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CENTRO DE INVESTIGACIÓN DE LOS ANDES

SABORES MAYAS

Instituto de los Andes - Panel: Mexico

Atrévase a probar los sabores mayas - Esta ‘nueva maravilla del mundo' cuenta con un rico legado gastronómico   Por: Areli Ávila - Agencia Reforma - La Opinión Digital

La grandeza de la cultura maya no sólo se admira con los ojos, sino también con el paladar: imponentes edificaciones como la Pirámide de Kukulkán en la ciudad de Chichén Itzá son parte de las maravillas que crearon los mayas hasta para comer.   Milenios antes de que existiera la sopa de lima y el queso relleno, en Yucatán no había alimento más importante que el maíz. Incluso en el bautismo maya siempre había maíz molido e incienso quemándose en el brasero, y en su última morada, llenaban la boca de sus difuntos con maíz molido para que tuvieran qué comer en la otra vida.  

Fray Diego de Landa cuenta estos detalles en la Relación de cosas de Yucatán, que escribió en 1566, después de que él mismo destruyó invaluables códices que contaban la historia maya.   Crudo o cocido el maíz se degustaba desde temprano en bebidas calientes o frías. Por la tarde, montañas de tortillas y otras preparaciones a base de masa se servían con sabores y olores que el entorno les proveía.   "Tenemos una bebida llamada ‘pozole', un líquido refrescante a base de maíz. Cuando el sol empieza a pegar en la milpa se disuelve un poco de agua en algún recipiente y una bola de maíz", explica el doctor Luis A. Várguez Pasos, profesor de la Facultad de Ciencias Antropológicas de la Universidad Autónoma de Yucatán.  

Crónicas de la época de la Colonia y descubrimientos arqueológicos confirman que, aparte del maíz, los mayas producían frijol, chaya, calabaza, chiles, yuca, camote y otros tubérculos en tierras comunales y huertos aledaños a sus casas, explica Cristina Barros, catedrática de la UNAM.   Sin embargo, los investigadores coinciden en que hacen faltan documentos para determinar exactamente qué tipo de platillos elaboraban siglos antes de la Conquista.  

Lo que sí está bien fundamentado son algunas técnicas de conservación y cocción, como el ahumado y salado de carnes y pescados, y el cocimiento sobre piedras calientes y por debajo de la tierra (pib, en lengua maya).  

Los primeros mayas se dedicaron a la caza y a la recolección de semillas, raíces y plantas silvestres; para el año 2000 antes de Cristo ya controlaban el cultivo del maíz y se convirtieron en agricultores, señala Sergio Quezada en Breve historia de Yucatán, del Colegio de México.   La comida maya era muy completa, añade Barros. Tenían endulzantes porque cosechaban miel de abejas silvestres, una finísima sal marina, condimentos como el achiote, la hoja santa y la pimienta de Tabasco, y la exquisitez del cacao.  

No tenían gallinas europeas, pero sí pavos, aves gallináceas, faisanes y codornices que cazaban con lanzas o trampas. No conocían el cerdo ibérico, pero sí cerdos autóctonos y otros mamíferos del bajo monte como pecarí, jabalí, armadillo, venado y el manatí, del que sacaban carne y manteca para cocinar.   Los mayas que habitaban en las cercanías de las lagunas y llanuras saladas de la costa disfrutaban de pescados y mariscos, una comida muy diferente de la de quienes poblaban tierra adentro, comenta Sophie D. Coe en Las primeras cocinas de América, editado por el Fondo de Cultura Económica.  

A base de observación y experimentación los antiguos mayas se graduaron en el conocimiento de su entorno tropical, establecieron un calendario para cazar, pescar, sembrar y cosechar, y se las ingeniaron para aprovechar sus recursos, con todo y que la tierra caliza peninsular no favorecía el cultivo, señala Sergio Quezada en el texto Breve historia de Yucatán.   Basta mencionar el chicozapote, que servía de alimento y para extraer la pelota con la que jugaban, y la gran variedad de árboles, de los cuales obtenían igualmente materias primas de construcción.   Eran profundamente religiosos y contaban con varias ceremonias en honor a los dioses en los que aparecía el maíz, el cacao y el balché, corteza de un venerado árbol con la que hacían una bebida sagrada fermentada con miel.  

Los mayas conseguían sus ingredientes en los frutales, huertos familiares, trueques y otras ingeniosas técnicas de cacería y pesca (como treparse a los árboles para esperar a los cerdos tambor). Con tan variados productos preparaban una especie de gorditas de masa con frijol y calabaza, pavos en achiote, salsas, moles, caldos y guisos de venado, armadillo o de manatí.   "Tenían todo lo que se necesita para una excelente cocina, de primera calidad, incluyendo un servicio de mesa refinado que se puede ver en los murales y los bajos relieves", expresa la investigadora Cristina Barros, catedrática de la UNAM. http://groups.msn.com/historiadelagastronomia

INÉS DE SUÁREZ

 

Instituto de los Andes

LA HISTORIA DE INÉS de SUÁREZ (1507-1580)

CONQUISTADORA DE SUEÑOS Y SABORES

Por: Jaime Ariansen Céspedes

La importancia actual y el protagonismo de la gastronomía latinoamericana ha sido posible gracias a la obra fundamental de cientos de personajes, cada uno aportando su talento y experiencia, utilizando nuevos insumos, fusionando gustos y costumbres, sabores, aromas y texturas hasta convertirlas en algo muy especial a través del tiempo, y el proceso de la evolución continúa sin pausa rumbo al futuro globalizado y gourmet.

Debemos recordar con respeto a los pioneros, homenajearlos, difundir su historia, lo que nos permitirá seguir con paso seguro el camino de la vida, desde la compleja epopeya de comer para sobrevivir, siguiendo por el placentero arte de la buena mesa, hasta llegar a nuestros días y encontrarnos con las sorprendentes ciencias de la nutrición molecular.

La entrañable protagonista de esta crónica, Inés de Suárez, nació en la amurallada ciudad de Plasencia, en el norte de Extremadura de España, en 1507, en el seno de una familia modesta y muy católica. Su madre le enseñó desde muy pequeña el arte del bordado y la costura con el que se ganaban el sustento familiar, debido a la ausencia de la figura paterna.

 

Inés, con el propósito de agenciarse recursos para sus gastos y gustos de joven quinceañera, encontró un camino alternativo en la cocina y la repostería, principalmente friendo y horneando empanadas con variados rellenos, que vendía con facilidad debido a la gran aceptación de propios y extraños. Esta habilidad con los fogones le proporcionaría buenos dividendos el resto de su vida, tanto por necesidad o simplemente por placer.

En 1526, a la edad de 19 años, contrajo matrimonio con el apuesto jugador y vividor Juan de Málaga, que sólo aportó como pareja las artes donjuanescas que dominaba con singular habilidad. Ejercitaba a menudo su fogosa afición en varios sitios, con muchas otras damiselas malas que estaban muy buenas, porque el chulo de Juan de Málaga tenía gusto exquisito con las mujeres y fue generoso con el dinero que ganaba dificultosamente su joven esposa Inés. Lo cierto es que él puso el sello en su matrimonio a eso de regresar a menudo oliendo a leña de otro hogar.

Pero, eso que el amor es ciego nadie lo duda y en este caso también era sordo, porque Inés no escuchaba a su madre, ni a su hermana Asunción y al resto de sus amigos del barrio que le daban consejos de apalear a ese fresco de marido que le adornaba la frente mañana, tarde y noche. Sin embargo, Inés aguantaba las críticas a pie firme, estoicamente, repitiendo como una letanía "ya cambiará, sólo es un joven inseguro y travieso como un niño".

Realmente don Juan de Málaga cambió: de amador profesional a aventurero soñador de quimeras. Y un buen día, sin decir nada a nadie, ni siquiera dejar una esquela de despedida, se embarca con destino desconocido para "hacer la América". Como un viaje de esa naturaleza era muy costoso, vació completamente los ahorros que Inés guardaba confiadamente en un viejo baúl de la alacena y desapareció sigilosamente.

Doña Inés, como en el clásico poema, esperó un mes... y otro mes. Un año pasado había, mas de América no llegaban noticias de su amado galán, hasta que un día de primavera recibió una sorpresiva y arrugada carta desde Venezuela, escueta, dejando en claro con pocas palabras mal escritas que el conquistador Juan de Málaga tenía muchas esperanzas de encontrar riquezas, pero hasta esa fecha sólo se había topado con sufrimientos. Y de dinero, ni un solo maravedí. Pero tenía las ilusiones intactas, pronto se haría rico y regresaría a España para disfrutar una noble y holgada vida, como le correspondía a todo buen indiano.

Inés de Suárez tomó una apasionada decisión: iría en busca de su marido. Para lograr tal deseo tenía que cumplir varios requisitos: primero amasar, literalmente, una pequeña fortuna para pagar un viaje más o menos confortable y seguro, luego debería demostrar a las autoridades de inmigración, además de su solvencia económica, la familiar y religiosa, para que los severos jueces de la junta calificadora la seleccionaran para realizar tal aventura. La ayudó el hecho que la corona veía con buenos ojos reunir a las parejas para afianzar el desarrollo familiar en las colonias y también su condición de mujer joven y fuerte, con dos buenos oficios: costurera y cocinera.

Inés de Suárez redobla esfuerzos para hacer realidad sus sueños y con la ayuda de su sobrina Constanza, hija de Asunción, cocinó muchos pasteles y empanadas diariamente en el horno comunal, desde el alba hasta bien entrada la mañana. Había desarrollado una especial mezcla de harinas, grasas y rellenos que hacían que sus empanadas sean las preferidos por su textura y sabor. Todo lo que podía producir y hornear lo vendía en el mercado de Plasencia y las ganancias iban al cofre de las ilusiones americanas.

En 1537, a la edad de 29 años, consigue la licencia real para embarcarse a las Indias en busca de su querido esposo. Estaría acompañada de Constanza que en esa época era una novicia de sólo 15 años. Se prepararon en forma conveniente pues habían juntado abundantes provisiones para el largo viaje. En esta primera parte de la aventura les fue bastante bien, si tenemos en cuenta que en esos tiempos la travesía de la Mar Océano, para dos jóvenes mujeres, era realmente una Via Cruxis. Superaron las incomodidades y privaciones de los viajes de la época haciéndose cargo del rancho y la administración de las provisiones de la nave, por encargo del experimentado capitán Javier Martín Flores, que apreció de inmediato las habilidades culinarias y administrativas de doña Inés.

En América, el punto de partida de su búsqueda fue Maracaibo, lugar de donde recibiera el último mensaje de Juan de Málaga. Luego el rastro la llevó a Panamá, esta vez sola, ya que Constanza abandona la empresa... por amor. En el viaje se enamoró de un pintor y poeta que le doblaba en edad y que la convenció por seducción que el cielo estaba en la tierra, que en el trópico una blusa escotada era más cómoda que un grueso hábito de mezclilla y la endulzó diciendo que no había nada comparable a su  hermosa cabellera cobriza suelta al viento, mientras le quitaba la toga a la novicia rebelde y por último, como fin de fiesta, le enseñó que los milagros en la tierra se lograban con trabajo y mucha pasión, en su caso... diaria pasión.

Durante varios meses Inés de Suárez buscó en Panamá, en forma infructuosa, noticias de su esposo. Hasta que un viajero proveniente de Lima le dijo que estaba bien y que habían sido compañeros de armas. La información llega justo a tiempo, en el límite, al borde de extinguir sus ahorros, sus ilusiones y sus fuerzas para luchar contra mil dificultades y enfrentar al fastidioso y constante asedio sexual de decenas de hambrientos de amor, que la imaginaban una presa fácil en su condición de mujer sola, joven y atractiva. Inés, nuevamente esperanzada y con el coraje de siempre, juntó los pocos recursos que le quedaban y enrumbó hacia la Ciudad de los Reyes.

Lima la recibió con llovizna, cielo gris y una terrible noticia: el soldado Juan de Málaga había fallecido luchando valientemente por las causas del marqués gobernador Francisco Pizarro en la Batalla de Las Salinas, el 6 de Abril de 1538.

Después de agotar las lágrimas, extinguir los lamentos por su mala suerte y con la correspondiente dosis de terca voluntad, decidió que debería ir al Cusco a reclamar lo que le correspondía como viuda de un soldado de los Pizarro.

Después de superar increíbles peripecias y haber recorrido otras mil leguas, un buen día Inés de Suárez estaba en el Cusco frente el poderoso Francisco Pizarro. El marqués gobernador la trató muy bien, como le correspondía a una distinguida dama española. Le entregó una talega de oro en recompensa por la "fidelidad y valentía del soldado Juan Málaga" y le recomendó regresar a España. Cuál sería su sorpresa al escuchar de labios de esa joven mujer la firme voluntad de quedarse en el Cusco para ejercer sus oficios de costurera y cocinera "que mucha falta hacían en esa gran ciudad".

Semanas después, en la misma casa que le asignó generosamente Pizarro y con la ayuda de dos sirvientas, organizó sus servicios de costurera y por supuesto comenzó a hornear diariamente sus famosas empanadas, esta vez con la ayuda invalorable de una cocinera nativa a quien bautizó con el cristiano nombre de Carmen y que sería su fiel servidora y escudera durante todo el resto de su vida. Carmen le enseñó los secretos del maíz y era la persona que le producía la harina necesaria para las empanadas, también la instruyó en una nueva variedad de masas y rellenos, especialmente el manejo de la papa, camote, quinua, kiwicha y de infinidad de hierbas aromáticas en las que destacaban el ají, chincho, huacatay y la muña.

En esos días brillaba en el Cusco con especial resplandor el joven héroe de la batalla de Las Salinas, el maestre de campo don Pedro de Valdivia. Tan singular personaje de la conquista tenía a sus 34 años una impresionante hoja de servicios militares, había demostrado su valentía y destreza en Pavía, en el asalto a Roma y en otras famosas batallas de los tercios españoles. En el Perú mostró su valor hasta el cansancio, por eso Francisco Pizarro no duda en poner a este noble caballero el mando de sus tropas en la guerra civil que mantenía contra Diego de Almagro. La gente del Cusco lo admira no sólo por su don de mando sino por su cultura y caballerosidad.

Como ustedes estarán pensando, dos personajes con luz propia como Inés de Suárez y Pedro de Valdivia... jóvenes, con regias estampas y arrolladora personalidad, en el pequeño círculo del Cusco, se notaron de inmediato, se conocieron, se trataron y amaron inmediatamente, con tanta pasión que hicieron temblar hasta las colosales piedras de la fortaleza de Sacsayhuaman.

En noviembre de 1539 y después de haber conseguido un permiso especial para realizar su mayor anhelo, Pedro de Valdivia y una comitiva compuesta por sólo once españoles y unos mil nativos partían desde el Cusco para conquistar Chile. En el documento oficial firmado por Francisco Pizarro se especifica que Inés de Suárez, única mujer española de la expedición, viaja como asistente doméstica con responsabilidades especiales en la cocina y vestido del conquistador, de esta manera conseguían que la muy rigurosa Iglesia no ponga trabas a la evidente ilícita relación amorosa entre un comandante casado en España y una "viudita aventurera".

Crónicas de la época dejan testimonio de la invalorable contribución de la bella Inés como encargada de la alimentación de la expedición, de su habilidad para organizar la atención de los enfermos y administrar la escasa dotación de agua a través del desierto de Atacama. El cronista Ojeda la tilda de "mujer extraordinaria, leal, discreta, sensata y bondadosa".  

En la epopeya del viaje emplearon cerca un año, hasta llegar al elegido valle del río Mapocho, el 13 de diciembre de 1540. Los 153 conquistadores, ya que se habían ido sumando soldados a la expedición durante el trayecto, se instalaron en una especie de isla formada por los dos brazos del río a los pies del cerro Huelén y por ser el día de Santa Lucía, lo bautizaron con este nombre.

La principal dificultad que tuvieron que enfrentar fue la belicosa "bienvenida" que les había preparado el cacique Michimalonko, y de la que se salvaron sólo por un milagro, por supuesto del apóstol Santiago, ya que no hay otra teoría histórica del por qué después de la victoria, las tropas nativas se retiraron del lugar sin mayor explicación, perdonándoles la vida a los jefes españoles. Los cristianos celebraron la "ayuda" santa y en agradecimiento dieron el nombre de Santiago a la nueva capital de sus conquistas, un 12 de febrero de 1541.

Meses después y ya en plena organización de la nueva ciudad, el 9 de septiembre de 1541, Valdivia y un regimiento de cuarenta hombres salieron de Santiago para enfrentar un motín. Es una celada, tratan de alejarlo de su campamento para atacarlo. La propia Inés de Suárez vestida con cota de malla, yelmo y espada en mano lucharía en la primera fila de la resistencia.

Este fue sólo el inicio de una larga década de hechos heroicos para consolidar el sueño de crear su propio reino. En esos años se presentaron días muy tristes, noches muy largas, fríos muy intensos, dolores, envidias y también logros, alegrías y recompensas por el esfuerzo, devoción y tesón de esta singular pareja.

En 1547, Pedro de Valdivia viaja a Lima convocado por el comisionado real Pedro de la Gasca. Hay que luchar contra la insurrección de Gonzalo Pizarro, que se ha alzado en armas contra la corona.

Pedro de Valdivia participa con honores en la batalla de Xaquixahuana, librada el 9 de abril de 1548, donde las tropas del rey derrotan definitivamente a los españoles rebeldes. Luego es confirmado por el canónico Pedro de la Gasca como gobernador de los territorios de Chile y obtiene la ayuda que necesita, recursos y hombres para consolidar el título que le había concedido el cabildo de Santiago y que ahora tenía en propiedad y de acuerdo a las leyes de España.

Pero es muy alto el precio que tiene que pagar a la poderosa Inquisición: le dicen que es hora de poner en orden su vida sentimental y terminar esa larga y pecaminosa relación con Inés de Suárez. Recibe sin pestañear siquiera la orden de casarla con un hidalgo español y él deberá traer inmediatamente de España a su esposa Marina Ortiz de Gaete.

Durante todo el viaje de regreso a Santiago ensaya mil veces la forma de darle la triste noticia a Inés. Se sorprende ante su fría y silenciosa reacción, ni una palabra de reproche, nada de gritos ni llantos, como respuesta lo mira largamente. No hay rencor ni tristeza en sus ojos, sino una inmensa y profunda resignación. Lo que saben ambos es que nunca jamás volverá a brillar el fuego de su pasión y ya no escucharán entrelazadas sus risas cristalinas que les reconfortaba el alma.

A las pocas semanas, Pedro de Valdivia cumple las reales órdenes entregando personalmente en matrimonio a Inés de Suárez a su joven amigo y escudero, el capitán Rodrigo de Quiroga.

 

A partir de esa fecha cambia radicalmente la vida de Pedro de Valdivia. Emprende una serie de viajes de conquista con urgencia, con rabia, por necesidad de estar ausente. Biobío, Concepción, La Imperial, Villarrica, Quilcoya, Los Confines, Tucapel. Casi no está en Santiago, siempre guerreando contra los Mapuches.

En Diciembre de 1553 encuentra lo que parece haber estado buscando: la muerte. Se enfrenta a su gran rival, el noble y valiente cacique Lautaro en la batalla de Tucapel. El español es derrotado y muerto. Termina así la historia del conquistador de Chile.

Inés de Suárez cierra con decisión el capítulo más importante de su vida. Ha estado llorando la pérdida de su amor eterno durante cuatro años, sabe que nunca podrá olvidar a Pedro de Valdivia. Pero la vida continúa, ahora tiene que ser una buena esposa y madre adoptiva de Isabel, la hija de Rodrigo de Quiroga. Su esposo la comprende, la ama y acepta. 

Durante las próximas tres décadas tendrán un matrimonio virtuoso, lleno de respeto y amistad. Contribuyen piadosamente a la construcción del templo de La Merced y la ermita de Monserrat y en su actividad diaria cocina con amor para los suyos, actualiza sus recetas y saborea sus recuerdos.

Revisan con su hija frecuentemente sus cartas y documentos, es una forma de vivir eternamente. "Por cuanto Vos, doña Inés Suárez, vecina de Santiago, vinisteis conmigo a estas provincias a servir en ellas a Su Majestad, pasando muchos trabajos y fatigas...  que para los hombres eran muy ásperos de pasar, cuanto más para una mujer tan delicada como Vos... Pedro de Valdivia".

Inés de Suárez fallece en paz a la venerable edad de 73 años en 1580. Su hija Isabel lee en el silencio de la última noche un documento que la llena de ternura: "Ese especial aroma y sabor de ajo y comino, canela y clavo, de masa horneada, de hogar y amistad... se metió bajo mi piel de tal manera que me ha calado hasta el fondo de los huesos... quiero morir disfrutando el olor de empanada en el ambiente". jaimeariansen@hotmail.com

 

NUEVOS INDICIOS EN LA EVOLUCIÓN HUMANA

Dos fósiles africanos sacuden la historia de la evolución humana

1. El hallazgo revela que el 'Homo erectus' no deriva del 'habilis', sino que coexistieron

2. Los expertos creen que ambas especies descienden de un homínido sin identificar

La paleontóloga Meave Leakey examina el cráneo del Homo erectus cerca del lago Turkana, en Kenia. Foto: ARCHIVO / TURKANA BASIN INSTITUTE - POR: MAURICIO BERNAL - BARCELONA - EL PERIODICO.COM

El mapa de la evolución humana puede no ser lo que habíamos pensado hasta ahora: el trabajo de un grupo de arqueólogos a orillas del lago Turkana, en Kenia, ha arrojado nuevas luces sobre el esquema según el cual primero fue el Homo habilis, luego el Homo erectus y, finalmente, el Homo sapiens. Uno, dos, tres, y en orden. Pero es posible que no fuera así. Los hallazgos del grupo liderado por el científico británico Fred Spoor establecen que el habilis y el erectus convivieron durante al menos 500 millones de años, pero lo que realmente importa es que los fósiles hallados en el Turkana abren una pregunta que de momento no tiene respuesta: si los dos antepasados del hombre vivieron al mismo tiempo, ¿qué sucedió antes, exactamente?

"El hecho de que hayan coexistido hace poco probable que el Homo erectus haya evolucionado del Homo habilis", explica la paleontóloga Meave Leakey en el artículo que se publica esta semana en la revista Nature. Los fósiles descubiertos en África durante los siglos XIX y XX llevaron a los científicos a la conclusión de que el Homo habilis había hecho su aparición hace aproximadamente 2,5 millones de años, y que unos 700 millones de años después habían aparecido sus descendientes, los Homo erectus. Los "hábiles" recibieron ese nombre porque era muy común que cerca de sus restos se encontraran instrumentos de piedra; la virtud de los "erectos" era mucho más romántica: fueron los que primero se lanzaron a la conquista de la Tierra.

MEDIA MANDÍBULA - ¿Qué es lo que han encontrado los científicos de la Universidad College de Londres que puede obligar a replantear y reescribir la historia de la evolución humana? Dos fósiles: el primero, los fragmentos de la mandíbula superior de un Homo habilis que tienen aproximadamente 1,44 millones de años, de antigüedad: los restos más recientes de un habilis jamás encontrados por un equipo de arqueólogos. El segundo, un cráneo de Homo erectus que data de 1,55 millones de años. El análisis de los restos sugiere que el erectus no relevó al habilis, como se creía hasta ahora, y que por alguna razón relacionada con sus hábitos alimenticios pudieron convivir como hermanos, sin hacerse pedazos.

Para explicarlo, los autores del artículo recuerdan lo que sucede actualmente con las colonias de gorilas y chimpancés que comparten determinadas regiones de África: ambas especies tienen una debilidad especial por la fruta madura, pero en aras de la convivencia se alimentan de todo aquellos que no supondrá un conflicto con el otro. El gorila busca alimentos vegetales sólidos --trozos de bambú, por ejemplo--, mientras que el chimpancé se dedica a cazar pequeños mamíferos de carne tierna. Cuando comparten un mismo territorio evitan tocar el alimento que el otro también desea.

VIDA EN ARMONÍA - Puede haber sucedido algo similar con el habilis y el erectus: aunque es probable que compartieran algún aspecto de sus hábitos alimenticios, el primero era en términos generales vegetariano, y el segundo, carnívoro. Se desarrollaron en el mismo hábitat, pero no compitieron y vivieron en armonía. "El hecho de que permanecieran separados como especies independientes sugiere que tenían sus propios nichos ecológicos, lo que evitaba la competencia", aventuró Leakey. Ambos fósiles fueron hallados en la orilla este del lago Turkana en el año 2000. El cráneo del erectus, según han comentado los científicos, se encontraba en un excepcional estado de conservación. Pero lo que realmente importa ahora es responder a la gran pregunta. ¿Qué sucedió antes? Los científicos especulan con una especie de homínido que vivió hace dos o tres millones de años y que sería el padre del habilis y el erectus. Pero de momento no hay huesos que lo confirmen.

LOS PRIMEROS COCINEROS

Núria Bàguena / afuegolento.com

Instituto de los andes - Panel:Personajes

Desde las primeras civilizaciones y en las distintas culturas que existieron, en Sumeria, Babilonia, Egipto, Persia y Asiría, tenemos constancia de su cocina, sobre todo la de sus reyes o faraones. Hace más de 5000 años los banquetes del rey Zimri-Lin eran famosos por su abundancia y variedad, los manjares eran preparados con gran refinamiento, conocían ya muchos métodos de cocción, cocían al vapor, al horno, cocían a la brasa, hervían y hacían guisados con salsas condimentadas. La preparación de estos banquetes exigía la presencia de personal especializado, los cocineros se llamaban nuhatimmun y son los primeros datos que tenemos sobre los primeros cocineros profesionales de la historia. En Egipto existían muchos oficios relacionados con la alimentación, en los templos y palacios había personal especializado, encargados de cocer las cocas, otros de cocer los pasteles, otros para los panes y muchos cocineros, también había catadores de vinos, de cervezas y el bodeguero, todo ello era controlado por la figura de un director que vigilaba que todo funcionara a la perfección y que cerraba con llave la despensa. En la antigua Grecia el arte culinario tiene siete cocineros legendarios, ellos fueron los que enseñaron su arte a todos los demás, cada uno tenía su especialidad:

  • Egis, de Rodes: enseño a cocer el pescado
  • Nereo, de Chios: inventó la sopa de congrio
  • Chariades, de Atenas: dominaba todas las técnicas culinarias
  • Lampria: inventó la salsa negra hecha a base de sangre
  • Apctonete: inventó los embutidos
  • Euthyno: enseño a cocinar las lentejas

      • Ariston: inventó la cocina al vapor y muchos guisados

Tenemos referencia de muchos libros de cocina griegos, pero por desgracia no han perdurado. Ateneo de Naucratis, un autor del s. III, describió las costumbres culinarias de la antigua Grecia en su obra El Banquete de los Eruditos, nos nombra muchas de estas obras, por ejemplo el poema Gastronomía de Arquestrato del siglo IV a.C.

También cita un tratado culinario y un libro de cocina dedicado al pescado, otro dedicado al arte de la panadería y otro a la cocina de los vegetales. En la antigua Roma existían escuelas de cocina, los cocineros estudiaban a parte de la cocina, otras materias como son la medicina y la astrología. El libro de cocina más antiguo que ha llegado hasta nuestros días es romano. Se trata del libro De Re Coquinaria de Apicio. A partir de éste libro de cocina, se puede hacer una valoración importante de lo que representó la cocina para aquella cultura, los ingredientes que se utilizaban, la manera de condimentar los alimentos y la forma de cocinarlos. El libro de cocina romana De Re Coquinaria no se sabe muy bien quien lo escribió, existiendo varias teorías sobre ello. Lo más probable es que se trate de una recopilación de recetas de varias procedencias agrupadas bajo el nombre de Apicio. El libro de Apicio contiene recetas sencillas como por ejemplo unas acelgas aliñadas con aceite, vinagre y mostaza y también recetas con muchos productos, como por ejemplo la cazuela de leche, que lleva 24 ingredientes, entre ellos erizos, salchichas, flores y queso. Encontramos algunas recetas destinadas a enfermos, consejos culinarios, y listas de especias y otros productos que hace falta guardar en la despensa. En general las recetas no son demasiado explícitas. En muchas de ellas se detalla sólo la salsa que acompaña el plato. El libro de Apicio se divide en diez tratados, cada uno con un título y dedicado a un tema diferente. Al final hay un extracto que parece ser una recopilación hecha un tiempo después.

A partir de la época medieval encontramos muchos recetarios de cocina, más de 100, la mayoría son anónimos, pero 11 cocineros nos han dejado sus recetas escritas:

  • Le Viandier de Taillevent (1380)

  • Du fait de cuisine del Maestro Chiquart (1420)
  • Registrum coquine de Jean Bockenheim (1430)
  • Le livre de cuisine de Meister Eberhards, s.XV
  • Libro de arte coquinaria de Maestro Martino (1450)
  • Libre del Coch de Maestro Robert (1477)
  • Recettes du cuisinier de Antonio Camuria (1524)
  • Banchetti de Cristoforo da Messisbugo (1549)
  • Opera de Bartolomeo Scappi (1570)
  • Ein new Kochbuch de Marx Rumpolt (1581)
  • Ouverture de cuisine de Lancelot de Casteau (1585)

Podemos encontrar extractos de todos estos recetarios y también algunas recetas como muestra, en la página web: www.oldcook.com/gastronomie_medievale.htm#cui.

http://groups.msn.com/historiadelagastronomia

LA TORTILLA DE PAPAS

Instituto de los Andes - Panel: España 

Leo en las páginas estivales de un diario madrileño que el mediático cocinero José Andrés se lleva la tortilla española a USA. Ya se la había llevado hace tiempo, en realidad. Lo que pasa es que el chef astur deja TVE para protagonizar una serie sobre cocina española en la televisión de Estados Unidos. Los norteamericanos que se animen aprenderán a hacer la tortilla -que no es tan fácil como parece- y agradecerán para siempre jamás el aleccionamiento. Pero no es José Andrés el único introductor de la tapa -y del concepto tapa- en el Imperio. En Washington está también, desde hace años, La Taberna del Alabardero, que, si bien se mira, de taberna tiene poco, aunque mantenga el nombre de la empresa.

La tortilla de papas -hay quien se opone a llamarla española, porque esgrime que antes se hizo en Perú, aunque no se tengan pruebas al respecto- es, en cualquier caso, uno de los platos más exportables, por su sencillez y su excelencia, de nuestra culinaria. El que prueba repite. Y hay turistas que, desde que pisan un restaurante o un mesón de nuestro país y prueban el invento, se convierten en tortillófilos de por vida. Y hablando de inventos resulta que nadie sabe, a ciencia cierta, quién inventó nuestra esencial y admirable tortilla -as de oros de la cocina española, la denominó lúdicamente Néstor Luján- aunque todos los narradores, más o menos fantasiosos, se inclinan por situar su alumbramiento en torno a las guerras carlistas y hasta hay una historia apócrifa que coloca a Zumalacárregui en la cocina doméstica donde se parió, presuntamente, la primera tortilla de papas degustada por el paladar humano. Qué cosas.

A uno la tortilla -cuyo principal secreto es que las papas no se frían, sino que se pochen paciente y primorosamente- siempre la ha parecido un pincho estupendo para estos tiempos de veraniegos calores, porque se puede comer fría y no pierde ninguna de sus virtudes. Al contrario, Simona Ortega, por ejemplo, aconseja consumirla sobre lo tibio y acompañada con salsa mahonesa.

Hablando de salsas, hay una variante estupenda de nuestra hispánica tortilla, que es la tortilla guisada. Se hace una de lo más normalita, y después se fríe aparte, en un poco de aceite, algo de cebolla muy picadita, un diente de ajo y una hoja de laurel. Cuando la cebolla y el ajo doran, se agrega una cucharada de harina, un chorro de vino blanco y un poco de tomate frito. Se revuelve todo y se le pone un vasito de agua, sal y un poco de pimentón (picante o dulce a gusto del consumidor). Se coloca la tortilla en un caldero adecuado, se cubre con esta salsa y se deja cocer un cuarto de hora. Una gozada, oigan. Y, para quienes gusten de la tortilla española, pero teman por su colesterol, les indico cómo sortear el problema. Háganla utilizando solamente la clara de los huevos y pónganle color añadiendo un poco de salsa de tomate y azafrán. (De nada, oigan). josechela@mojopi.com

LA HOTELERIA EN EL PERÚ

Instituto de los Andes - Panel: Hoteles 

LOS PEQUEÑOS Y MEDIANOS TAMBIEN APUESTAN - Más de 2.000 hoteles y hospedajes se abrieron desde el 2002 en el Perú - Establecimientos menores y medianos proliferan en el interior del país.

Por Fernando Chevarría León - El Comercio -Las inversiones hoteleras para grandes proyectos en los últimos años han representado solo la punta del iceberg en lo que respecta al crecimiento del sector en el Perú. Y es que en el último quinquenio se inauguraron más de 2.000 establecimientos hoteleros en Lima y el interior del país de hasta tres estrellas. Según las cifras del Mincetur, el 2002 cerró con 7.502 establecimientos entre clasificados (de 1 a 5 estrellas, apart hoteles y hostales) y no clasificados (hospedajes sin categoría), los cuales ofrecían en conjunto 122.297 habitaciones y 211.731 camas. ¿Cuál es la realidad hoy? Hay 9.648 establecimientos, 146.610 habitaciones y 255.520 camas.

"Si bien los grandes proyectos (4 o 5 estrellas) están básicamente en Lima, Cusco e Ica debido al gran flujo de visitantes que ostentan, el interior también tiene lo suyo en lo que respecta a hoteles de hasta 3 estrellas. Hay muchos proyectos que se desarrollan en todo el país, principalmente en ciudades como Piura, Chiclayo, Trujillo, Arequipa, Puno y en la selva", señaló Carlos Alberto Arrarte, gerente general de Lima Tours.

¿Cuánto representó este crecimiento en el interior en términos de inversión? "Mucho, pero es imposible determinar una cantidad exacta o siquiera aproximada", señaló Luis Villa, presidente de la Asociación de Hoteles, Restaurantes y Afines (Ahora). Y es que, según el ejecutivo, no hay un padrón o estadísticas al respecto. Agregó que el crecimiento hotelero en el interior no solo se ha dado en lo que respecta al número de establecimientos, sino también en cuanto a la calidad del servicio, pues los dueños de los locales están invirtiendo en reconvertir, ampliar y modernizar con nuevos equipos sus locales. "Muchos están cambiando mobiliario, ofreciendo TV por cable o Internet y agregando muchos servicios que antes no ofrecían. Esa inversión es difícil de contabilizar", sostuvo.

LA POCA AFLUENCIA LOS MATA - ¿Por qué no arriban las grandes cadenas o proyectos de envergadura a ciudades del interior del país, a excepción de Cusco o Ica? Para Villa la respuesta es simple: "El monto de inversión en estos proyectos es muy alto (por lo general supera los US$10 millones) y la poca afluencia de visitantes en la mayoría de ciudades del país no justifica tamaño gasto", afirma. En ese sentido, señaló que el Gobierno debe trabajar en el tema de conectividad aérea y terrestre, así como en la difusión de los atributos de cada zona, para elevar la afluencia de turistas.

Otro factor que juega en contra de la apuesta hotelera en provincias son las constantes revueltas y huelgas. "Una inversión hotelera se desarrolla para los próximos 20 o 30 años. En el caso de Arequipa hubo problemas en los últimos años, incluso promovidos por sus propias autoridades, y está claro que ello ha afectado mucho su imagen. Nadie invierte en un destino donde no hay estabilidad por más atractivo que este sea", advirtió Villa.

PARA RECORDAR - En su edición de ayer El Comercio dio cuenta de que en los próximos dos años y medio inversionistas locales y extranjeros destinarán un monto superior a US$300 millones en más de 40 proyectos hoteleros de 4 y 5 estrellas. Estos implican nuevos establecimientos, ampliaciones y remodelaciones.

Más del 70% de los proyectos mencionados se llevarán a cabo en Lima, Cusco y Paracas ( Ica). http://gerencia.blogia.com/

LOS MEJORES HOTELES

Instituto de los Andes - Panel: Hoteles

Fuente: El omercio - Los lectores de "Travel + Leisure", una de las revistas de viajes más influyentes del mundo, escogieron dos hoteles peruanos entre los mejores de Latinoamérica.  

El primer lugar fue para Inkaterra. Los suscriptores de "Travel + Lisure" coronaron al Machu Picchu Pueblo, como el hotel de lujo que ofrece los mejores servicios por estadía en toda Latinoamérica. La formidable naturaleza del valle de los incas, la opulencia que ventea en sus habitaciones luego de transitar una ruta poblada de gallitos de las rocas, orquídeas y mariposas silvestres; la excelente gastronomía con insumos tradicionales, su arquitectura inspirada en el Tawantinsuyo, sus enormes jardines silvestres donde los investigadores residentes han identificado 372 variedades de orquídeas, el colorido alado de los picaflores, que cortan la luz del amanecer para emprender el camino soñado rumbo al Santuario de Machu Picchu, pudieron ser los resortes que impulsaron a los turistas que leen la revista, para catalogarlo como el número uno.  

Los hoteles del Cusco ofrecen cada vez mejores servicios. Y la sorpresa aumentó cuando vimos que el Hotel Monasterio ocupó el segundo el lugar. Aunque hasta el cierre de esta edición no pudimos comunicarnos con los gerentes, pues sus operadoras argumentaron que desconocían la buena noticia.  

EL SEGUNDO DEL AÑO - Es el segundo reconocimiento en lo que va del año para ambos hoteles. En enero, en una encuesta parecida, fueron reconocidos entre los 500 mejores del mundo. Ignacio Masías, director comercial de Inkaterra, cree que estos títulos son el fruto de un trabajo de 30 años impulsando el turismo nacional. "Desde hace cuatro, apostamos por dejar de ser un mercado conservador y planeamos el relanzamiento de la empresa. Queríamos crear una marca nacional que compitiera agresivamente con las internacionales. Así saltamos al mercado extranjero, sin depender de operadores foráneos, una decisión muy importante porque ahora los resultados saltan a al vista. Ahora somos una de las pocas empresas peruanas que compiten en servicios de lujo a escala internacional", señaló.  

EL MÉRITO MAYOR - El premio también puede ser un reconocimiento a su afán conservador. "Machu Picchu no es solo las ruinas. Comprende el parque nacional, su geografía y la naturaleza. Nuestra misión es que el hotel proteja todo esto para presentarlo como un destino de primer nivel. Así descubrimos el mayor orquidiario de especies autóctonas en el mundo. Claro, todo comenzó con un trabajo científico desde el año 1988", recuerda Masías.  

PIONERO TURÍSTICO - José Koechlin, presidente y fundador de Inkaterra, es uno de los pioneros del turismo peruano y cree que el mayor mérito del reconocimiento es que los mismos viajeros los coronaron. "Que los mismos turistas tomen la iniciativa de considerarnos los primeros por brindar el mejor servicio calidad-precio en Latinoamérica dota al reconocimiento de mucho más valor. Nuestra propuesta es netamente peruana, el jabón, el champú, todos los productos son trabajados por artesanos y especialistas locales", explica.   También nos da una idea, a ojo de buen cubero, de lo que es el turismo sostenible. "Nosotros nos diferenciamos de las cadenas internacionales porque proponemos autenticidad (identidad) en nuestros servicios. Nuestro propósito es seguir consiguiendo fondos para la conservación del patrimonio natural y cultural. Cuando hablamos de la protección del paisaje es lo macro, pero si tenemos un lente y enfocamos vamos descubriendo las diversas especies de flora, la variedad de fauna que tenemos y todo esto hace el paisaje. Durante años hemos venido estudiando las características del paisaje, atrayendo a los turistas para que puedan dejarnos el dinero y continuar investigando. De ahí pasamos a la documentación de los hallazgos. Luego viene la educación ecológica hacia nuestros visitantes", finalizó Koechlin. Por: Ánghello Llerena

INVERSION HOTELERA EN EL PERÚ

Instituto de los Andes - Panel: Hoteles

Invertirán más de US$300 millones en hoteles hasta el 2010 en el Perú - Hasta ese año se abrirá, ampliará o remodelará más
de 40 hoteles. Hilton, Marriott, Intercontinental, Radisson y Accor entre los interesados.

Por Fernando Chevarría - El Comercio - La falta de oferta hotelera en el Perú fue un dolor de cabeza para los organizadores de eventos como la Cumbre de Gobernadores del BID (2005) y la Copa América  (2004), y aún lo es para la próxima Cumbre del APEC que se realizará en el Perú el próximo año. Sin embargo, la carencia de camas de cuatro o cinco estrellas, que es punto de discusión cada vez que hay un evento de grandes proporciones en el país, variará en el corto plazo.

En los próximos dos años y medio se inaugurará, ampliará o remodelará por lo menos 42 hoteles de cuatro y cinco estrellas en el país (15 de los cuales están en Lima) que demandarán una inversión que sobrepasará los US$300 millones.

El principal proyecto es el del grupo Brescia en la avenida Javier Prado, en San Isidro. Este tendrá unos 40 pisos, un gran centro de convenciones y demandará unos US$30 millones. Se espera que esté listo a fines del 2008. El hotel tendrá por operador a una cadena internacional y ya están interesados el grupo Intercontinental,  Gran Hyatt, Hilton, entre otros.

Otros proyectos de cinco estrellas que están en camino son el de 18 pisos que Parque Arauco construirá en San Isidro (avenida Camino Real), el de Larcomar en Miraflores y el de Revolutions Perú (La Huaca Resort Hotel) en el balneario de Asia. Los tres proyectos demandarán unos US$65 millones, estarán listos el 2009 y serán operados por cadenas internacionales.

Otros proyectos importantes que se desarrollan actualmente son la remodelación del otrora hotel Cesar's, ahora a cargo de Casa Andina, que costará US$12 millones, y la construcción de las segundas torres en los hoteles Swissôtel, Meliá y Prince (San Borja), las cuales estarán listas el 2008 y demandarán en conjunto US$35 millones.

Asimismo, fuentes informaron a El Comercio que las cadenas Radisson Hotels (Estados Unidos) y Amman  (Singapur) están a punto de ingresar al país y que el hotel Crillón habría sido adquirido recientemente por una cadena estaodunidense.

¿Qué ha motivado que estas cadenas hayan puesto el ojo en el Perú? "La inestabilidad económica y política de hace unos años era una gran traba para las cadenas internacionales. Hoy eso ha cambiado y por ello están viniendo", afirma Pierre Berthier, gerente general de la cadena Las Américas, adquirida en mayo pasado por Thunderbird Resorts por US$43,5 millones. "El Perú es una plaza virgen para las cadenas, así que hay mucho por hacer", agrega.

Tibisay Monsalve, gerenta general de la Sociedad de Hoteles del Perú, nos da más razones: "Un factor determinante para el arribo de más turistas es la mejora en la seguridad ciudadana y el hecho de que otras partes del mundo sean azotadas por el terrorismo. El trabajo en imagen de Prom-Perú ha sido bueno, pues la llegada de turistas (sobre todo de lujo que gastan unos US$500 al día) creció mucho en los últimos años".  Cabe señalar que de los 1,5 millones de turistas que llegaron el año pasado al Perú, unos 50.000 fueron de categoría A.

TRABAJO PENDIENTE - Pero no todo es color de rosa para la hotelería en el Perú. Monsalve señala que aún existen muchas trabas municipales en Lima y en las regiones que desaniman a las cadenas interesadas en invertir en el país.

"El grupo Amman e inversionistas estadounidenses, mexicanos y chilenos han tenido muchas trabas para invertir. Esto debe ser corregido, porque otros países que también cuentan con maravillas del mundo son mucho más flexibles a la hora de otorgar permisos", afirma. Finalmente señala que con la cantidad de proyectos hoteleros que vienen, el Gobierno debe trabajar ahora en la conectividad aérea, dado que las rutas y frecuencias que conectan al Perú con el mundo son muy limitadas.

QUÉ SE VIENE - Otros proyectos en Lima

1. El grupo colombiano GHL abrirá el 2008 un Sonesta Posadas del Inca en San Isidro con una inversión de US$12 millones. Será cinco estrellas. Además remodela sus otros seis hoteles con un costo de US$2 millones.

2. El Country Club Hotel está en remodelación y ampliará su capacidad a 100 habitaciones. Invertirá  US$3 millones.

3. La cadena francesa Accor inaugurará el 2008 dos hoteles en San Isidro y Miraflores bajo los formatos Novotel e Ibis, respectivamente. Invertirá US$25 millones.

4. Costa del Sol-Ramada acaba de inaugurar un cuatro estrellas en el aeropuerto Jorge Chávez con US$9 millones y busca otra ubicación en  Lima.

5. Casa  Andina está interesada en operar el Gran Hotel Miraflores (del grupo Sam).

6. La empresa Jonker construirá un hotel cinco estrellas en el Centro Aéreo Comercial, frente al aeropuerto.

7. Crowne Plaza, de la cadena Intercontinental, inaugura hoy un hotel en Lima tras invertir US$12 millones.

Más locales en   el interior del país - No llama la atención que Cusco sea, con 13 proyectos, el que más inversión hotelera capte (unos US$100 millones en los próximos dos años y medio). Inversiones Bracale y la cadena estadounidense Hilton, la cadena Marriott Internacional, Orient Express e Inkaterra abrirán allí establecimientos cinco estrellas. Harán lo propio, pero en categoría cuatro estrellas, las cadenas Decamerón, Intercontinental (con Crowne Plaza), Ecco Inn, Sonesta Posadas del Inca, San Agustín y el empresario Lorenzo Sousa con cuatro locales.

Ica se ha convertido en la segunda región en captar la inversión hotelera con poco más de US$30 millones. En dos años estarán operando allí la sociedad Hilton-Bracale y la brasileña Blue Tree Hoteles (de la mano del Grupo San José), ambas con cinco estrellas. Además, la cadena San Agustín prepara dos proyectos en Paracas y el grupo Brescia remodela su reciente adquisición: el hotel Paracas. 

En Arequipa, el 2008 Costa del Sol y Orient Express invertirán US$6,4 millones y US$4 millones, respectivamente, en dos hoteles. Puno también tendrá lo suyo, pues San Agustín abrirá dos hoteles entre el 2009 y el 2010 en el lago Titicaca con una inversión de US$4 millones. A su vez, la cadena Decamerón abrirá un hotel de 350 habitaciones el 2009 en Punta Sal Tumbes. Finalmente, Accor está interesado en abrir hoteles Ibis en Chiclayo, Trujillo, Arequipa y Puno. http://groups.msn.com/historiadelagastronomia