La Cocina de Palacio













Soledad Antón - La cocina es un escenario tan bueno como el mejor de los laboratorios para realizar experimentos químicos. Y, desde luego, mucho más sabroso. Pueden comprobarlo estos días los participantes en el taller Science&cook (que manía con llamar a las cosas por nombres foráneos), un proyecto nacido del entendimiento entre la Universidad de Vigo y el Grupo Nove de Gastronomía.
Los chefs Rafael Centeno, el miércoles, y Beatriz Sotelo, ayer, demostraron de forma sencilla y divertida toda la ciencia que se esconde detrás de algo tan cotidiano como la cocina y como los avances científicos pueden ser aplicados a la gastronomía. El primero eligió para su clase práctica productos tan de andar por casa como los huevos, el yogur o la piña. «Les gustó todo», resume cuando le pido que me cuente la reacción de los alumnos. Parece que lo que más les impresionó es comprobar cómo dos grados arriba dos grados abajo en la cocción termina traduciéndose en que los huevos queden crudos, en su punto o pasados.
No menos espectacular les pareció la esferificación. Alguno todavía no se ha recuperado de la magia que se produce al introducir una cucharada de yogur en alginato, y aún menos de cómo un mero proceso de envasado al vacío, sin calor añadido, cambia la textura de la piña hasta almibararla.
No fue menor la magia que descubrieron ayer con Beatriz Sotelo que, en un abrir y cerrar de ojos se sacó de la manga (en realidad del nitrógeno líquido) un caviar cítrico de chuparse los dedos; del sifón unas palomitas a base de toffee, y otra vez del nitrógeno una bomba de chocolate sólido por fuera y completamente líquido por dentro. No me extrañaría que alguno cuelgue al Química y se pase a la cocina. Al tiempo.
CRU - Los platos al estilo Zhejiang constituyen una de las ocho ramas de la cocina china. La provincia de Zhejiang tiene costas en el mar de China, por eso tiene abundantes alimentos marinos. El norte de esta provincia es llano con ríos y lagos, por lo que no falta el pescado de agua dulce aquí. Además, este lugar es famoso por las comidas hechas con animales y plantas de las montañas que hay en el suroeste de la región. Desde la antiguedad, Zhejiang ha tenido tradición de una rica cultura culinaria por sus favorables condiciones naturales y su desorrollo económico.
Escuelas

Camarón pelado con el té Longjing
Platos al estilo Hangzhou.
Platos al estilo Ningbo. Estos platos se hacen a base de mariscos cocidos a vapor o asados. Logran un tierno sabor por la frescura de los mariscos. Conservan el sabor de los ingredientes.
Platos al estilo Shaoxing. Poseen características afines con la cultura y la tradición de la región de Jiangnan. Los ingredientes principales incluyen camarón, pescado de agua dulce, aves domésticas como pollo y pato además de legumbres y brote de bambú. Mantienen el sabor de los ingredientes, logrando un punto muy ligero y sabroso. Siempre se cocen los ingredientes frescos con alimentos curados y con licor de Shaoxing. Por lo tanto, su olor es muy fuerte.

Pollo a estilo del mendigo
Características
1. Selección de los ingredientes
Seleccionan la mejor parte de los ingredientes para asegurar la calidad del plato. Eligen los alimentos de estación y destacan las características de su zona. Los ingredientes son verduras y frutos de estación, mariscos y pescados de agua dulce frescos. Eso garantiza al plato un sabor puro y fino.
2. El singular método culinario
Los platos al estilo Zhejiang se hacen con una gran variedad de técnicas culinarias. La combinación de diferentes ingredientes da al plato un rico sabor. Los platos se hacen muy pronto y ofrecen comida tierna, ligera y fresca. La comida frita es crujiente en su exterior y tierna en su interior. El uso conveniente del fuego es muy importante. La sopa es fresca y rica. Se destaca el buen sabor desde el interior hasta el exterior.
Además, los cocineros de este lugar adaptan su técnica culinaria a la costumbre de la gente de la zona. A ellos les gusta la comida ligera y fresca, por eso, dos terceras partes de los platos con pescado se cocen con agua e incluso sin el uso de aceite.

Pescado del Lago Oeste con vinagre 3. Prestan mucha atención al sabor original
Usan los condimentos para destacar el sabor original. Por ejemplo, el plato Carne de Dongpo es cocido con licor de Shaoxing, no con agua. Como Zhejiang es abundante en productos, los platos siempre contienen jamón, espárrago, champiñón, verduras de estación, así como otros ingredientes. La razonable combinación de los ingredientes hace el plato más sabroso que el cocido con aderezo. Hay un plato hecho con pollo, jamón y hongo, otro con pescado cocido con jamón, etc.
4.La fina confección
En los platos al estilo Zhejiang se cuida mucho el aspecto. Los famosos cocineros combinan la cocción, el ingrediente y la técnica del uso del cuchillo de cocina. Es una combinación de la técnica culinaria y el arte. Por ejemplo, en el famoso plato tradicional La Lonja de Jamón , todas las lonjas son de la misma longitud, el mismo espesor y con el color blanco y rojo. La figura de este plato es como el puente abovedado de Jiangnan. En el plato nuevo La hebra de pescado son todas hebras de 9 centímetros, adornadas con pimientos de color rojo y verde. Hay muchos platos que tienen el nombre por lugares pintorescos o por interesantes leyendas. Este ambiente cultural es también una característica de los platos al estilo Zhejiang.

Carne a estilo de Su Dongpo
Famosos Platos
1. Pescado del Lago Oeste con vinagre. Seleccionan la carpa herbívora viva y la matan al momento de cocinarla. La peculiaridad del plato es que no se usa aceite para cocinarlo, sólo agua y algunos condimentos. Es muy fresco y se destaca el sabor original de la carpa.
2. Carne a estilo de Su Dongpo. Dicen que fue creado por el famoso literato Su Dongpo y es reconocido como el primer plato de Hangzhou. La carne de cerdo estofada con piel se hace de una manera especial. Es muy tierna y sabrosa.
3. Sopa de chuncai (brasenia). Es cocido con la verdura Chuncai, que es un producto especial del Lago Oeste, pollo y jamón. 4. Pollo a estilo del mendigo.

Sopa de chuncai (brasenia) 5. Camarón pelado con el té Longjing.
6. Natilla de pescado de Songsao. Este plato tiene una historia de más de 800 años. Su color es claro y su sabor fresco, tierno y muy parecido al sabor del cámbaro. Por eso también se le llama natilla al cámbaro.
7. Tamal de Jiaxing. El tamal es el producto principal de Jiaxing, sobre todo el tamal de carne de Wufangzhai. Desde el año 1921, el tamal de Jiaxing posee una historia de más de 70 años. Además de los tamales de tipos tradicionales, hoy han desarrollado tamales de jamón, de yema, de castaña, etc.
Se usa un tipo de té especial porque se produce en una sola estación del año. El plato tiene el color similar al jade, muy fresco y fragante. Es uno de los platos de sabor típico de Hangzhou.
Envuelve el pollo con barro y lo asa. Después de asar, descascaran el barro.
Sus métodos principales incluyen guisar, freír y cocer a fuego lento. La técnica para elaborarlos se conjuga con moderna tecnología y dan, como resultado, una hermosa presentación con un sabor ligero. El plato de Hangzhou tiene una historia larga y una gran variedad. Es tan clásico y fino que se ha vuelto un aspecto principal de los platos de Zhejiang.
La Cocina de Palacio













Está considerada una de las cocinas más exquisitas del mundo, por encima incluso de la francesa, la italiana o la asiática. Su mezcla de especias y salsas hacen que la gastronomía de este país sea una de las más características del mundo. Es la cocina india.

Nada más poner un pie en este restaurante nos embriaga el olor a especias, curri, azafrán y nuez moscada... Con una decoración propia de los palacios de la India colonial y estancias propias de un Maharajá o del mismísimo Taj Mahal, el mausoleo protagonista de la historia de amor india más conmovedora de todos los tiempos, el Restaurante Annapurna se configura como un oasis de calma y paz, dedicado a la cultura india y a su espectacular gastronomía.
Y es que lejos de dejarnos indiferente, el país de los colores, de los saris, de las mil religiones y de los templos shik nos regala una gastronomía plagada de sabores diferentes y de mezclas "políticamente incorrectas" para el mundo occidental.

Annapurna no es sólo un macizo de la Cordillera del Himalaya, sino que también es la traducción al hindú de la expresión "comida de los dioses", una idea original que combina la tradición india con recetas ancestrales y exquisitas especialidades como el tandoor, todo ello, servido y cocinado por indios nativos.
Los condimentos y las especias son parte fundamental de esta gastronomía, dominada por el azafrán, el comino, el clavo, el cardamomo y el jenjibre. Otras salsas como el curry o el tandoori masala, una salsa a base de comino ajo y otros ingredientes. Todo ello mezclado con arroces basmati, carne, cordero y pollo.
Pero si hay algo tremendamente exquisito en este tipo de gastronomía es su delicioso pan, más conocido como naan. Con ajo, queso, frutos secos o al natural, este pan, elaborado en el tradicional horno indio y conocido como tadoori, no sólo acompaña a la comida sino que "hace las veces" de cubierto, pues en la cocida india, en ocasiones la comida se lleva a la boca conducida por este tradicional pan.
Las legumbres como las lentejas (daal) se mezclan con los arroces. ¿Algo diferente? No dejes de probar el Lassi, un peculiar yogur que puede ser dulce o salado. Prueba el salado con pimienta y comino, puede que al principio el sabor te sorprenda, pero luego te encantará.

La samosa es también, uno de los aperitivos más populares de La India. Especialmente en la parte norte del país, cerca del Himalaya. Una zona de influencia budista, formada por el estado de Ladhak, Jammu y Cachemira y salpicada por pequeños monasterios budistas, ubicados en la cima de las montañas. Rellenas de carne o verduras y muy populares también en zonas como El Tíbet o Pakistán, estas pequeñas empanadillas son una parte fundamental de la gastronomía india.
Prueba una de las especialidades al tandoor de este

restaurante y uno de sus arroces mezclados con pollo cordero o gambas... Nosotros te recomendamos el arroz Kashmiri Pulao, hecho con azafrán y frutos secos, el palak panner, una especialidad india a base de espinacas y queso panner con una salsa de curry ¿Y de postre? Un helado de pistacho, cardamomo y azafrán. Una mezcla de sabores salados, poco propios de un postre, pero exquisitos... Por: PALOMA GARCIA - EL ECONOMISTA - ESPAÑA
POR: R.USÚA - ESTELLA-LIZARRA. El periodista, crítico literario de DEIA y escritor alavés Ángel Martínez Salazar (Nanclares de Oca, 1957) es, desde su adolescencia, desde que descubrió a Alexander von Humboldt y su Del Orinoco al Amazonas, un gran apasionado de las historias de viajeros. "Me quedé enganchado con lo que contaban". Quizá por eso, con 20 años se lanzó a descubrir Cuba navegando en un buque soviético o con apenas 16 y movido por la Revolución de los Claveles, cargó con la mochila, "un billete de mil pelas", y recorrió Portugal haciendo dedo.
Este hombre de letras, que vive entre Gasteiz y Sorlada, es un auténtico ratón de biblioteca, aunque lo que de verdad le quita el sueño es la literatura de viajes. "Si echan una buena peli, la veo, pero si no leo. Y si en casa tengo 3.000 libros, 2.000 son de viajes y los he leído todos", señala. Tanta es su pasión que acaba de publicar una nueva obra titulada De comerse el mundo. La cocina de los viajeros españoles. "Es, básicamente, un homenaje a todos esos viajeros curiosos que ha habido a lo largo de la historia, y qué mejor forma que hacerlo a través de lo que han comido por aquí y por allá". O lo que han visto comer a su alrededor. "Cuando voy a viajar, sobre todo si es a algún país lejano, procuro primero leer libros de viajes, autores interesantes y, obviamente, como vasco, no puedo dejar de pensar en la comida", se ríe.
Martínez Salazar describe su obra, de la Editorial Laertes, como "un libro para comérselo" y dice que nace como hobby, aunque desde el más absoluto rigor y con una exquisita documentación. "Entre libro serio y libro serio (lleva una veintena), me dedico de vez en cuando uno de estos para mí, que son al final los que mejor me salen. Necesito algo que me entretenga, me divierta, me entusiasme…, porque si no, me aburro y ya no tengo edad para hacer chorradas. Llevo 25 años haciendo crítica literaria como periodista, y es muy bonito, pero también muy árido. He tenido que leer auténticos peñazos, y esto me relaja, me sirve para desengrasar".
viajeros españoles En esta obra se circunscribe casi exclusivamente a viajeros españoles, desde descubridores del Nuevo Mundo hasta contemporáneos, donde recopila figuras como las de Tomás de la Torre, Antonio de Ulloa, Manu Leguineche o Javier Reverte. Dice que pensó en restringirlo a aventureros vascos (de los que ha escrito muchísimas páginas), pero lo desechó porque "se me hubiera quedado corto". También se le pasó por la cabeza ampliarlo a viajeros universales, aunque, como dice, "hubiera salido de ahí la Espasa Calpe".
A modo casi de enciclopedia, y aunque se ha permitido ciertas licencias, el autor habla y detalla la gastronomía de los cinco continentes, reuniendo anécdotas, historias y fragmentos de obras de autores-viajeros, desde el siglo XV, cuando comer era la principal preocupación, hasta el actual, en el que comer ciertas cosas es casi un reto. En ese sentido destaca los prejuicios que hay en muchas ocasiones. Señala que, a fin de cuentas, los motivos culturales y religiosos han venido determinando la manera de alimentarse en cada lugar: desde el perro en China o Corea del Sur, los saltamontes en México, las avispas y abejas en Sri Lanka, e incluso recopila alguna que otra historia de tribus antropófagas que los viajeros han ido dejando en los libros. "Con la comida, y también con otras cosas, hay muchos prejuicios. Prueba de eso es por ejemplo el zorro. Tú le dices a un inglés, que por cierto en general comen de pena, que coma zorro y te dice que no, que se alimenta de alimañas y tal. Sin embargo, en algunas regiones de Rusia antes era un plato exquisito. O el caviar. A ti te ponen eso en el plato, te lo enseñan, y dices ’¡qué asco!’; pero por algo será tan caro".
También De comerse del mundo está lleno de guiños, guiños a su tierra de nacimiento y a la de adopción, como es Nafarroa. "Hablo de los caracoles como el plato tradicional del patrón de Araba. Pero tú le dices a un extranjero que coma eso e igual vomita. En este sentido, el refranero es bastante exacto. Todo lo que corre, nada o vuela…, a la cazuela". Martínez Salazar también pone peros a lo que se viene a llamar comida regional o estatal, y cuenta la influencia del continente americano. "Es mi continente; si volviera a nacer, lo haría en América del Sur, me da igual el país. Y por eso en el libro hay mucha América. De allí trajeron el tomate, el pimiento, el maíz, las alubias, el cacao… Yo me pregunto qué comerían nuestros ancestros hace 200 años, porque, por ejemplo, la patata en Nafarroa y Araba no lleva más de 150 años, aunque parece que está de toda la vida. En realidad no, se empieza a generalizar a mediados del siglo XIX. Y hace 40 o 50 años aquí se hablaba de los espárragos como una especie de raíces", señala este escritor, que reconoce que le encantaría viajar más. "Me gustaría tener dos vidas, una para viajar y otra para quedarme en casa. Pero me dicen que es imposible", concluye.
El objetivo nutricional de estos días es aligerar, depurar, eliminar líquidos y toxinas y reducir la hinchazón.
Por MAITE ZUDAIRE
- Imagen: camilla felicori -Los excesos alimentarios provocan sensación de malestar (estreñimiento, diarrea, empacho, cefaleas), e incluso, pueden causar situaciones delicadas, como enfermedades, o empeorar una patología de base (diabetes, trastornos cardiovasculares, gota o artritis, entre otras). Del mismo modo, una selección idónea de alimentos puede ayudar a sentirse bien, a compensar los excesos y a recuperar la normalidad de las buenas costumbres alimenticias. Se debe apostar por la selección de varios alimentos que, en conjunto y en un patrón alimentario sano y equilibrado, aligeran el cuerpo, depuran y eliminan líquidos retenidos, reducen la hinchazón y, en consecuencia, se consigue sentirse mejor.
Una infusión de té verde, antioxidante, depurativo y un poco estimulante. Las sustancias que contiene el té verde son de gran interés nutricional y funcional, sobre todo flavonoides con acción antioxidante (catequinas, rubigenina, flavina y taninos). Solo una taza de té aporta alrededor de 200 mg de flavonoides, la mayoría de los cuales se libera durante el primer minuto de infusión. No obstante, esta bebida interacciona con diversos medicamentos como los antibióticos. La clave está en añadir el agua hirviendo a la taza con el té verde (mejor a granel) y dejarlo reposar dos minutos, ni más ni menos, para aprovechar al máximo sus compuestos biodisponibles y el punto idóneo de teína. Se pueden tomar una o dos tazas al día, en lugar de cafés y demás bebidas excitantes, si no hay contraindicación médica.
Muesli o copos de avena, cocidos con una pizca de sal. La avena contiene betaglucanos, un tipo de fibra soluble, y avenasterol, un fitosterol. Ambos componentes en conjunto tienen capacidad de disminuir la absorción de colesterol en el intestino. Después de días de excesos, será probable que se hayan alterado los niveles de lípidos y los azúcares, por lo que conviene recuperar rápido la normalidad y la buena salud. La clave está en tomar en el desayuno, añadir como espesante a purés y cremas de verduras, a sopas con verduras en juliana.
Manzanas asadas o en compota. Aportan fibra, son fáciles de digerir y de masticar, útiles tanto para el estreñimiento como para la diarrea. Además, son una de las frutas de la temporada invernal de mayores posibilidades culinarias: en compota con zanahoria, asadas con un toque aromático original, en zumo natural, en salsa o puré para acompañar carnes como entrante frío. La clave está en mezclar con ciruelas o uvas pasas y tomar un tazón para desayunar o como postre de la cena.
Pescados azules. Sardinas, anchoas, chicharros... Por su riqueza en ácidos grasos omega 3, estos alimentos compensan el consumo desmedido de grasas saturadas. La prioridad es que los pescados y los mariscos cobren protagonismo en los menús semanales, con el objetivo doble de aumentar el consumo de un alimento cardioprotector y reducir la ingesta de carne. La clave está en elaborarlos al horno o a la parrilla, en papillote, frito, a la plancha, al vapor... Las posibilidades se multiplican ante la gran variedad de especies de pescados.
Arroz integral. Es un alimento muy completo desde la óptica nutricional, que equilibra los excesos, rebaja la hinchazón abdominal y corrige el estreñimiento. El arroz integral tarda más en cocerse; se añaden entre 2 y 2,5 partes de agua o caldo por cada parte de arroz y se deja cocer a fuego mínimo en la olla durante 45 minutos. Se puede emplear como plato principal, guarnición, postre mezclado con leche y canela o como un cereal alternativo a los dulces en los desayunos. Una receta deliciosa es la de arroz integral con salteado de plátano, manzana y uvas, que se puede preparar salada o dulce, según la elección de ingredientes y aderezos.
Germinados. De soja, alfalfa, col, remolacha o brócoli. Las semillas o los granos germinados estimulan los procesos digestivos: mejoran las digestiones, son un complemento útil para corregir el estreñimiento, reducir la hinchazón y los molestos gases. La clave está en añadir brotes o germinados a ensaladas, cremas, purés, sopas, en tortilla, vistosas y nutritivas guarniciones.
Garbanzos y otras legumbres. Representan para la dieta un compendio de nutrientes que, en conjunto, ayudan a regular la glucemia, reducir los niveles de colesterol o mejorar el estreñimiento. La clave está en incluir variedad de legumbres en los menús entre dos y cuatro veces por semana: garbanzos en ensalada, en sopas, cremas, en paté (humus), guarnición de carnes o pescados. Se pueden mezclar con arroz como plato único, en sustitución de la ración de carne.
Jengibre, fresco o en polvo. Esta planta se usa en fitoterapia como remedio efectivo para curar malas digestiones acompañadas de náuseas y vómitos, para eliminar los gases y mitigar los mareos. Tras la revisión de la literatura científica, se llega a la conclusión de que el jengibre es un remedio antiemético prometedor (más en mujeres embarazadas con náuseas y vómitos acusados), si bien los datos clínicos son insuficientes para sacar conclusiones firmes. Se puede probar a tomar comprimidos de jengibre o una infusión de jengibre después de comidas copiosas, o si se siente malestar digestivo, y comprobar sus efectos. La clave está en servirlo al natural (en raíz) o en polvo. Se añade como condimento a caldos, sopas o cremas, ya que algunas personas pueden tolerar mal el punto picante de esta raíz. Para tomarlo en infusión, se trocea una parte de rizoma y se pulveriza o se añade una o media cucharada rasa de jengibre en polvo por taza de agua. Luego se deja hervir de 3 a 5 minutos.
Verduras verdes (col o berza, brécol, puerros, apio, borraja, cardo, guisantes). Son verduras que, por sus propiedades nutricionales y funcionales, reconfortan al organismo, ya que ayudan en las labores de "aflojar" y descongestionar el aparato digestivo, estómago, intestinos, vesícula biliar e hígado. Hígado y páncreas son los órganos más afectados por la glotonería de los días festivos (alcohol, azúcares, proteínas) y a los que más hay que cuidar por medio de una adecuada elección de los alimentos y de las formas de cocinado. La clave está en incluir cada día algo verde en los menús de comidas y cenas, con preferencia por las verduras escaldadas o hervidas en corto tiempo, más fáciles de digerir.
Sopa de verduras. El hervido de verduras verdes junto con hortalizas de temporada (zanahoria, calabaza) y un puñado de garbanzos y de arroz (o sopa, cuscús, sémola de maíz o tapioca) supone un plato de sopa que, tomado en los días fríos, resulta reconstituyente, además de digestivo, diurético y saciante. Las sopas, las cremas de verduras o los purés pueden reemplazar a las ensaladas en las cenas, al menos durante los días más fríos.
Fue incendiado por el novio de una de las trabajadoras. Hoy el dueño piensa abrir otro local

El café Grand View estaba ubicado en la pequeña ciudad de Vassalboro (noreste de Estados Unidos), un local famoso por sus meseras, las cuales atendían a los clientes en ‘topless’. Sin duda un detalle que no hacía pasar desapercibido este negocio.
Si bien el Grand View tenía pinta de club nocturno y solo permitía el ingreso a mayores de edad, también era famoso por sus desayunos. Una carta clásica norteamericana, con tostadas, sánguches y cafés.
Como era de suponerse, el local era uno de los más famosos del estado de Maine, colindante con la provincia canadiense de Nuevo Brunswick. Sin embargo, también tenía decenas de críticos. Vecinos de la zona que argumentaban que el lugar no daba una buena imagen a la ciudad y corrompía a los niños.
Pese a ello y luego de unas largas negociaciones la junta vecinal decidió aprobar la apertura y no realizar más protestas. El local puso además algunas reglas: “No se permitía tocar ni fotografiar a las meseras” y las bebidas alcohólicas estaban prohibidas durante las mañanas.
Sin embargo, el detractor más importante era Raymond J. Bellavance, el novio de una de las empleadas. Cuando el local a penas cumplía sus primeros meses de existencia, en junio del 2009, un voraz incendió acabó con el negocio.
EL RESPONSABLE
En la ciudad todas las voces señalaban a Raymond como autor del hecho. El local no volvió a reabrir sus puertas y tras ello se inició un largo juicio que acaba de culminar. El celoso Raymond fue hallado culpable y la sentencia del juez podría ser de hasta 30 años de prisión.
En su defensa, Raymond señaló que el negocio distaba mucho del rubro culinario y que este era solo la apariencia de un local en donde se ejercía la prostitución. Argumento que no puedo ser comprobado.
Según la web Bangor Daily News, el dueño del negocio, Donald Crabtree, señaló que antes del incidente, Raymond ya se había mostrado violento e incluso había recibido una advertencia por parte de la policía. Además, añade que el responsable no soportaba las bromas de sus amigos, los cuales asistían al local con frecuencia.
Hoy, casi tres años después, Donald Crabtree piensa en reabrir su negocio aunque quiere añadirle algunos detalles más culinarios a su propuesta. Sin embargo, las meseras seguirán haciendo ‘topless’.
Se me hace la boca agua al aterrizar en Perú.
El país está creciendo de forma controlada y sustentable. La república está pasando por uno de los mejores momentos de su historia desde el imperio Inca.
Los rumores se desvanecen al comprobar que esta país ya no hay quien lo pare. Pongan a quien pongan en el poder, el mercado la concilio del siglo XXI cada día aleja más la política y la industria de este mundo globalizado.
El peruano es gentil y humilde. Orgulloso por mostrar su desconocida cultura y costumbres, es bastante sencillo arrancarle una sonrisa.
Hay una diferencia entre comer bien y comer rico. En Perú es difícil encontrar esa frontera. Deliciosas frutas para iniciar el día y una excelente combinación de granos, papas y cebollas que acompañan a mariscos y pescados marinados con variadísimas especias, provocan autenticas explosiones de sabor en nuestro paladar.
El limón es el gran culpado de este resultado culinario. Además de cocinar de forma muy especial el fruto del mar, esta peculiar variedad cítrica andina, es responsable por una de las más tradicionales bebidas del Perú, el pisco sour.
Aunque gran productor de excelente uva de mesa, las vitiniferas no se han dado tan bien como en otros países vecinos. Se echa de menos algunos vinhos verdes y albariños que rozarían el madridaje ideal.
Gran parte de las hectáreas de vid se dedican al mosto de Pisco, el aguardiente más popular de la cordillera sudamericana. Existe pues tres grandes familias de pisco, la del mosto verde (suave) la del mosto puro (fuerte) y la del acholado (mezcla). En este último es donde los entendidos dan su magia para producir aromáticos cálices. Por tanto es un excelente aperitivo y digestivo para tomar solo y una base perfecta para maravillosos cocteles.
Pese a los 9 millones de habitantes de la ciudad (un tercio de la población del país), al convivir con la población parece que todo el mundo se conoce. Hay una importante mezcla de razas, por lo que, a pesar de las diferencias, se respira tolerancia y paciencia en el prójimo.
Perú es futuro y mientras llega, la espera es muy agradable.
Un abrazo a todos.