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CENTRO DE INVESTIGACIÓN DE LOS ANDES

CIENCIA Y COCINA AFRODISIACA

Las ostras, el champagne o el chocolate no tienen ningún nexo nutricional, ya que son alimentos de naturaleza muy distinta. Sin embargo, a todos se les relaciona con el aumento de la libido y la exaltación del erotismo. Neurólogos y otros médicos especialistas, así como antropólogos, tratan en la actualidad de ampliar conocimientos y buscar una explicación científica sostenible a algunos de los mitos que asocian una cena afrodisíaca y al placer sexual.

Dieta y líbido

Muchos mitos sobre los alimentos afrodisíacos se basan en la tesis de que las vitaminas y algunos minerales podrían estimular el deseo sexual.

La historia nos desvela el uso de afrodisíacos desde tiempos inmemoriales. La creencia de que ciertos alimentos y platos son responsables en un gran porcentaje del placer sexual ha llegado intacta hasta nuestros días. Desde el punto de vista científico, las investigaciones que han tratado de dar sentido a estas suposiciones son diversas. En la actualidad es conocido el rol de la dieta en el mantenimiento del equilibrio hormonal, razón suficiente para algunos profesionales sanitarios como Sarah Brewer para asegurar que existe un nexo directo entre la alimentación y la libido.

Para Brewer, que ha formado parte de la unidad médica genitourinaria del “Queen Elisabeth Hospital”, en Norfolk (EE.UU.) hasta el año 2002, alimentos como el chocolate tienen una textura, sabor y aroma que al introducirlos en la boca, las numerosas terminaciones nerviosas de los labios, la nariz y la lengua reciben una información capaz de producir ciertas hormonas y otras sustancias, como las endorfinas, que actúan sobre el estado anímico de la persona.

Muchos de los mitos acerca de los alimentos afrodisíacos están basados en la idea de que ciertos nutrientes como las vitaminas o algunos minerales pueden reforzar o estimular la función o el deseo sexual. Por ejemplo, las vitaminas liposolubles del huevo podrían mejorar la eyaculación precoz, el calcio del helado de vainilla crear orgasmos más intensos o el ácido fólico de los cereales integrales mejorar la circulación de los genitales en el momento preciso. Son mitos que han suscitado la atención de numerosos profesionales de la salud e investigadores, aunque queda por demostrar con evidencia científica suficiente la asociación entre dichos componentes de los alimentos y su “aparente” poder afrodisíaco.

Queda mucho por aclarar

La pérdida de la libido y los problemas de pareja que provocan las dificultades fisiológicas para disfrutar del sexo han dado lugar a algunas investigaciones que han llegado a conclusiones interesantes aunque, por el momento, nada concluyentes. Queda por tanto un largo camino por recorrer para establecer nexos definidos entre la dieta y el deseo sexual. Por ejemplo, los fitoestrógenos, abundantes en legumbres como la soja, se han revelado como un coadyuvante significativo en la mejora de la sintomatología que acompaña a la pérdida de estrógenos durante la menopausia.

Investigadores del Hospital Virgen de la Macarena de Sevilla han realizado un estudio con 190 mujeres postmenopáusicas a las que se les ha suministrado una preparación de soja rica en isoflavonas. Entre otros aspectos, han observado una mejoría sustancial en la habitual pérdida de la libido, que se da en esta etapa fisiológica de la vida de la mujer. Por otro lado, hace décadas que se ha observado que la deficiencia de zinc en hombres que deben someterse a hemodiálisis es un factor que empeora la disfunción gonadal que sufre la mayoría de estos pacientes.

El suplemento de zinc en estos casos ha resultado en algunos estudios, aunque no en todos, en una mejora de la potencia, la libido y la frecuencia de la realización del acto sexual en hombres con problemas renales. Precisamente las ostras, uno de los grandes referentes de la cocina afrodisíaca, son muy ricas en este mineral. Estos son algunos ejemplos de investigaciones realizadas sobre esta cuestión que ofrecen resultados interesantes aunque, tal y como advierten sus autores, todavía queda mucho por demostrar.

Otros puntos de vista

La cocina afrodisíaca está tapizada de una larga lista de alimentos que, al margen de que generen pasión o no, cuentan con beneficios notorios para la salud. Al picante de los chiles se le atribuye la capacidad de provocar la secreción de endorfinas, que es un estimulante natural; el ajo contiene compuestos que favorecen la circulación y el flujo sanguíneo, necesario por otra parte para estimular los órganos sexuales.

Los cereales integrales y verduras varias son ricas en vitaminas del complejo B y, en concreto, las fuentes de niacina actúan como vasodilatadores, ayudando en la producción de histamina, una sustancia implicada en el orgasmo, tal y como afirma la doctora Brewer.

Por otra parte, estas afirmaciones contrastan con el pensamiento de otros muchos profesionales de la salud como Barnaby Barrat, presidente de la American Association of Sex Educators, Counselors, and Therapists, que se manifiesta con una visión más pragmática del tema y afirma que el nexo entre alimentos y libido es más psicológico que fisiológico.

Fuente: mujerglobal.com

MADRID FUSION 2

Madrid. (EFE).- El cocinero Ferrán Adrià ha admitido en el Congreso Madrid Fusión que se han sucedido unos años de "excesos" y ahora, con la crisis económica, llega el momento del equilibrio en la cocina. 

El chef ha reconocido que él mismo pecó del "exceso de las espumas", una técnica que divulgó por allá donde fuera y que actualmente en "el Bulli" sólo aparece en un plato o dos al año.

Así lo ha indicado en una conferencia de prensa, que ha reunido a los cocineros Ferrán Adrià, Andoni Luis Aduriz y Heston Blumenthal, y los científicos Harlod McGee y Davide Cassi, tras su debate sobre la cocina molecular.

Adrià ha apuntado que actualmente "hay más congresos que cocineros" y que también este equilibrio llegará a estos encuentros, en los que apuesta que se dediquen más al debate. De esta manera, según el cocinero se conseguirá que cada año sólo se presenten las técnicas más revolucionarias, las de más nivel, al igual que ocurre con otras disciplinas como la arquitectura o la moda.

Considera que habrá una regulación en la que quedarán muy pocos arriba, pero el talento de los jóvenes se llevará a la cocina más tradicional de restaurantes más asequibles, lo que impulsará el nivel de cocina en España.

En su caso, sin embargo, Adrià cree que todo no es producto estrella como el marisco, pero admite que "moriremos en el intento si hace falta pero no podemos desviar nuestra línea". El cocinero vasco Andoni Luis Aduriz ha recordado que uno de los platos estrella de su restaurante -"Mugaritz"- son las patatas envueltas en arcilla.

"Menos que eso, ¡imposible!", ha exclamado el cocinero, que ha apostado en momentos de crisis por productos y trabajos que reviertan en la sociedad como la puesta en marcha de un proyecto con Porto Muiños para comercializar el hígado de rape. Este tipo de investigaciones son una fórmula para llevar la ciencia hasta la sociedad.

De hecho, en el debate entre Ferrán Adrià, Andoni Luis Aduriz y Heston Blumenthal, Harlod McGee y Davide Cassi se ha puesto de manifiesto que la cocina es el vehículo idóneo para llevar la ciencia hasta la sociedad.

Adrià, quien mantiene una colaboración con la Universidad de Harvard para trabajar en este fin, considera que la gastronomía es el lenguaje universal y cree que el futuro será hablar de "Ciencia Gastronómica".

Para Harold McGee de la Universidad de Yale, quien trabaja con cocineros desde 1992, fue un momento mágico cuando, en el año 2000, son los propios cocineros los que empiezan a acudir a los científicos buscando explicaciones.

Heston Blumenthal de 'The Fat Duck' en Londres ha sido, junto con Ferrán Adrià uno de los pioneros de la aplicación de los conocimientos científicos a la cocina. En este momento, sin embargo, trabaja sobre la historia de la cocina de Reino Unido, ya que, en su opinión, "se ha perdido totalmente la gastronomía en nuestro país".

Por ello, en su restaurante se puede optar por su menú rabiosamente moderno o por otro en el que el chef ha reinterpretado los platos históricos, elaborados hace 200 años en el Reino Unido. También el chef Musa Dagdeviren ha llevado al escenario de Madrid Fusión los olores y sabores de su tierra, la Capadocia turca, y ha presentado dos platos tradicionales marcados por las elaboraciones lentas y artesanales que llevan a cabo las mujeres de su país.

Dagdeviren ha elaborado un plato de "challottes agridulces en kebab", realizado con trozos de cordero envueltos en melaza de morera y salsa de granada con chile y unas albóndigas "de pobre" en las que la carne es sustituida por una pasta de trigo aderezadas de crema de leche, uvas secadas al sol y almendras.

Otras tradiciones, en este caso las prehispánicas, han centrado la presentación del chef mexicano Bricio Domínguez, quien desde sus restaurantes El Jardín de los milagrosas y Ocho Reales, en Guanajuato, rescata los sabores de la cocina azteca.

Los artilugios tecnológicos tan usuales en esta cita gastronómica han dado paso a aparejos de piedra del México precolombino, como el molcajete.

MADRID FUSION

Gastroempresarios

Adiós al restaurante creativo

por Marta Fernández

"Nadie va a querer montar ya un restaurante creativo como negocio". Ése es el principal efecto de la crisis para Ferran Adrià, considerado el mejor cocinero del mundo y para quien "la cocina es más universal que el fútbol", según señaló ayer en la rueda de prensa posterior a su intervención en Madrid Fusión, la Cumbre Internacional de Gastronomía, que se celebra estos días en la capital.

Para Ferran Adrià, "la cocina de vanguardia es el 0,001% de lo que la gente come, pero va a seguir tirando del carro mediático". En su opinión, los chefs jóvenes van a ir hacia "una restauración más sencilla, sea tradicional o moderna".

En este contexto de nubarrones económicos, Adrià augura la supervivencia de sólo unos pocos locales creativos. "Da igual el número de establecimientos de vanguardia que se mantenga. Restaurantes como Arzak (de Juan Mari Arzak), Mugaritz (Andoni Luis Aduriz) o elBulli vamos a seguir apostando a muerte y moriremos en el intento si hace falta", defendió Adrià.

Para el cocinero catalán, fundador de elBulli, "la cocina es más universal que el fútbol"

El cocinero debatió ayer sobre ciencia y cocina en un encuentro inédito en el planeta. Al escenario de Madrid Fusión se subieron a la vez Adrià, el británico Heston Blumenthal (el segundo mejor cocinero del mundo, según la revista Restaurant), Aduriz y los profesores Harold McGee (estadounidense) y Davide Cassi (italiano).

En este debate, sobre el que en los últimos meses se ha polemizado de la mano del catalán Santi Santamaria, Adrià defendió un término para denominar este matrimonio: ciencia gastronómica.

En su opinión, la denominada cocina molecular, que le ha sido atribuida en ocasiones, es un fenómeno que fue bautizado como tal en 2004, aunque casi diez años antes ya se elaboraban platos bajo este concepto.

"Lo importante es aplicar la tecnología para hacer que las cosas nos gusten", según Davide Cassi

Santamaria arremetió contra el uso de ingredientes químicos en la alta cocina en su libro La cocina al desnudo, publicado en mayo de 2008.

"Mi relación con la ciencia ha sido tan inocente como que el objetivo era querer saber", recordó Aduriz. Mientras, Blumenthal, chef del restaurante The Fat Duck (en Bray, Reino Unido), cree que "los cocineros tienen tanto que aprender de los científicos como a la inversa".

Desde el ámbito de la investigación, McGee recordó que "no existe un criterio científico para cocinar bien". Para este profesor, habitual colaborador del español José Andrés, "hay una enorme desinformación sobre este tema". Cassi, de la Universidad de Parma, señaló que "lo importante es aplicar la tecnología para hacer que las cosas nos gusten".

Investigación
Pero, en tiempos de crisis, ¿es posible invertir en ciencia gastronómica? "Ningún restaurante es capaz de pagar la investigación", concluyó Adrià, que ha encontrado en un acuerdo con la Universidad de Harvard la verdadera vía para potenciar el binomio ciencia-cocina.

"Harvard tiene 40.000 millones de dólares (30.165 millones de euros) para investigación. Para la cocina, el futuro de la investigación está en los institutos de cocina", añadió el chef catalán. 

COCINA EXTREMEÑA

De: Alias de T1MSNJAIMEANDES  (Mensaje original)
 
María Inés Chamorro Fernández ha abordado durante un largo tiempo el reto de aportar una serie de consideraciones sobre el recetario de la gastronomía extremeña, repleta de variedades y de riquezas en los cuatro puntos cardinales.

Y lo ha hecho a través de un libro que ahora acaba de ver la luz, Tradiciones, Alimentos y Recetas de la Cocina Extremeña, en el que ha volcado una serie de investigaciones y de detenido estudio sobre los componentes, las recetas y los orígenes de unos platos que rezuman ese sentido conformado por los mayores y mejores atractivos.

Un estudio novedoso y de interés para todos los amantes de la buena cocina, vinculada a la historia del pueblo extremeño, de sus gentes y de sus tradiciones. Y con ese mismo repaso a la historia culinaria, en medio de una serie de citas, aportaciones y descubrimientos de novedad, va sacando a luz datos como que el ajo y el aceite de oliva resultan aportaciones de los conquistadores romanos, que los árabes aportaron a la cocina extremeña plantas, especias, aromas y esencias, o que los judíos y la trashumancia, un peculiar rito histórico, genera, también, una serie de peculiaridades.

Recetas que dejan constancia de los mejores manjares: Carnero verde, manecillas de cabrito,, asadurillas, escabeches, quesadillas de pan, y que, con el transcurso del paso del tiempo, van enriqueciéndose con nuevas aportaciones como el cilantro, el comino, el azafrán o los arropes.

Las cocinas y los fogones de la región han ido creando la chacina de cerdo, los gazpachos, la chanfaina, la sopa de tomate, el gazpacho de espárragos, la carahamandanga, la cachuela, como desfila una larga variedad de los más suculentos postres, roscas de nuédago, flores enmeladas, rosquillas fritas.

Inés Chamorro también hace referencia a la cocina conventual, con exquisitos manjares, citando como ejemplo significativo el de Guadalupe. Y también aprovecha la autora para llevar a cabo un repaso sobre los ricos caldos de la región, el pan, el queso, las legumbres las aceitunas, y, con una mención especial, claro es, para el cerdo.

Un recetario que va desde la Tortilla de agua cartujana hasta el ajo blanco, el caldo patatero, la calabaza a la morisca, la anguila a la extremeña, las tencas, las criadillas o turmas de tierra, el guiso de bodas, el lagarto con salsa de almendras, bacalao monacal o pajaritos como la ortega, la agachadiza, la alondra o la oropéndola, las gachas dulces, el manjar imperial o el potaje de castañas.

Un capítulo dedicado a la Medicina Popular y un cuidado diccionario para entender debidamente los términos dialectales completa un libro que deja un gran sabor a las mejores excelencias que emanan de la historia culinaria través de unas recetas que a buen seguro  el lector tratará de ir siguiendo en la elaboración familiar.

TRADICIONES, ALIMENTOS Y RECETAS DE LA COCINA EXTREMEÑA

María Inés Chamorro Fernández

Editorial TREA

RESTAURANTE LAS TRES RANAS

Leonardo y Botticelli, socios en el restaurante Las tres ranas

Poco se sabe, a nivel popular, de esta curiosa faceta de uno de los personajes más influyentes en la historia de la humanidad, pero la realidad es que Leonardo da Vinci -sí, sí, el gran Leonardo- fue, durante toda su vida, no sólo un gran cocinero, sino que incluso resultó ser en cierto modo un precursor de la cocina actual, tanto por su concepto de cocina como por la propia presentación de los platos (el “emplatado”, que llamamos hoy).

Los primeros pasos

Sus primeros escarceos en el oficio los realiza como camarero en una taberna llamada "Los Tres Caracoles" sirviendo comidas, donde en poco tiempo llega a ser responsable de la cocina, abandonando el taller del maestro Verrocchio donde prestaba sus servicios como especialista en “figura humana”.

En esta nueva aventura intentó revolucionar la cocina tradicional creando platos primorosamente presentados con pequeñas porciones de comida sobre, por ejemplo, pedacitos tallados de polenta, cosa a la que no estaban acostumbrados sus conciudadanos, que gustaban comer hasta atiborrarse, lo cual provocó tal escándalo que tuvo abandonar el local para volver a dedicarse a la pintura.

Al cabo de un tiempo, vuelve de nuevo a las andadas gastronómicas, pero esta vez abriendo con su amigo Botticelli, el gran pintor, su propio local, al que llaman “La Enseña de las Tres Ranas de Sandro y Leonardo”, adornado en la fachada con dos magníficos lienzos pintados por cada uno de ellos.

Pero nadie entraba en la taberna, porque nadie quería pagar por una anchoa y una rodaja de zanahoria perdidas en una fuente, por más ingeniosamente que estuvieran dispuestas y, como es lógico, se vieron obligados a cerrar.

Menú degustación

Para hacernos una idea, este es una especie de “menú degustación”, una propuesta realizada por el propio Leonardo da Vinci para una celebración en la villa de Ludovico el Moro, que naturalmente jamás fue aceptado, sino sustituido por otro que, al gusto de la época, contenía mucha más cantidad de carne, embutidos y marisco:

- Una anchoa enrollada descansando sobre una rebanada de nabo tallada a 
  semejanza de una rana.
- Otra anchoa enroscada alrededor de un brote de col.
- Una zanahoria, bellamente tallada.
- El corazón de una alcachofa.
- Dos mitades de pepinillo sobre una hoja de lechuga.
- La pechuga de una curruca.
- El huevo de un avefría.
- Los testículos de un cordero con crema fría.
- La pata de una rana sobre una hoja de diente de león.
- La pezuña de una oveja hervida, deshuesada.

El dichoso menú…¿podría o no estar firmado por el mismísimo Ferrán Adriá?

LA INFLUENCIA DE LA COCINA CHINA

 

Iñigo Zarauz


La influencia de las cocinas asiáticas
UN ANÁLISIS BÁSICO

La incursión que viene realizando la cocina china en los foros gastronómicos de mayor renombre, justifica este pequeño esbozo de lo que realmente significa.

La aportación de la cocina china al desarrollo de la cocina de fusión, nos permite analizar las causas del acercamiento de las técnicas y conceptos utilizados en la misma, lo que en la actualidad priva en la restauración más avanzada.

En términos generales, si de las condimentaciones japonesas o tailandesas se imitan determinados preparados de los crudos y la presentación de los platos, la cocina china ofrece una característica generalmente admitida, cual es su capacidad de llegar y popularizarse en cualquier lugar del mundo. Lo cual no significa que esté reñida con la calidad. Las causas de la desbordada presencia de restaurantes tildados de chinos, se debe por un lado a la necesidad de expandirse de la población de este inmenso país que requiere encontrar nuevas áreas de asentamiento, y por otro, a que la base de la condimentación china se encuentra en los hogares, es decir, que estamos ante una cocina casera a pesar de la complejidad que pueda parecer para quienes resulta novedosa una cocina con más de tres mil años de historia. Fueros los chinos quienes inventaron y desarrollaron las técnicas de hacer y usar ingredientes tales como la salsa de soja, los vinagres, las mermeladas y las especias, tal y como se deduce de los datos que se tienen de la era del Yin-Zhou. Así del siglo III A.C. es el autor del libro en el que “el Maestro Lü, describe los aspectos más importantes a tener en cuenta en la condimentación a desarrollar en la primavera y otoño”, y en el que se establece como claves de la cocina, la del control de la temperatura y el adecuado balance de las especias a utilizar.

Una primera calificación de las distintas preparaciones, se basa en el origen de los estilos desarrollados en distintos puntos de la geografía del país que trataban de aprovechar al máximo los productos de la tierra. A título de curiosidad, estos estilos son los siguientes: SIHUAN, SHANDONG, GUAGDONG, JIANGSU, HUNAN, FUJIAN, ANHUI y BEIJING.

Los cuatro elementos que se prescriben en la cocina china son: COLOR, AROMA O FRAGANCIA, SABOR Y PRESENTACIÓN. Así, los colores deben ser agradables que permitan apreciar la frescura y terneza de los alimentos; los aromas apetecibles, tentador el sabor, para finalmente lograr una bella presentación de los platos.

La variedad viene asegurada por la utilización de todo tipo de productos alimenticios, desde la carne al pescado, los vegetales o los huevos, el marisco o la caza. Los cortes en la carne determinan su condimentación, y por ejemplo, se pueden encontrar hasta dieciocho maneras distintas de preparación de la carne de cerdo que darán lugar a diferentes texturas. En general el proceso previo de preparación de los alimentos a condimentar, no difiere mucho de lo que se realiza por estos lares, aunque el ama de casa china suele preferir adquirir siempre que pueda el producto vivo, esto es por ejemplo, el pollo o el pescado. Entiendo que tiene sus inconvenientes desde el punto de vista de control sanitario, pero hasta aquí el dato.

La cocina china presta gran atención a conseguir un correcto balance de los ingredientes que van a presentarse en una comida. Se tendrán en cuenta los siguientes aspectos:

a- Volumen y cantidad de los ingredientes: el ingrediente más importante (por ejemplo, si el caso es el de carne) debe ser el más abundante y ningún otro debe sobrepasarle.

b- Compensación de sabores: todos los ingredientes deben prestarse para ensalzar el sabor de elemento principal y no competir con él. Se tendrá en cuenta el orden de servir los platos, debiendo presentar primeramente los salados para seguir con los dulces. Conseguir esta compensación exige un buen conocimiento de las especias a la que tan aficionados son los chinos. En estos aspectos hay todo un mundo de combinaciones.

c- Compensación de texturas: la textura hace referencia a si es crujiente o no, a la blandura del producto o la terneza del mismo. Productos con texturas similares, pueden condimentarse a la vez, mientras que cuando son diferentes se debe hacer separadamente. Las propias condimentaciones así como el control de las temperaturas, permiten obtener la textura apetecida. Unas veces será un sancochado (cocer a medias dejando los alimentos medio crudos), y otras se aplicarán frituras a distintas temperaturas.

d- Similitud en los cortes, tamaño y formas: esta semejanza permite una condimentación más fácil y una presentación más atractiva.

e- Por último la correcta combinación de colores: bien sea que los ingredientes tengan un color uniforme, bien buscar contrastes importantes para dar colorido a los platos.

Otras preparaciones a tener en cuenta hacen referencia a los salteados que deben considerarse un elemento importantísimo en esta cocinas, siendo la gama amplísima; la cocina al vapor recogiendo los sabores de los caldos sobre los que sitúan los elementos a cocinar; los ahumados, los marinados, los revestimientos en azúcar o jarabes (“basi, mizhi, o guashuang”).

Hasta aquí un acercamiento a una cocina que cada día más se aproxima a nuestras preparaciones dándole un aire de modernidad que no siempre agrada, pero que todo buen gourmet debe probar.

ignaciozar@yahoo.com

UN CUENTO CHINO

 

LA HISTORIA ANTIGUA:
UN CUENTO CHINO - POR CARLOS AZCOYTIA LUQUE
Un chino llamado Shen Nong.-
 
Cuanta la leyenda china que sobre el año 2.800 a.C. los hombres y
mujeres todavía vivaqueaban por los campos en busca de comida, no sabían
cosechar y su vida era penosa y dura, todos vivían principalmente de la
caza, pero al aumentar la población el número de animales comenzó a
disminuir con lo que padecieron hambrunas; para sobrevivir tuvieron que
recurrir a las plantas silvestres, que no siempre podían conseguir o que
en algunas ocasiones los envenenaban, entonces un hombre llamado Shen
Nong comenzó, de forma experimental, a roturar la tierra y plantar
semillas de mijo. Para sorpresa de todos aquellas semillas comenzaron a
brotar de forma saludable, dando la posibilidad de almacenar la cosecha,
dando alimentos para todo el año.
 
No sólo se le debe a este hombre el invento de la siembra, sino también
el invento del carro y el arado, así como la domesticación del buey y el
caballo y la quema de rastrojos para despejar los campos y hacerlos más
productivos.
 
Toda esta sapiencia fue recogida en un texto titulado Pen-ts’ao king, el
cual se perdió, sólo quedando referencias de un médico del siglo V a.C.
A Shen Nong se le debe igualmente el descubrimiento del té (para saber
más sobre este tema visite nuestro monográfico dedicado a la historia
del té).
 
Entre los muchos descubrimientos y estudios de este hombre, al que todos
llamaban ‘El Granjero Divino’ se le debe la catalogación de 365 especies
de plantas, minerales y animales con propiedades medicinales, entre las
que se encuentra el lingzhi, una seta que vive a expensa de los árboles
de hojas caducas y que en la actualidad se estudia en medicina por sus
propiedades inmunológicas y antiinflamatorias entre otras muchas
cualidades, incluida la de ser anticancerígena. La forma que tenía este
hombre para saber si una plante era tóxica o no era bastante peculiar,
ya que después de varios envenenamientos, en un día setenta veces, que
son ganas de envenenarse y ser mentiroso al contar las cosas, fue
obsequiado por el ‘Soberano del Cielo’ con un látigo, conocido como el
‘látigo ocre rojizo’ que dependiendo de la planta se ponía de un color,
así que si era venenosa el instrumento tomaba el color negro, si su
color se tornaba rojo quería decir la planta era medicinal, etc. y es
que los chinos siempre tuvieron una imaginación impresionante, de ahí
viene quizá el dicho, cuando alguien nos cuenta una historia con pocos
visos de verosimilitud, de que nos está contando un cuento chino.

EL TÉ CONQUISTA CHINA

Evidentemente resulta imposible saber si Shen Nung existió en realidad o si simplemente es la encarnación mítica de los desarrollos agrícolas, herbarios y culturales de la antigua China. Pero sean cuales sean sus orígenes, la popularidad del té en China en aquella época es un hecho aceptado por los estudiosos.Sin embargo no existe ninguna referencia escrita a la hoja del té hasta el siglo III a.C., cuando un famoso cirujano chino la recomendó para aumentar la capacidad de concentración, y un general escribió a su sobrino para pedirle que le enviase té auténtico, porque se sentía anciano y deprimido.Hasta el siglo III d.C., la infusión se preparaba como medicina o tónico con hojas verdes tiernas de árboles silvestres. Para ajustar la oferta a una demanda creciente y garantizar una cosecha regular, los granjeros empezaron a cultivar arbustos de té en sus pequeñas propiedades y se fue desarrollando un sistema de desecación y fabricación.

La popularidad del té creció rápidamente en China durante los siglos IV y V. El té se entregaba como presente a los emperadores, empezó a encontrarse en tabernas, tiendas de vino y posadas. Incluso existen documentos que demuestran que en el 478 se usaban pastillas prensadas elaboradas con hojas verdes de té hervidas al vapor como trueque en las relaciones comerciales con los turcos. Los comerciantes de té se enriquecieron y los alfareros, plateros y herreros empezaron a fabricar elegantes artículos que constituían un indicador de la riqueza y del nivel social de los propietarios. Se suele afirmar que la "edad de oro" del té corresponde a la época de la dinastía Tang (618-906 d.C.). El té ya no era solo un tónico medicinal, sino que se bebía tanto por sus propiedades reconstituyentes como por placer.

Durante este periodo el té adquirió tal importancia que un grupo de comerciantes encargaron al escritor Lu Yu (733-804 d.C.) que compilase el primer libro sobre el té. Su Cha Ching, conocido como el Libro Sagrado del té. Este libro muestra claras influencias de la filosofía Zen, así como del taoísmo. La forma de preparar el té, tan poética y bellamente expuesta por Lu Yu, quien veía en ella un modelo de orden y de la armonía que reina en todas las cosas, fue la que posteriormente sería introducida en Japón, precisamente por monjes practicantes del budismo Zen.

En la época de la dinastía Tang, las hojas tiernas recolectadas se hervían al vapor, se machacaban y después se mezclaban con zumo de ciruela hasta obtener una pasta compacta que se introducía en moldes, donde se prensaba para formar una especie de pastillas que se horneaban hasta quedar secas. Para preparar una infusión, se tostaba la pastilla hasta ablandarla para poder triturarla y se hervía el polvo resultante. Los sabores más habituales se obtenían añadiendo al agua cebollas dulces, jengibre, piel de naranja, clavos o menta. Más tarde con la dinastía Song (960-1279 d.C.), la pastilla de té prensado se molía hasta obtener un polvo muy fino que se removía en agua hirviendo a fin de producir un líquido espumoso. Después de tomar la primera taza se añadía más agua hirviendo al té en polvo, se batía de nuevo y se bebía. Este proceso se repetía hasta siete veces con el mismo té. En este período se preferían los aromas sutiles como los de los aceites esenciales de jazmín, de loto y de crisantemo .El impacto que el té ha tenido en la historia y la cultura del pueblo chino es enorme. Entre las facetas más notables está su influencia en el desarrollo de una de las más importantes industrias tradicionales chinas: la porcelana. Aunque el arte de la porcelana había sido inventado en tiempos de la dinastía Tang, fue durante la dinastía Song cuando alcanzó el refinamiento que lo caracterizaría ya para siempre.

El té llegó a convertirse en un vehículo para la espiritualidad y la trascendencia. Así Wang-Yu-Chang encontraba en el té "algo que llegaba al fondo de su alma como una llamada directa, con esa delicada aspereza que recuerda al gusto de un buen consejo". Para So-Tung-Pa "el poder de la pureza del té desafiaba lo corrupto, al igual que hace un hombre virtuoso".Sin embargo este esplendor del té acabó drásticamente. A principios del S XIII las tribus nómadas que habían habitado desde siempre en los límites nor-occidentales del imperio fueron sometidas por Gengis Khan. Bajo su mando, las hordas mongoles comenzaron a realizar sus incursiones por las vastas llanuras del desierto del Gobi, hasta que finalmente en el año 1215 conquistaron Pekín. La dinastía Song se retiró y pudo seguir gobernando en el sur, pero en 1279, Kublai Khan, nieto de Gengis Khan, logró apoderarse de todo el país. Como suele ocurrir, los invasores se interesaron poco por la cultura y las costumbres de sus antecesores; así, por primera vez en muchos siglos, la élite gobernante fue ajena a las sutilezas y refinamientos del té y aunque se siguió consumiendo, pasó a ser considerado como un alimento más. Los mongoles lo tomaban con crema, generalmente acompañado de arroz o frutos secos. De hecho, cuando en 1275 Marco Polo llegó a China, ni siquiera lo introdujeron al antaño imprescindible ritual del té. En sus escritos describe con detalle los esplendores de las ciudades chinas, no aparece ninguna referencia al té. A la muerte de Kublai Khan comenzó a gobernar en China la dinastía Ming (1386-1643 d.C.), de mentalidad marcadamente aislacionista, y que consideraba a su país como muy superior a los demás, tanto en el aspecto económico como en el cultural y en el espiritual. Los Ming trataron de revivir los antiguos esplendores y como parte de ello se volvió a practicar la ceremonia del té, al tiempo que la fabricación de la porcelana conocía un nuevo auge. Fue precisamente en esta época cuando se inventó el proceso de fabricación del té verde tal como se sigue utilizando en la actualidad.

En 1644 China fue de nuevo conquistada, esta vez por los manchúes, quienes establecieron la dinastía Quing que permanecería en el poder hasta el año 1912. Durante la dominación Quing se inventaron los diferentes métodos para controlar la fermentación del té, lo cual dió como resultado las variedades oolong y té negro. Desde entonces y paralelamente al interés mostrado por otros países, las variedades del té se multiplicaron de un modo incesante.Pero el hecho irreversible es que al menos en China el té nunca volvió ya a ser considerado como un refinado elixir, capaz de estimular la poesía y la espiritualidad más sutil. En lugar de ello, pasó a convertirse en la bebida popular por excelencia, como todavía lo sigue siendo en nuestros días.

Por:Yuriko Ota Granadino.