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CENTRO DE INVESTIGACIÓN DE LOS ANDES

19 NUTRICIÓN

DIETAS DE FIN DE AÑO



Fuente :La Segunda Online
Una práctica muy común en este período del año es someterse a dietas muy restrictivas que permitan alcanzar un peso adecuado para lucir bien durante el tiempo de calor. Sin embargo, esta determinación puede ocasionar más de algún inconveniente, como que la recuperación del peso perdido no tarde en manifestarse, junto a la sensación de un nuevo fracaso en este intento de mantener un peso adecuado, comenta la nutricionista Fanny Flores Varas, docente de la Escuela de Nutrición y Dietética de la U. Andrés Bello.
Llega el verano y muchos quieren hacer desaparecer rápidamente esos kilitos de más sumados durante el invierno. Quienes desean lucir ese vestido de noche, ese traje de baño, ese jeans ajustado en los próximos días, optan por las dietas express.

“El objetivo que debe cumplir cualquier tratamiento dietético en aquellas personas que han ganado algunos kilos en la temporada de invierno, como también aquellas personas que han mantenido un sobrepeso y  las que presentan algún grado de obesidad es lograr un balance energético negativo que permita la disminución de un porcentaje del exceso de grasa corporal adquirido y posteriormente la mantención de ese peso perdido”, explica Fanny Flores, docente de la Escuela de Nutrición y Dietética de la U. Andrés Bello.

“Normalmente las personas se inventan o adquieren esquemas de alimentación muy restrictivos, donde la baja de peso se logra por la pérdida de la masa muscular y no por la pérdida de masa grasa. La recuperación de ese peso perdido no tarda en manifestarse, junto a la sensación de un nuevo fracaso en este intento de mantener un peso adecuado”, advierte la nutricionista.

Recomendaciones

La profesional recomienda que “si los aportes de alimentación en un tratamiento dietético para perder peso son inferiores a 1200 calorías/día, la persona debería recibir suplementación con algunos micronutrientes tales como: fierro, calcio, potasio y vitaminas del complejo B para evitar carencias”.

Según Fanny Flores, “muchas de esas indicaciones dietéticas mágicas aportan menos de 1200 calorías /día; por lo que el riesgo de presentar signos carencial es latente. Por lo tanto, se recomienda la supervisión de un profesional nutricionista para evaluar el grado de sobrepeso y, de acuerdo a esto, indicar un plan de alimentación equilibrado que permita  una pérdida de peso médicamente adecuada”, dice.

“Cuando la persona haya adquirido un peso adecuado a su estatura, la indicación es calcular los aportes dietéticos necesarios para la mantención del peso alcanzado, en otras palabras la alimentación se modifica; esta alimentación aporta más cantidad de alimentos y también aumenta la variedad de éstos; aclarando el concepto generalizado en la población de que la mantención del peso sólo se logra manteniendo una alimentación muy poco variada y ‘vivir haciendo regímenes”, subraya.

Finalmente, la docente de la U. Andrés Bello afirma que “es importante que las personas asuman que la mantención del peso corporal requiere necesariamente del cambio de los hábitos alimentarios; las soluciones mágicas, los tratamientos dietéticos flash, no son la alternativa adecuada para lograr los objetivos de mantener un peso adecuado para la estatura en forma permanente”, concluye.

LOS ALIMENTOS Y LAS ALERGIAS

Los alimentos que provocan alergias en los más chicos 
Ni dulces ni chocolates. Los más peligrosos son los lácteos, huevo, maní y pescados

Habitualmente los padres relacionan las alergias alimentarias con el chocolate o los cítricos. Sin embargo, son los lácteos, el trigo, el huevo, el maní y el pescado los principales factores que contribuyen al desarrollo de estos cuadros. Por lo general, los niños se ven afectados porque su sistema inmune y gastrointestinal es inmaduro, por lo que promover la lactancia materna, retrasar la incorporación de alimentos "sólidos" y luego, a medida que pasan los años, evitar el alimento "conflictivo", suelen ser las medidas más eficaces para evitar los brotes.

"Existen falsos conceptos relacionados a las alergias alimentarias -explicó el doctor Carlos Baena-Cagnani, presidente del Comité Organizador del Congreso Mundial de Alergia que se desarrolla en Buenos Aires- y uno de ellos indica que tienen alta prevalencia, cuando en realidad las cifras muestran que en la población de los menores de tres años de edad es del seis por ciento, mientras que en la población general es de cuatro".

"Por otro lado -añadió- suele creerse que los alimentos provocadores de estos cuadros son el chocolate, el tomate o algunos cítricos, cuando en realidad podemos enumerar a los lácteos, los huevos, el maní y el pescado entre los principales protagonistas. Y, finalmente, muchos padres se asustan porque creen que esta patología no puede curarse cuando, en realidad, se calcula que entre el 70 y el 80 por ciento de los cuadros remiten o se solucionan espontáneamente, aunque las alergias a la leche, el trigo y el huevo con el tiempo suelen evolucionar hacia la tolerancia; no así la sensibilidad a las nueces y al maní, que por lo general persiste".

Las alergias alimentarias se generan cuando el sistema inmune produce anticuerpos e histaminas ante la ingestión de un determinado alimento. Según la Academia Americana de Pediatría (AAP), la mejor manera de prevenir estos cuadros es promover la lactancia materna y retrasar la incorporación de alimentos semisólidos hasta los seis meses, además de la utilización de proteínas diferentes a las de la leche, o bien ese mismo alimento, proveniente de la vaca, aunque con su antigenicidad alterada por mecanismos físico químicos.

"El mejor tratamiento, y el más económico, es evitar totalmente el alimento. Sin embargo esto puede ser difícil para algunos pacientes, en particular para aquellos que son altamente sensibles y reaccionan sólo ante pequeñas porciones de determinado alimento ocultas en otros", sostuvo el doctor Sami Bahna, jefe de la sección de Alergia e Inmunología del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad Estatal de Luisiana, Estados Unidos.

"Para esos casos -agregó- algunos estudios mostraron que ciertos protocolos con inmunoterapia oral presentan buena eficacia, pero igualmente esperamos que las investigaciones en curso permitan desarrollar métodos de inmunoterapia seguros y efectivos en los años venideros".

De acuerdo con los especialistas, la razón de la aparición temprana de los cuadros de alergia alimentaria -situación en la cual suelen ser más benignos y reducidos en tiempo que cuando la intolerancia se presenta en la edad adulta- está en la inmadurez del tracto gastrointestinal, así como también del sistema inmune de los más chicos.

"Lo que podemos decir en general es que la alergia es una enfermedad multiorgánica que no sólo tiene diversas manifestaciones, sino también distintos órganos o funciones del cuerpo a través de las cuales se hace presente. Además, está vinculada con diversas enfermedades, entre las cuales se destaca el asma, pero también el reflujo gastroesofágico o los problemas respiratorios y pulmonares. Entonces, estamos frente a una problemática mundial y creciente en materia de salud, para la cual muchas naciones no están preparadas", manifestó la doctora Ruby Pawankar, nativa de India, profesora titular en Japón y miembro de la Organización Mundial de Alergia (WAO en inglés), quien estuvo presente en la apertura del congreso que se realiza en nuestro país.

SINTOMAS

Los síntomas que delatan la presencia de una alergia alimentaria, hasta dos horas después de consumido el alimento, son urticaria, sibilancias, tos, estornudos, dolor abdominal, diarrea, dificultad para deglutir y respirar, y picazón de la boca, garganta, ojos, piel u otras zonas. FUENTE: eldía.ar.com

LA GLOBESIDAD

xornal.com - Víctor Sariego -  Es un problema de salud convertido en epidemia mundial y que ya no distingue entre niños y adultos, ni entre ricos o pobres. De hecho, atendiendo a los autores del término, uno de cada cinco habitantes del planeta padecen ya este problema de salud, que origina enormes costes sanitarios.

Los expertos consideran que evitar el sobrepeso “es una responsabilidad de todos los estamentos sociales, ya sea la familia, los investigadores, el colectivo médico o las diferentes Administraciones”. Esta es una de las principales conclusiones del III Simposio Científico del Centro de Investigación Biomédica en Red Fisiopatológica de la Obesidad y la Nutrición (Ciberobn), que se celebró en A Toxa y el que participaron 200 especialistas en este campo.

Durante tres días, los expertos debatieron sobre las claves y retos de futuro para combatir la obesidad, que, según el director de la Internacional Obesity Taskforce, Philip James, ya afecta a 300 millones de personas, una cifra que “seguirá creciendo sin parar a no ser que se tomen medidas urgentes” concluyó. Para James y la mayoría de ponentes, atajar este problema requiere actuaciones como investigar la alimentación y su relación con los factores que aumentan el riesgo cardiovascular o estudiar la dieta y la evolución de las patologías relacionadas con el sobrepeso. Porque la obesidad “incide de forma importante en la evolución de enfermedades graves y mortales” , además de ser “muy cara”, pues “supone un aumento irracional y disparatado de los costes sanitarios”, dijo el director de la Internacional Obesity Taskforce.

En la última década, se ha triplicado el número de menores de edad que sufren esta situación, por lo que “es necesario actuar, especialmente, entre niños y adolescentes”. Para ello, James propone “investigar su desarrollo en los primeros años de vida, estableciendo mejores líneas de tratamiento nutricional”, es decir, diseñar previamente y controlar la dieta de los más pequeños desde la familia hasta las instituciones y “mejorar la aportación económica” que se destina a paliar la enfermedad.

Además de convertirse en crónica, la obesidad es ya uno de los asuntos que más preocupan en el ámbiro de la salud pública. Se asocia a factores de riesgo como la hipertensión, los problemas cardiovasculares, el cáncer o la diabetes mellitus tipo II, cuya incidencia se ha incrementado de forma paralela a la del sobrepeso. Así, los expertos también se han visto obligados a acuñar el término diabesidad para aunar ambas afecciones.

EL NAOS Y LA GRELINA

El Ministerio de Sanidad puso en marcha en 2005 la Estrategia Naos, una iniciativa que se ha convertido en un “elemento de lucha indispensable contra la obesidad en España” según el representante de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición, Napoleón Pérez. Este programa plantea, entre otros, un plan para reducir el consumo de sal, así como considerar a niños y adolescentes como un objetivo prioritario en la lucha contra la la patología. Así, porpone el Código de Autorregulación de la Publicidad de Alimentos, dirigido a menores. En esta línea, el Ciberobn va a desarrollar un estudio adicional de las variantes genéticas y los factores ambientales que condicionan estos problemas. De momento, los investigadores han descubierto el gen FTO o de la grasa, uno de los que más influyen en el exceso de peso.

El investigador compostelano Carlos Diéguez presentó sus conclusiones sobre los mecanismos que intervienen en el hipotalámico y el restablecimiento de energía después de un periodo de sobrealimentación. Destacó la importancia de la grelina, también conocida como la hormona del hambre en este proceso.

DIETAS DISOCIADAS

nutricion.pro - La dieta Montignac, la dieta del doctor Shelton, la del doctor Hay y muchas otras que te dejan comer sin limitarte en cantidades siempre y cuando no combines grasas y proteínas con hidratos de carbono.

Suena genial no tener que contar calorías ni pesar alimentos, pero suena un tanto complicado saber qué va con qué y con qué no va.

La razón por la que las dietas disociadas no te limitan las cantidades –y por eso muchas personas se animan a seguirlas- según explican sus defensores es que el organismo no aprovecha las calorías de los nutrientes si se toman por separado, y no junto en la misma comida.

Gran parte de nutricionistas y científicos no le dan crédito a este argumento porque no hay estudio científico claro y definido que lo respalde.

Y en todo caso, aplicar lo que proponen este tipo de dietas es materialmente imposible porque no hay alimento que contenga un solo tipo de nutriente.  Los alimentos son una combinación de nutrientes. Por ejemplo, las legumbres son una perfecta combinación de hidratos de carbono y proteínas, y no por ello tendríamos que dejar de comerlas, ¿no es así?

Nuestro organismo está perfectamente preparado para digerir los nutrientes a cualquier nivel en que se encuentren en los alimentos, ya sea juntos o separados.

Y aunque hasta el momento una dieta disociada parece lo menos aconsejable que hacer, hay algunas cosas rescatables sobre ella. Si la llevas cabo con cuidado de mantener las proporciones requeridas por tu organismo  (50-55% de hidratos de carbono, 30-35% de grasas y 15-20% de proteínas), y la asesoría de un experto en nutrición, esta dieta no tendría por qué ocasionarte problemas de salud.

LA NUTRICION DEL FUTURO

elinformador.com.mx - El desarrollo de la nanotecnología y la nutrigenómica permitirán que la dieta de las personas sea la mejor de acuerdo a su genética

CARACAS,VENEZUELA.- Una de las preocupaciones de los científicos es la forma en que la humanidad se alimentará en el futuro. El crecimiento de la población y la forma en la que los recursos naturales escasean son factores que han llevado a pensar en la necesidad de reactivar la producción de alimentos, pensando especialmente en los países en vías de desarrollo.

Algunas de las actividades a realizar para poder ganar la llamada "carrera de los alimentos" son incrementar la producción agrícola, mejorar la distribución de alimentos, controlar el crecimiento poblacional, todo ello para consolidar una nueva revolución verde basada en la tecnología y la biogenética, menciona un estudio de la Fundación Bengoa de Venezuela.

Uno de los objetivos de la comida para los años venideros es que cumpla con todos los requerimientos nutricionales para las personas. La ciencia que permitirá este desarrollo es la nutrigenómica, capaz de establecer el posible efecto de los nutrientes de acuerdo a las características genéticas de cada individuo y ofrecerles así una nutrición personalizada.

Basados en los estudios derivados de la nutrigenómica, los científicos predicen que en el futuro los alimentos a la venta en un supermercado o en un restaurante podrán contener un chip que permita averiguar si determinado tipo de comida resultaría benéfico o dañino para el consumidor.

De acuerdo al Observatorio de Prospectiva Tecnológica e Industrial (OPTI), la posibilidad de obtener la secuencia de los genes de una persona será más fácil y de esa forma también se podrá conocer el impacto que sobre ellos tienen ciertos compuestos presentes en los alimentos.
El Centro de Investigación y Desarrollo Tecnológico del Sector Agroalimentaria (AINIA) en España también ha colaborado en este tipo de estudios y ha puesto énfasis en que hasta el 2014 la línea de estas investigaciones será la de descubrir los compuestos bioactivos beneficiosos y estudiar su absorción , toxicidad y metabolismo antes de que comiencen a distribuirse.
La nanotecnología aplicada a los alimentos también puede ser un factor para su producción futura. Los avances en esta área permitirían hacer modificaciones en la comida como controlar su maduración o hacer más largo su período de caducidad. Sus aportes también podrán ser vistos en la producción de mejores envases. - CRÉDITOS: SUN / ALZL

EL ALIÑO DE LA BUENA VIDA

Hace más de 4.000 años que el aceite de oliva es una fuente de vida; o al menos así lo han creído los habitantes de los países mediterráneos. Con él se ungía a los recién nacidos y a los reyes, a los atletas que iban a competir y a los héroes que regresaban de la guerra. También ha sido siempre producto de higiene y de belleza; un zumo de frutas versátil y útil. Durante mucho tiempo fue combustible para el alumbrado y moneda de cambio en las transacciones comerciales. Pero, por encima de todo, el aceite de oliva es un alimento preciado, porque su uso es saludable. "Y lo mejor es que estamos habituados a usarlo; es una suerte. No como en los países anglosajones que carecen de este hábito", comenta Pedro Pablo García Luna, jefe de la Unidad de Nutrición del hospital Virgen del Rocío.

Se recomienda tomar entre dos y cuatro cucharadas soperas al día

Sin el aceite de oliva no hay dieta mediterránea que valga. Es el ingrediente imprescindible para que ésta sea equilibrada, y, siguiéndola durante tiempo, los investigadores ya han confirmado que retrasa la aparición de enfermedades, como las degenerativas.

Los resultados obtenidos demuestran que tomar entre dos y cuatro cucharadas soperas al día como máximo (unos 60 centímetros cúbicos) tiene efectos beneficiosos para la salud.

Pero, ¡ojo! no hay que engañarse. "No, no es un medicamento", afirma rotundo el catedrático de Medicina Interna de la Universidad de Córdoba, Francisco Pérez Jiménez, pionero en intentar averiguar qué componentes contiene el aceite de oliva que hacen que la buena salud y el equilibrio vital sean apreciables en muchas de las personas que lo consumen regularmente. "Es un alimento preventivo, que regula el funcionamiento orgánico, y que resulta más eficaz para retrasar la aparición de enfermedades cuanto mayor calidad tenga y más continuado sea su uso en el marco de una vida sana", apunta.

Un uso moderado, matiza Pérez Jiménez, porque el consumo en exceso de este zumo de fruta también perjudica. "No se olvide que es una grasa", subraya.

El equipo de José Villar, profesor de Medicina Interna en el hospital Virgen del Rocío, ha intentado hallar pruebas que confirmen los beneficios que la tradición atribuye al aceite de oliva.

Para ello, eligieron, hace ya 20 años, a un grupo de monjas ?"por eso de su vida ordenada y disciplina en la dieta", dice? y las sometieron a un estudio riguroso a partir de la utilización de aceite de oliva en las comidas.

"Los resultados no han podido ser más rotundos", afirma. "Tenemos la certeza ?y así lo hemos publicado? que este aceite regula la presión arterial. Es más, nuestros datos indican que esa presión, cuando es muy alta, se reduce en torno al 26%".

Los llamados "componentes minoritarios" del aceite de oliva son, según los indicios, los que esconden las claves de esos múltiples beneficios que se le atribuyen. Se calcula que el aceite puede estar formado por unos 3.000 componentes distintos, de los que se conocen apenas un par de cientos. Estos son, según Pérez Jiménez, los que actúan como reguladores retardando la aparición de dolencias como la arteriosclerosis o el alzheimer, contribuyen a estabilizar y mejorar el control de aquellos enfermos que padecen diabetes y, en general, evitan la oxidación de las células y su consiguiente envejecimiento.

Este aceite de oliva también interviene eficazmente en la regulación del sistema circulatorio. Después de haber estudiado en la última década su acción en los procesos que llevan a la aparición de arteriosclerosis, Villar califica de "increíbles" los efectos que tiene en las células el aceite de oliva extra virgen: aquel que se extrae por procedimientos mecánicos a partir de la aceituna recolectada en su momento óptimo.

El investigador sevillano resume: "El comportamiento del organismo es muy diferente según las grasas que toma. Nosotros hemos observado que las grasas que más beneficios aportan al ser humano son las que proceden del aceite de oliva". Una observación que García Luna corrobora. "Es tan importante en la dieta mediterránea que hoy está universalmente aceptado que ésta se incluya en cualquier tipo de alimentación artificial que se le recete a un enfermo".

En el pueblo malagueño de Pizarra, Federico Soriguer, jefe del Servicio de Endocrinología y Nutrición del hospital Carlos Haya de Málaga, inició en 1994 un estudio epidemiológico con 1.250 personas para determinar, entre otras cosas, el papel que juega el aceite de oliva en la prevención o aparición de enfermedades. Soriguer quería explicar, entre otras cosas, cómo repercuten en la salud ciertos hábitos de vida como el sedentarismo, la nutrición, el tabaquismo o el consumo de alcohol. Después de 15 años, Soriguer y su equipo disponen ya de indicadores suficientes para evaluar el valor nutricional del aceite de oliva, y la incidencia de ésta en la prevención y control de enfermedades.

En un trabajo publicado en American Journal of Clinical Nutrition el equipo del investigador malagueño demuestra que existe una relación directa entre el fruto del olivo y el control de la hipertensión arterial. E igualmente prueba, a partir de otro estudio similar, que el aceite de oliva juega un papel fundamental en la prevención y posterior regulación de la diabetes. "Nuestras investigaciones nos dicen que si se sigue la dieta mediterránea se retrasa la aparición de esta enfermedad", concluye.

Soriguer ha probado asimismo que el aceite interviene, de forma favorable, en la regulación de la obesidad ya que, explica, han visto en ratas que, tras una dieta con aceite de oliva, la grasa se redistribuye mejor en su cuerpo.

El aceite de oliva tiene casi un 80% de ácido oleico, una grasa monoinsaturada que ayuda a reducir el colesterol malo y beneficia el bueno. Junto a este ácido, sus ya citados "componentes minoritarios", juegan hoy un papel capital en el control de esa plaga llamada obesidad, que se extienden en las sociedades desarrolladas.

Pero es una grasa; no hay que olvidarlo. De modo que antes de aficionarse a su consumo conviene saber que un gramo de aceite contiene 9 calorías. Los expertos recomiendan no tomar más de 60 centímetros cúbicos de aceite de oliva al día. Una cucharada sopera equivale a 15 centímetros cúbicos. Así que, como máximo, podríamos utilizar cuatro.

NUTRICION: MITOS Y CIENCIA

POR CAROLINA G. MENÉNDEZ Oviedo

Comienzan por un simple comentario, una publicidad confusa, la opinión de una persona sin la suficiente formación o el testimonio de algún personaje popular, y acaban convirtiéndose en mitos. Así actúan muchas de las recomendaciones dietéticas que circulan por los mentideros sociales. La mayoría carece de fundamento, están basadas en creencias irracionales, sin base científica y olvidando los criterios básicos nutricionales. Y aunque puedan parecer inofensivas, son leyendas tan arraigadas que llegan a «condicionar la alimentación de las personas y acaban provocando que los hábitos alimentarios no sean los adecuados y que, incluso, la alimentación diste de ser equilibrada», resalta Ramón de Cangas, presidente de la Asociación de Dietistas y Nutricionistas del Principado.

Este nutricionista señala algunos de esos falsos mitos alimentarios:

- Para perder peso es necesario no tomar arroz, pasta, patatas, legumbres, pan?

La creencia de que los hidratos de carbono engordan está muy extendida. Lo que no saben quienes los suprimen de su dieta es que un gramo de hidratos de carbono aporta 4 kilocalorías, lo mismo que un gramo de proteína. Y «una alimentación rica en proteína animal y baja en cereales, legumbres, fruta.. puede aumentar el riesgo de ciertos tipos de cáncer, colesterol, ácido úrico, triglicéridos, problemas hepáticos?», comenta De Cangas.

- El pan engorda

Algunos profesionales aconsejan no consumir o reducir la ingesta de pan para evitar mojarlo en salsas o abusar de él al acompañarlo con ciertos alimentos. La razón, evitar el exceso de grasa y de energía ingerida. «Pero en realidad el pan no aporta demasiadas kilocalorías; además es un alimento básico y su recomendación en cuanto a la frecuencia de consumo es diaria», añade De Cangas.

- Lo que engorda del pan es la miga.

La miga, esponjosa por su cantidad de agua y aire, y con aspecto harinoso, incita a pensar que aporta muchas kilocalorías. Pero, curiosamente, engorda más la corteza, que está menos hidratada.

- La fruta, de postre, engorda.

Aporta las mismas calorías antes que después de la comida, pero se dice que de postre fermenta al mezclarse con los alimentos y así engorda. Quien así piensa, o no toma fruta o la consume entre horas. «Si se toma sólo fuera de las comidas puede que el consumo diario baje de las tres raciones que, como mínimo, se recomiendan todos los días y, como consecuencia, la ingesta de vitamina C, potasio, fibra, fitonutrientes? será deficiente», apunta el nutricionista.

- Mezclar hidratos de carbono y proteínas engorda.

Se cree que la mezcla de alimentos ricos en hidratos de carbono (cereales, pasta, patatas, pan..) con los proteicos (carne, pescado, huevos..) provoca una fermentación que favorece la ganancia de peso. Por ello surgieron las llamadas dietas «disociadas», que se basan en lo contrario. «Son dietas monótonas en las que se puede consumir menos cantidad de alimentos y de kilocalorías y por eso se pierde peso, pero su limitación puede derivar en algún tipo de déficit nutricional», subraya De Cangas.

- Saltarse una comida adelgaza.

Es un mal hábito. Se aconseja realizar 5 comidas diarias (desayuno, media mañana, comida, merienda y cena) para no llegar con demasiada hambre a la siguiente. De esta forma se controla la ingesta de grandes cantidades de comida y así se evita el aumento de peso.

- Los productos integrales adelgazan.

Las harinas y cereales integrales poseen prácticamente las mismas calorías que los productos refinados. La diferencia se encuentra en que los primeros tienen mayor contenido de fibra y minerales y, por tanto, son saciantes, lo que evita comer más.

LOS MITOS DE LAS DIETAS

Si usted está tan comprometido con la idea de bajar de peso como para negarse a comer una papa al horno por temor de consumir carbohidratos vacíos, podría estar pasando por alto nutrientes importantes y relegando su alimentación a un segundo plano. Abra su mente a la verdad detrás de estos mitos sobre dietas y peso, y aprenda a disfrutar de nuevo algunos de sus alimentos favoritos.

Mito 1: Las papas y el pan engordan.
Realidad: Es justo lo contrario. Las verduras con almidón y el pan (es decir, el pan de grano entero) son carbohidratos de calidad necesarios para suministrarle energía a todas las partes de su organismo, desde el cerebro hasta los músculos. Lo que causa problemas es la forma de comerlos: si unta mantequilla sobre una rebanada de pan integral, o si fríe las papas en aceite, duplicará, triplicará o cuadruplicará el número de calorías.

Mito 2: Beber un vaso de agua antes de la comida reduce el apetito.
Realidad: Sí y no. El agua controla el apetito si está incorporada a los alimentos, como por ejemplo en sopas o una bebida espesa, como el jugo de verduras V8. Aparentemente, cuando el agua va unida a la comida, la digestión tarda más, explica Elizabeth Somer, dietista registrada y autora del libro 10 Habits That Mess Up a Woman's Diet.
Por eso es que a las mujeres en un estudio les pareció que la sopa de pollo con arroz las llenaba más que un guiso de pollo con arroz y un vaso de agua - ¡aún cuando la sopa tenía 27 por ciento menos calorías! Una excepción a esta regla: es fácil confundir el hambre con sed, así que se siente gran antojo de comer algo - pero no sabe qué - tome un vaso grande de agua y espere unos cuantos minutos. Podría descubrir que eso es lo que su cuerpo quería realmente.

Mito 3: Los mariscos son altos en colesterol.
Realidad: Por una parte, es cierto: tan sólo 3 onzas (casi 90 gramos) de camarón pueden brindarle más de una tercera parte de su consumo diario de colesterol. Pero la otra cara de la moneda es sorprendente: el camarón es bajo en grasas saturadas - el tipo que se convierte en colesterol malo que obstruye las arterias- y tiene un poco de ácidos grasos omega-3, que son benéficos para el corazón. De hecho, investigadores en la Universidad del Sur de California descubrieron que consumir mariscos, como el camarón, todas las semanas, ¡reducía el riesgo de infartos en un 59 por ciento!

Mito 4: Una hamburguesa y una cerveza de vez en cuando no hacen daño.
Realidad: Depende de cuál es su definición de "de vez en cuando". Si de vez en cuando significa todos los viernes por la noche y tal vez más seguido, pues entonces podría no ser tan bueno. Pero si significa cada ciertos meses y usted está en buena condición física y sus números son buenos (por ejemplo, peso, dimensiones de cintura, colesterol y presión arterial) Y TAMBIÉN consume verduras, granos enteros, nueces y otros alimentos nutritivos con mayor frecuencia, entonces estará bien. Pero pocos de nosotros somos así de perfectos. Si de hecho se da ese gusto de vez en cuando, contrarreste los efectos de un festín de grasas con una caminata rápida de 90 minutos después de comer.

Mito 5: Las mujeres suben de peso de forma natural después de la menopausia.
Realidad: Aunque hay muchas cosas de las que podemos culpar a las hormonas (que van desde el acné hasta el síndrome pre-menstrual), en este caso, la causa más probable es una reducción en la actividad física. Un estudio tras otro revela que las mujeres de mayor edad que se ejercitan con regularidad y vigorosamente pueden conservar sus figuras.

 

Mito 6: El refresco de dieta es peor que el regular.
Realidad: Todos estaríamos mejor si tomáramos agua, jugo de frutas diluido y té verde en lugar de refresco - ya sea de dieta o regular. Ambos tipos incrementan el riesgo de padecimientos cardíacos y del riñón, además de que contienen ácidos que erosionan el esmalte de los dientes, creando condiciones propicias para las caries.

Hecho final (y esto no es mito): Mantener su peso, dimensiones de cintura e índice de masa corporal dentro de los niveles deseados puede hacer que su edad biológica sea hasta 6 años menor que su edad física. yahoonoticias.ar