma irlandesa Robinson S. Cleaver.

En ese mundo exclusivo de lujo, lujuria y cibelinas, reinó Margarita Zelle. Travestida de javanesa bajo el nom de guerre de Mata Hari, cruzaba la delgada línea roja que separa la alta política de la baja cama y el amor de la muerte. Bailarina, cortesana y espía, actuaba en el Kursaal y se alojaba en el Ritz durante la Gran Guerra. Antes de morir en el foso de Vincennes, evocó las noches del Ritz y se quejó de la manía francesa de fusilar a la gente al alba. Los periódicos de Randolph Hearst contaron su historia.

El Ritz era el lujo y la única razón para no alojarse en él era no poder permitírselo. Se lo podía permitir el magnate de la prensa amarilla Randolph Hearst que, en 1934, se alojó en la suite Real con su amante Marion Davies. El Ciudadano Kane de Orson Welles llamaba «Rosebud» a la parte más secreta de la anatomía de su amante y esa fue la palabra en torno a la cual Welles reconstruyó el auge y caída del hombre más poderoso de su tiempo.

No lo fue Jegait Singh, pero tenía el poder de hacer realidad sus caprichos. Este maharajá de Kapurtala llegó al Ritz en 1915 con su esposa Anita Delgado. Los vieron bailar un primer tango y un último vals. Jegait Singh había conocido a la corista en 1906 cuando asistió a las nupcias de Alfonso XIII. El maharajá se enamoró como un cadete y la desposó en su palacio de diamantes, junto a una tienda hecha de día, un kiosco de malaquita y un rebaño de elefantes.

En la primavera del 56, el príncipe Rainiero y la princesa Grace celebraron su luna de miel en el Ritz. Por entonces su propietario, el belga Georges Marquet, era de la opinión de que no todo el mundo era digno de dormir entre el lino irlandés de sus camas king size. En el código secreto de selección de la clientela había un acrónimo letal: NTR, que significaba No Tipo Ritz. Para ser incluido en esa lista ominosa bastaba con que la mujer llevara pantalones o el caballero no usara corbata; la dictadura de las buenas maneras cerró las puertas a toreros y actores. En los años 50, James Stewart salvó el veto alegando su condición de coronel de aviación de Estados Unidos, con más de 20 misiones durante la II Guerra Mundial. Víctor Mature consiguió hospitalidad sacando de la cartera unas cuantas críticas derogatorias: «No sabe actuar», «inexpresiva presencia», «cara de besugo». Mientras exhibía sus recortes de prensa, Matute alegó: «¿Ven ustedes como no soy actor?». Si non è vero è ben trovato (y si no es verdad, está bien argumentado).

Mientras, hasta 1978, duró el reinado de los belgas no hubo excepción a las normas de decoro. Cuando Herbert von Karajan se disponía a entrar en el restaurante, un avergonzado camarero le cortó el paso por no llevar corbata. Era tarde para buscar otro restaurante, pero al día siguiente abandonó el hotel. Cuando George Marquet recibía la llamada de algún actor, daba malas noticias y excelentes explicaciones: el hotel estaba completo. Hacía excepciones con algunos cómicos que consideraba caballeros como Leslie Howard, Henry Fonda -que se dirigía en perfecto español a los empleados-, Lawrence Oliver por tener el título de lord, o Cary Grant, que siempre iba como un brazo de mar.

 

Alguna excepción hubo también con los toreros y gracias a eso, en los años 70, la excéntrica Barbara Hutton, heredera de la fortuna Woolworth, pudo consumar al menos un romance con un matador durante su estancia en el Ritz. Cuando en 1950 Ava Gardner llegó a Madrid, para rodar junto a Mario Cabré Pandora y el holandés errante, se alojó en él, pero como al final se quedó entre nosotros largos años de vino y rosas, lo dejó para ir a su propia casa. Por entonces parecía que el hotel se hubiera quedado rezagado en el tiempo: allí se vivía una mezcla de fin de siglo y años 20; mientras por Madrid había pasado, y bien que se notaba, toda una Guerra Civil.

Cambiaron los tiempos y se relajaron las etiquetas, pero George Bush y Gorbachov, en sus reuniones informales de la Conferencia de Paz de Oriente Medio en 1991, pudieron disfrutar de los cócteles Goya y Alfonso XIII que preparaba, y aún lo hace, el barman Marcelino Martín batiendo, para el primero, justas dosis de piña, melocotón, lima y bitter, y para el segundo, helado de limón, vodka y granadina. Antes y después de esos amos del mundo, una pléyade de nombres asociados al poder y la gloria han pernoctado en sus suites o encontrado solaz en los salones ambientados por el arpa de Severiano Gómez y el piano de Vicente Borland. Déspotas como Heinrich Himmler, maharajás como el de Baroda, emperadores como Haile Selassie; reyes como los de Arabia Saudí, Jaled y Abdulla, cuyas estancias fueron memorables y lucrativas puesto que su séquito ocupaba 90 habitaciones. Aún recuerdan los camareros las continuas solicitudes de servir whisky con Coca-cola en tazas de café para sortear la severidad del Corán. Pero el dinero no lo es todo, también existen los cheques, aunque lo ignorara el canciller Adenauer, que sorprendía al personal pagando las facturas en metálico.

Si uno se aloja en el Ritz experimenta la insoportable gravedad del siglo XX, con su resonancia de genios, héroes y déspotas que durmieron en alguna de sus 167 habitaciones o perdieron algunos pasos en sus 6.000 metros cuadrados de reales alfombras. Si uno se asoma a la ventana experimenta la vanidad del privilegio, una sensación de grande, de extrema superioridad. Hasta 1980 fue la residencia para visitas de Estado, cuando el Palacio de El Pardo tomó el relevo las testas coronadas dejaron las suites a Frank Sinatra, Woody Allen, Leonard Bernstein o Sylvester Stallone, que pasó la mayor parte de su estancia en el gimnasio porque está en el secreto de la salud y de la alegría: que se agite el cuerpo y se serene el espíritu. Los empresarios Gustavo y Ricardo Cisneros alquilaron la Suite Real, de 170 m2, durante un año al precio de 450.000 pesetas por noche (ahora cuesta 4.650 euros más IVA); pero no llegaron a dormir allí ni una sola noche. Como tantos otros clientes lo eligieron como una perfecta síntesis del cielo y del infierno; del cielo, por el ambiente; del infierno, por una compañía cosmopolita y de gustos sencillos: siempre dispuestos a conformarse con lo mejor. En la página web oficial del establecimiento: http://www.ritz.es/

HOTELES CASA ANDINA

Instituto de los Andes - Panel: Hoteles

Lima, (ANDINA).- La cadena de hoteles Casa Andina informó hoy que en enero del 2008 abrirá dos hoteles cinco estrellas bajo el formato Private Collection, uno en el distrito limeño de Miraflores y otro en la ciudad de Arequipa, contribuyendo a cubrir la demanda hotelera durante los eventos del Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico (APEC) a realizarse en Lima el próximo año.

"Los trabajos en Miraflores (que implica la remodelación del antiguo Cesar Hotel) se encuentran a un 30 por ciento de la obra final. Actualmente estamos en la fase de limpieza, de conexiones de servicios básicos, entre otros", detalló el gerente de Marketing de Casa Andina, Hernán Carranza.

Explicó que este hotel contará con 148 habitaciones de las cuales 123 son dobles, 14 suites y una suite presidencial, así como de cuatro salas de conferencia, dos restaurantes, un bar, una piscina y un spa.

"La suite presidencial que construirá Casa Andina en este proyecto tiene en temporada baja un costo de 500 dólares por noche, pero durante el foro APEC podría incrementarse. El número de suites presidenciales en Lima suman diez", precisó a la agencia Andina.

Proyectó que en su primer año este hotel espera alcanzar una ocupabilidad anual de 65 por ciento, impulsada básicamente por las reuniones y foros con motivo del APEC.

No obstante, informó que las reservaciones para la semana central del APEC, la Cumbre de Líderes que se realizará en noviembre, ya se encuentran totalmente copadas.

Informó que otro de los próximos proyectos de la cadena es la apertura de un hotel cinco estrellas en Arequipa, el cual consiste en la puesta en valor de un monumento arquitectónico como es la Casa de la Moneda arequipeña.

"Este hotel contará en su primera etapa (la que se viene construyendo actualmente) con 41 habitaciones y en su segunda etapa (que aún no tiene fecha de inicio) con 20 habitaciones", anotó.

A la fecha Casa Andina cuenta con 15 hoteles, de los cuales seis están en el Cusco (cuatro Classic y dos Private Collection), cuatro en Puno (dos Classic, un Private Collection y un Private Isla), dos en Arequipa (Classic), dos en Lima (Classic) y uno en Nazca (Classic).

Casa Andina es una inversión en el rubro hotelero de Nexus Group, grupo que además tiene inversiones en Cine Planet, Supermercados Peruanos, Peruplast y Tech Pak, entre otras empresas.